A Julio Bascuñán (45) no le acomoda dar entrevistas. Durante sus 27 años ligado al arbitraje, y hoy como miembro de la Comisión de la ANFP, pocas veces lo hizo. Lo dice apenas se inicia este diálogo con El Deportivo: “No me gusta; pero ahora lo hago solo porque encuentro que es necesario. Me han llamado mucho”, dice, de entrada.

Durante esta semana, el exjuez FIFA recibió la noticia que tanto esperaba. Cindy Nahuelcoy y Loreto Toloza, dos juezas que estaban a su cargo, fueron suspendidas por 40 fechas, luego de acusarle, a través de un mail anónimo, de sostener una relación paralela con la asistente Leslie Vásquez, a quien, supuestamente, favorecía con las designaciones arbitrales. “La sanción habla por sí sola. Es una sanción contundente. Estoy de acuerdo con lo que se determinó. Ahora estoy viendo si tomo acciones penales”, advierte.

¿Usted está casado?

Sí, hace 21 años.

¿Tiene hijos?

Sí, dos.

¿Se enteraron por la prensa de las acusaciones en su contra?

Las cosas hay que enfrentarlas desde el primer momento. Lo primero que hice fue hablar con mi familia. Yo tenía plena seguridad de que todo era una mentira y que no tenía nada que ocultar. Era necesario que mi familia supiese por mí antes de que se enterara por otro lado.

¿Le creyeron?

Conocen a la persona que tienen al lado. Soy una persona que tiene valores, soy cristiano y siempre ha habido respeto en mi casa. No hubo cuestionamiento. Hubo un apoyo absoluto a lo que se podía venir.

¿Nunca tuvo algún indicio de que lo denunciarían por algo tan grave?

Jamás. Fue una sorpresa tremenda cuando me llegó esta denuncia. Jamás me esperé algo así de compañeros, con los que estuvimos ligados durante tanto tiempo. Sabía que era una mentira, una mentira absoluta. Lo que pedí fue que se investigara; lo hice expresamente, para poder limpiar mi nombre y llegar hasta las últimas.

Esta denuncia se hace en la ANFP, pero después se masifica en un mail con más de 400 destinatarios, en el que se detallan las graves acusaciones en su contra...

Es que acá hay que dividir en dos. En primera instancia, la investigación concluyó que no había acciones y que yo no había incurrido en nada de lo que se me había acusado. Por lo tanto, ahí estaba todo correcto. El canal de cumplimientos funcionó y actuó acorde al reglamento.

Foto: Juan Farias /La Tercera

Después viene ese mail que incluyó hasta a su hijo como destinatario...

Sí, lamentablemente, después viene ese correo masivo que me toma por sorpresa. Y también le llega a mi hijo, que fue el primero en avisarme. Estaba en sala de clases (estudia para ser árbitro) y todos los compañeros lo empezaron a mirar, a buscar y apuntar, por todo lo que estaba pasando. El mail es súper feo, con muchas mentiras. Para él fue impactante. Eso me duele mucho, porque uno cuida mucho a la familia. Que me vea expuesto, y también mi familia, fue algo realmente descarnado.

Al ser anónimo, usted no sabía quiénes estaban detrás de todas estas acusaciones...

Claro. Hasta después de que se empezó a investigar con profundidad lo de este correo anónimo. Ahí nos enteramos de que eran ellas. Pero yo no tenía idea de quién lo había mandado, de dónde venía. No sabía quiénes estaban detrás de esta denuncia y del correo tampoco. Jamás imaginé que eran mis propios compañeros.

¿Nunca se imaginó que Nahuelcoy y Toloza estaban detrás de todo?

No, nunca. Nunca me lo imaginé. Hemos sido compañeros durante mucho tiempo. Yo llevo en la actividad 27 años, o sea, toda una vida. Creo que no he sido un mal compañero de trabajo. Me dolió demasiado.

¿Por qué cree que lo hicieron?

No sé cuál ha sido el móvil, pero lamentablemente he sido el vehículo para esto y para denostar a otra compañera (Leslie Vásquez). Poco se ha hablado, pero también ella ha sido perjudicada. Hasta el día de hoy me lo pregunto, porque yo no le he hecho mal a nadie.

Nahuelcoy acusa que la dejaron fuera del Mundial femenino para beneficiar a Leslie Vásquez, con la que, supuestamente, usted tenía una relación...

Nosotros no tenemos injerencia en eso, y eso queda claro en el fallo. Como comisión, no vemos eso. Esas designaciones internacionales las hace la Conmebol y la FIFA.

¿Cómo enfrentó estos meses de investigación?

Han sido meses muy difíciles. He tenido que llevar una carga emocional muy grande. Primero, es algo familiar que nadie puede dimensionar. Mucha gente ha jugado con mi honra. Nadie puede dimensionar todo el daño que se me hizo. Todo el daño familiar y personal.

¿Estuvo con sicólogo?

He estado con sicólogo, sí. Pero fíjate que yo me apoyo más en mi fe. Mi fe ha sido sumamente grande. Y también en mi familia, principalmente. Ellos me han sacado adelante en este proceso durísimo. Sé que nos vamos a volver a levantar. Me gustaría dejar en claro que todo lo que se dijo fue una mentira absoluta. No hay nada, el fallo es súper claro. Nunca hubo una relación, nunca existió una relación.

¿La situación no se la han enrostrado en los estadios o en la calle?

No. Hasta el momento, no. Espero que eso nunca pase, porque sería desagradable. El daño personal, familiar, es demasiado grande. No se lo doy a nadie.

La otra árbitra afectada es Leslie Vásquez. ¿Es cercana a usted?

En la posición que hoy tengo, estoy a cargo de más de 160 árbitros. Tenemos que ser sumamente profesionales con cada uno de ellos. Nuestra relación es súper profesional, con hombres y mujeres. Obviamente, el trabajo nos hace convivir más o menos tiempo con diferentes personas, pero eso no quiere decir que seamos cercanos o no. Descarto cualquier situación con la que se pueda especular.

¿No beneficiaba a Leslie Vásquez con las designaciones?

No, no. No tiene más designaciones. Durante este periodo, las designaciones las hace la comisión y, principalmente, Roberto Tobar. Nosotros no tenemos injerencia dentro de las designaciones. Está todo escrito dentro del fallo, sobre cómo se estipulan y desarrollan las designaciones. Tratamos de ser súper equitativos.

¿Pudo hablar con Leslie Vásquez?

¿En este tiempo?

Sí...

No, porque prefería que las cosas siguieran su curso normal. Y era lo que necesitaba el fallo para que sea totalmente transparente.

¿Es bueno para las fiestas?

No.

Javier Castrilli lo acusa de ser el Señor de la Noche…

Mira, como te dije en un principio, poco hablo y no me gusta hablar. Menos hablar mal de alguien. Pero me extraña que un árbitro con tamaña trayectoria pueda llegar a estos niveles de bajeza, casi sin conocerme, porque no tuvimos mucha relación cuando trabajamos en conjunto. Y que ocupe mi nombre, mi honra y me denoste. Eso no lo entiendo. No me voy a referir a eso, no voy a usar mi trayectoria para denostar a nadie.

Foto: Juan Farias /La Tercera

¿Guarda rencor?

A nadie.

¿Ni siquiera a Javier Castrilli?

No, te vuelvo a repetir. Mis valores no me permiten guardar rencor. Cada persona puede decir lo que quiera. Lamentablemente, muchas veces se cruza un límite, que es dañar, denostar gratuitamente, con otros fines. Yo no haré eso.

¿Es lo más duro que ha debido enfrentar en su carrera como árbitro?

En la vida, claro. Es lo más duro que he vivido. Nadie se merece algo así, gratuitamente. Nadie se merece que inventen una mentira tan grande con otros fines. Yo soy una persona pública a nivel mundial y mi nombre ha recorrido el mundo.

¿Cree que la sanción limpiará su nombre?

No. Creo que la gente no se olvida. Eso es lo más triste, porque cuando alguien instaura algo, una mentira tan grande, cuesta sacarla. La verdad es más difícil de poder instaurar. Confío mucho en Dios, en que a la larga la gente se va a dar cuenta de todo el daño que hicieron personas que solo buscaban ejecutar una mentira tan grande.

¿La Conmebol llegó a pedir explicaciones a la ANFP?

Eso lo desconozco, entiendo que no. Son departamentos que funcionan diferente. Las cosas que pasan en Chile se solucionan acá.

En dos o tres años más, cuando Nahuelcoy y Toloza cumplan la sanción...¿Volvería a trabajar con ellas?

Yo soy profesional, siempre lo he sido. Y vamos a seguir siéndolo. Por causas personales no podemos detener algo o detener a alguien. No es mi estilo, como te dije. No voy a utilizar nada para dañar a alguien más.

El arbitraje es muy criticado por sus errores en la cancha y por sus constantes polémicas. ¿Es el peor momento?

No podemos negar que hemos tenido problemas grandes, pero tienen que saber que hace más de tres años que no se trabajaba con los árbitros. Volver a reconstruir esto, cuando no había charlas, no había clases prácticas, no había simulador, ha sido muy difícil. Ese es el trabajo que hoy nuestra comisión está realizando. En estos seis meses hemos tenido que hacer lo que no se hizo tiempo atrás.

Pero Javier Castrilli siempre daba detalles del trabajo que realizaba…

Yo fui árbitro activo durante esa época. No tuvimos mucha actividad... prácticamente, nada. Esto se lo puedes preguntar a otros árbitros y te dirán lo mismo.

Pero concuerda con que el arbitraje es escándalo tras escándalo...

Ha sido complicado, sí. Pero son cosas que vamos a mejorar y que no cabe duda de que, con el nivel de personas con las que estamos trabajando acá, y con la experiencia que tenemos, vamos a salir adelante.

¿Los árbitros no estarán planificando otro complot, pero ahora contra Roberto Tobar y usted?

No, para nada. Al contrario. Los árbitros necesitaban trabajar y hoy lo estamos haciendo. Hay que trabajar estos errores puntuales. Estamos trabajando, con clases prácticas, charlas técnicas y análisis de videos para poder mejorar sus desempeños.

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