Kudelka enfurecido

El DT, que andaba caliente la semana pasada por los errores deportivos y administrativos del club, desvía su enojo hacia la prensa por sus preguntas y clama por las filtraciones internas.


“¿Quiénes son estos?”. Frank Kudelka se dispone a abandonar la sala de prensa tras un acalorado cuerpo a cuerpo de 53 minutos con los periodistas. Pero antes, se gira ante el empleado del club que lo acompaña, y pregunta por la procedencia de sus interrogadores. Acaba de terminar una de sus comparecencias más extensas desde que llegó a la U. Y de las más encendidas. La presión de tener que revertir la llave ante Melgar, luego de haber caído por 0-1 en la ida, en Perú, por la segunda fase de la Copa Libertadores, está latente.

Caer ante los incaicos le significaría una pérdida de casi US$ 5 millones al club, considerando premios y aforos por pasar a la fase de grupos. Desde el entorno del técnico, llega a la sala de prensa la noticia de que renunciará si su equipo no pasa de ronda. Así que se le pregunta directamente.

¿Va a renunciar si no pasa? Primer enfado. “¿Ya me quiere echar? No voy a renunciar, porque sería no creer en un proyecto. A veces los resultados te llevan a ese tipo de preguntas demasiado susceptibles y demasiado directas. Muchos años atrás me molestaban, pero ahora las entiendo. Esa es mi evaluación, pero no sé la de los demás y yo dependo de los demás”.

Se insiste sobre el asunto y el DT responde más duro: “¿No les parece hiriente? ¿Creen que me lo merezco? Es la tercera persona que me pregunta si renuncio, le digo que espere a que ocurra y si pasa, tendrá razón. Y no creo que vaya a ser así. Si perdemos, no renunciaré. Ahora, si me quieren echar, no corre por mi cuenta. Más claro que eso, no hay. Nadie tiene el trabajo asegurado… Oiga, ni usted”.

El caso es que Kudelka ya venía irritado de la semana pasada por motivos deportivos y administrativos de la interna del club. Por ejemplo, por la tardía inscripción de Parra y Torres para la Copa Libertadores. Sabino Aguad, el gerente deportivo, se había culpado personalmente del error. “Eso nunca ocurrió. Sé que se produjo sobre el límite, pero yo siempre conté con los futbolistas. Me molesta responder cosas que no pasaron, pero a veces sé que esas cosas salen desde adentro del club”.

Y profundizó sobre las filtraciones: “En esta institución somos caldo de cultivo para esto. Yo cuando estornudo, lo hago para adentro, y cuando lo hago para afuera, trato de no salpicar a nadie. Muchas veces esas cosas vienen desde adentro de la institución. Esas cosas hay que corregirlas, debemos unificarnos. Ese tipo de cosas traban el recorrido ascendente que debe tener una institución”.

¿Por qué, diez refuerzos después, sigue viendo desequilibrado el plantel y pidiendo fichajes a dos días de empezar la temporada? César Valenzuela, Luis Jiménez… Nuevo enfado; “Me tiró por el piso. O sea dijo que yo no sé nada. Más o menos. No sigo pidiendo refuerzos. ¿Usted es periodista deportivo? Elabore un diagnóstico de todos los equipos del mundo y vea si al final no piden un refuerzo. ¿Sí o no? ¿Sí? No le llama la atención con los otros, pero sí conmigo”.

Luego, personificó en Nicolás Oroz, el fichaje que ya no le gusta: “En el amistoso en Calama, hicimos un diagnóstico sobre rendimientos, más allá de lo futbolístico. Con Oroz notamos falencias de recuperación, nada que ver con las capacidades futbolísticas, sino que jugar en otras condiciones. Teníamos previsto que entrara durante el partido en Arequipa, pero se dio de otra forma. Ahora él estaba en las posibilidades de titularidad para el miércoles, pero sufrió una lesión y está en evaluación”.

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