La de Lionel Messi fue, probablemente, la frase del Mundial. “Qué mirás, bobo. Andá pa’ allá”, se le escucha decir al astro argentino, interrumpiendo una entrevista en la que explicaba la friccionada victoria sobre Países Bajos, en los cuartos de final del Mundial. El duelo se definió en los penales y tuvo de todo. En la lista hay que incluir la dedicatoria de La Pulga al técnico Louis Van Gaal, quien en la antesala había calentado el partido. Sin embargo, lo que sigue instalado en el imaginario colectivo es la reacción del astro del PSG frente a Wout Weghorst. El ‘bobo’ al que se refirió Messi frente a los ojos y los oídos del mundo.

El delantero del Besiktas se refiere al incidente. Lo hace a través de una breve, pero contundente intervención. La reflexión repasa el intenso duelo ante los transandinos, que terminaron quedándose con la Copa del Mundo, en un partido también angustioso frente a Francia. “Para mí, todos son iguales en un partido. Lucho. Lo hice en ese partido también”, parte diciendo en relación al trato que le dio a la mejor figura del Mundial, según la FIFA.

Un gif del momento en que Messi insulta a Weghorst.

Encontrones

Luego da a entender que la reacción de La Pulga puede deberse a disputas que mantuvieron durante el encuentro, en el que no existieron concesiones de ningún tipo. “Tuvimos algunos momentos con Messi durante el partido, tal vez se sorprendió por eso”, sostiene, a modo de intentar una justificación para la rabia del astro basada en el trámite de un duelo que fue intenso de principio a fin.

Lo que sí procura dejar meridianamente claro son sus intenciones y su admiración por quien, finalmente, terminó insultándolo. “Lo respeto mucho. Es uno de los mejores de la historia. Después del partido quise mostrarle a Leo mi respeto por él, pero no fue muy claro”, sentenció, respecto de su fallido intento por firmar la paz. Finalmente, del incidente se queda con un irónico consuelo. “Al menos ahora se aprendió mi nombre”, plantea.

Weghorst no fue el único depositario de la ira de Messi. Aparte de él y de Van Gaal, el astro argentino chocó con un duro: Edgar Davids. El ex mediocampista también es dueño de una trayectoria respetable por lo que no le temblaron la mano ni la voz a la hora de imponer sus galones. Se lució en el Ajax, la Juventus y la selección de su país. En el Mundial fue el asistente más cercano del entrenador y, ciertamente, uno de los que saltó a defenderle de la afrenta transandina que encabezaba el astro del PSG.

En el lío también hubo beneficiados: en todo el mundo se siguen vendiendo miles de poleras, tazones y otros artículos con la ya mítica frase. La creatividad, ciertamente, también alcanzó las plataformas digitales, donde se multiplicaron los gif y los memes. El jugador europeo se transformó, de alguna forma, en una celebridad a nivel mundial, más allá de sus innegables méritos futbolístico. No está claro si todos pueden pronunciar correctamente el apellido Weghorst. De lo que no hay duda es que todos saben quien es el ‘bobo’. Al aludido, poco parece importarle.

Sigue en El Deportivo