Juan Cristóbal Guarello

Juan Cristóbal Guarello

Periodista y panelista de El Deportivo.

El Deportivo

Gracias fútbol


Tal vez podrían buscar algún bar, una tasca si es Beñat San José el que elige el lugar, y juntarse a contar las emocionantes aventuras vividas el último año. La cuenta no va a salir tan alta: apenas necesitan una mesa para cuatro. Estarían el propio San José, Gerardo Ameli, Nicolás Larcamón y Francisco Bozán como exclusivos representantes de los entrenadores chilenos. Ellos son los únicos técnicos que mantienen sus puestos desde que comenzó el campeonato en marzo.

El último defenestrado fue Víctor Rivero, el martes pasado, quien después de empinarse a las más altas cumbres en la banca de Unión La Calera, comenzó una caída libre que sumó siete derrotas consecutivas y solo su despido pudo cortar la racha de pesadilla. Para hacer más bufa la escena, los caleranos le ofrecieron dirigir los dos partidos restantes a Francisco Meneghini, alias Paqui, ex espía de Bielsa, ex empleado de Universidad de Chile, ex miembro del staff de Sampaoli y Beccacece, cuyo título de entrenador fue gestionado por internet, sin experiencia como jugador ni tampoco como técnico, pues jamás ha dirigido un equipo de ninguna categoría, ni siquiera juveniles. Y Paqui, con tal de agarrar cualquier cosa, acepta ir a La Calera por dos partidos. Total, ya hay técnico para el 2019, y no es Meneghini, sino que Sebastián Méndez.

Este campeonato ha sido una verdadera máquina trituradora de entrenadores, en sintonía con la extrema irregularidad de sus equipos. La verdad es que cuesta diferenciar entre los que pelean arriba y los que luchan por no descender. En la última fecha se puede dar el caso que se enfrenten Universidad Católica, con la primera opción de salir campeón frente a Temuco, jugándose sus últimos petardos por salvar la categoría. El primero con el último, y, a tono con el desarrollo del torneo, no hay un favorito. Católica no gana de visita desde abril pasado. Un partido para la triple, como decían los antiguos apostadores de la Polla Gol.

La U es otra ilustración clara: hace tres semanas, tras perder lastimosamente la semifinal de la Copa Chile frente a Palestino, Frank Darío Kudelka estaba severamente cuestionado, los rumores hablaban de una renuncia en cosa de horas y la U parecía inmersa en una crisis sin retorno. Ahora es el equipo más sólido en cuanto a resultados recientes, Kudelka está firme como roble y los azules, de ganarle a San Luis en Quillota, van a quedar apenas a dos puntos de la UC, restando seis por jugar, pero con un calendario mucho más accesible que los cruzados. Y a propósito de lo mismo, otro dato que deja claro el sube y baja del campeonato: Católica se mide la próxima fecha con un empinado O’Higgins, rival hoy muy complicado que se metió de lleno en la pelea por la Copa Sudamericana de la mano de Marco Antonio Figueroa. Sí, el mismo que hace apenas cinco fechas era el equipo que peor jugaba, no le ganaba a nadie y perdía mansamente con cualquiera.

Entonces, hay dos fines de semana sin actividad para los entrenadores sobrevivientes. Bien podrían hacer esa junta y conversar sobre cómo es llegar a la fecha 28 en un torneo donde un fin de semana eres una máquina y al siguiente te gana el decimocuarto de la tabla. También podrían inflar sus propios méritos: dentro de esta maraña incomprensible, pero real del campeonato chileno, las dos ruedas botaron todas las caretas y las mentiras, ellos son los cuatro entrenadores más coherentes de todos los que comenzaron el año. No es demasiado, pero al menos merece un jarro de sangría y unas tapas. Como no es catalán ni tiene sus costumbres austeras, Beñat se raja.

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