Garin no se complica en su debut y ya está en tercera ronda de Indian Wells

Garin vuelve a Estados Unidos tras su participación en el US Open. (Credit: Jerry Lai-USA TODAY Sports)

7-5 y 6-2 la victoria del número 17 del mundo ante el local Ernesto Escobedo, en un encuentro donde Christian mostró su experiencia y celebró con puño apretado. En el desierto norteamericano quiere dejar atrás el mal sabor de los últimos meses.


Garin comienza con seguridad su viaje por el desierto norteamericano. Sacó adelante un partido que en momentos del primero se pudo enredar, pero que supo contrarrestar con experiencia. 7-5 y 6-2 su victoria ante el estadounidense Ernesto Escobedo para decir que ya está en tercera ronda de Indian Wells.

Un primer set luchado, con entrega. Christian comenzó arriba y en un inicio parecía que todo sería tranquilo, que las diferencias de ranking y tenis harían lo suyo, pero no. Del 3-1 rápidamente al tres iguales y la tensión copaba la cancha cinco del Indian Wells Tennis Garden.

Garin buscaba la fórmula para contrarrestar la crecida del norteamericano, quien con la ayuda del público jugaba cada vez más profundo, complicando el panorama para el número 17 del mundo. Pero en esos momentos difíciles la experiencia manda y Gago lo aprovechó. Quebró en el cinco iguales y puso todo a su favor. Un quiebre a veces es suficiente para cambiarlo todo.

Con el primer set en el bolsillo tras un peleado 7-5, Garin se fue al descanso tranquilo. Su rival no lo ponía nervioso, el calor intenso de estos meses en el desierto de California, tampoco. Este era un escenario que lo podía ayudar a cambiar el switch. A dejar atrás la Davis, el fin de su relación con Davín y los malos resultados vividos en el último tiempo.

Y lo vivió como tal. Sin mostrar su mejor tenis logró jugar concentrado y sereno. No se hundió cuando las cosas iban mal y siempre supo como salir de los problemas que le proponía Escobedo. Un break y después otro. Ventaja suficiente para estar 5-2 arriba.

Un último juego tranquilo, sin problemas. Lo jugó a gusto y apretó el puño cuando ganó. Esa celebración interna era un bálsamo, lo necesitaba. En el desierto espera comenzar a resurgir. Hoy venció sin problemas, en próxima ronda será Vukic o De Miñaur.

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