Guarachi no pudo contra su saque y cae en la final del dobles de Roland Garros

El título quedó en manos de Babos y Mladenovic (6-4 y 7-5), quienes quebraron cada servicio de la chilena para ganar el Grand Slam de París por segundo año consecutivo.




Aunque la historia no terminó con un final feliz, Alexa Guarachi (45ª dobles) puede estar orgullosa porque de igual manera escribió una página inédita para el tenis chileno. La tenista junto a su pareja Desirae Krawczyk (38ª) perdieron 6-4 y 7-5 ante Timea Babos (4ª) y Kristina Mladenovic (3ª) en la final de Roland Garros, pero la nacional volvió a poner la bandera en la elite del tenis mundial.

El partido no comenzó sencillo para la dupla chilena-estadounidense. El primer quiebre (1-2) lo sufrieron con Guarachi en el servicio, después de dos pelotas que Krawczyk dejó en la red cuando podía hacer una volea fácil que terminara el punto. Tras eso la chilena tiró ancha la pelota y se produjo el break. Eso sí, poco duró la ilusión de un partido fácil para Babos y Mladenovic, ya que sus propios errores las llevaron a que la nacional y su pareja devolvieran de inmediato la ruptura.

El duelo seguía parejo, con puntos largos y entretenidos, exigiendo tanto en la parte de atrás de la cancha como en las subidas a la red, ocupando todo el espacio como demanda el dobles. Guarachi y Krawczyk se pudieron poner en ventaja en el sexto game, en el que tuvieron dos break points. Sin embargo, la experiencia pesó más y las campeonas de 2019 no solo salieron victoriosas de ese juego, sino que volvieron a quebrarle a la chilena en el siguiente y sacaron la ventaja que luego les permitió cerrar y llevarse el primer set, no sin antes sufrir en el juego más largo de la manga inicial.

Babos y Mladenovic comenzaron a tomar ventaja y a aprovechar el nerviosismo que exhibían sus rivales. Guarachi hacía un buen desempeño durante los puntos y se veía bien jugando fuerte desde atrás. Pero no era lo mismo con su servicio. La paridad se rompió pronto en el segundo set, otra vez en el saque de la chilena, al mismo tiempo que la húngara y la francesa se sentían superiores y disminuían su cantidad de errores. 2-1 se pusieron tras el servicio de la nacional.

Las europeas defendieron el quiebre. Guarachi y Krawczyk devolvieron el break dos juegos después, para igualar 3-3 la manga. Sin embargo, el problema estaba en el saque de la chilena, pues cada vez que sirvió le quebraron. Lo mismo pasó para que sus rivales se pusieran 4-3. Pero enfrente también habían dificultades con Mladenovic en el saque. Luego de una doble falta, la dupla chilena-estadounidense igualó el parcial que se seguía alargando.

Luego, Krawczyk falló en su servicio por primera vez en todo el partido y tras una doble-falta entregó la posibilidad para que sus rivales puedan cerrar el título en el saque de Babos. E increíblemente lo desaprovecharon, con la estadounidense tomando la iniciativa para liderar el break que puso 5-5 la manga, pero como en todo el partido, las europeas nuevamente rompieron el servicio de Guarachi y se regalaron una nueva chance por la victoria. Y esta vez no la desaprovecharon.

Aunque la derrota puede doler, la semana de Guarachi en Roland Garros fue de ensueño. Un camino eliminando incluso a la mejor pareja del mundo, pero que no pudo ante las campeonas del año pasado. Ahora bicampeonas. La nacional devolvió a Chile a una final adulta del grand slam de París desde 1982. Nada de qué arrepentirse para la nueva 25 del planeta en dobles.

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