En medio de la peor crisis sanitaria, social y, por alcance para la actividad, institucional del fútbol profesional chileno, la ANFP acaba de escribir un nuevo capítulo donde se comprueba que siempre se puede caer más bajo. Pablo Milad le ganó la elección para presidente a Lorenzo Antillo por un cerrado 25 a 23 (Temuco, al parecer, votó nulo), pero este capítulo está muy lejos de concluir. Como en nuestro balompié hay de todo menos integridad, los votos son secretos (no se asume institucionalmente lo que se decide), pero dentro de los mismos clubes, los directorios, no hay confianza en los mismos presidentes. Es por eso que Juan Silva de Cobresal y Cristián Aubert de Universidad de Chile votaron con chaperones, así de creíbles son dentro de sus propios clubes. Esto, visible en las cámaras de la votación remota, dio material para que Lorenzo Antillo impugne las elecciones. El Tricel interno ya se declaró incompetente. Habrá que ver qué dice el Tricel Metropolitano si es que le cabe vela en este, la imagen es precisa, entierro del fútbol chileno.

¿Qué se jugaba hoy aparte de elegir un nuevo presidente de la ANFP? Bueno, algo tan simple como dejar el fútbol chileno en manos de un grupo de dirigentes inexpertos, poco confiables y nada brillantes o dejar el fútbol chileno en manos de un grupo de dirigentes que creen que esta actividad es solo una excusa para vender jugadores, hacer negocios personales y rentabilizar al máximo la ingenuidad del hincha. Gente sin proyecto claro contra gente con un proyecto oscuro y tremendamente lesivo para la actividad. Tanto, que de imponerse, ya no por las buenas pero quedan las malas, y son infinitas, no se extrañen ustedes que el entrenador de la selección chilena se decida en un café de calle Corrientes en Buenos Aires y sea parte del corral de alguno de los que votaron hoy.

Cinco años después del escándalo de Sergio Jadue los dirigentes del fútbol chileno no aprendieron nada. El tema central de la campaña, más que las propuestas, fue determinar quién era más cercano o amigo del fugado ex presidente de la ANFP. Algo muy complicado de determinar, ya que todos de alguna manera fueron cercanos o estuvieron vinculados, avalando o promoviendo las malas prácticas. Y hasta se beneficiaron económicamente. Fallo fotográfico para los dos. De propuestas de fondo, nada. Solo mover el campeonato un mes para allá u otro para acá, subir o bajar extranjeros y sería. Tristísimo, como que no se enteran de la profundidad de la crisis. O no se quieren enterar.

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