La mano de Kudelka pesa en la U

El técnico marca diferencias con su antecesor Guillermo Hoyos. No tiene problemas para fustigar a sus jugadores, pública o privadamente. Ya recriminó a Soteldo. Al finalizar cada encuentro entrega un mensaje. Ante Cobreloa, en Calama, les pidió subir el nivel. Hasta el momento sólo pidió once “alemanes” para las prácticas


“¿Dónde está Yeferson?”, pregunta un molesto Frank Kudelka, luego de la victoria ante Colchagua, por la Copa Chile. El entrenador de Universidad de Chile lo busca en el camarín, pero no lo encuentra. Tampoco en la sala de tests de dopaje. Nadie lo ha visto. El venezolano, quien fue expulsado a los 16 minutos del duelo, luego de propinar un codazo, decidió irse a su hogar sin autorización del cuerpo técnico. La sorpresa en el argentino fue total.

La reacción por la actitud del 10 estudiantil fue la primera muestra de autoridad del técnico entrante. Kudelka golpeó la mesa y sin derecho a respuesta. No quiere jugadores mimados. El día despúes de la victoria ante el elenco de Segunda División, en el Centro Deportivo Azul, el técnico le recriminó duramente su actitud. Se lo hizo saber de inmediato. Su molestia no era por la tarjeta roja, sino por la decisión del futbolista de abandonar el estadio Nacional.

Incluso, el DT llegó a pensar en pasarle una multa económica al ex Huachipato. Sin embargo, finalmente decidió instruir al venezolano y corregirlo de cara a los desafíos futuros. “El se me acercó y me dijo que hay que mejorar eso y la atención, porque a veces me voy un poco del partido. Tengo que aprovechar al profe para seguir mejorando”, reconoció el venezolano.

El sello de Kudelka comienza a sentirse a diario en La Cisterna. Es cercano, pero busca respeto. Pone límites. No tiene problema en recriminar públicamente a sus dirigidos. Menos todavía de manera privada.

En La Cisterna se acabaron las defensas públicas inentendibles de Hoyos. Esas mismas que realizó en tantas oportunidades el cesado entrenador para intentar proteger a un plantel que ya había perdido el rumbo.

Ante Cobreloa, en Calama, Kudelka levantó la voz en el camarín. Dio otra muestra de autoridad. Ni siquiera las seis victorias al hilo que registra desde que asumió la banca lo tranquilizan. No tuvo problemas para recriminar a sus futbolistas. Poco le importa el currículum de muchos de ellos: “Frank siempre nos da un mensaje después de cada partido. Ante Cobreloa nos hizo ver que no jugamos bien, que había mucho que mejorar. Estaba molesto”, dicen desde el plantel. Luego, en conferencia de prensa, dejó en evidencia su preocupación por las falencias que sigue presentando el equipo: “Estos seis partidos nos han dado una muy buena preparación, pero somos muy conscientes de las cosas que hay que mejorar. Hay que dotar al plantel de esa toma de decisiones donde el partido nos es favorable”, lanzó.

Desde la dirigencia, incluso, le han manifestado la preocupación por las presentaciones del equipo: “Se juega mal, es cierto, pero por lo menos se gana. Antes no pasaba ni eso”, dice un director.

Lo cierto es que el manejo del actual técnico en comparación con su antecesor, Guillermo Hoyos, comienza a palparse en la banca estudiantil. Ya no hay elogios desmedidos. Se acabaron las comparaciones, que al final se convertían en bromas, de sus dirigidos con estrellas internacionales. Les dice sus errores a la cara. Se los comenta de manera individual, y también en reunión de grupos que realiza en las salas de la institución. Su mano pesa en el CDA.

En el estilo de trabajo en cancha, Kudelka marca diferencias a la última versión de Hoyos. Los tiempos de trabajo son mucho más intensos, y se ejercita mucho el balón detenido. Busca el fútbol de posesión, dejando de lado las transiciones. Quiere un fútbol más directo, vertiginoso. Lo mismo que le pidieron los dirigentes al momento de ficharlo.

Hoy se practica fútbol durante toda la semana en el CDA, situación que no ocurría con Hoyos. Se trabaja siempre con balón. El GPS para Mauro Cerutti, el preparador físico, es vital. Cada día registra mediciones del plantel.

Otro punto es la capacidad de delegar de Kudelka. Confía en sus ayudante Raúl Armando. Muy distinto a Hoyos, quien estaba presente en cada ejercicio al que era sometido el plantel. Eso sí, el DT sigue utilizando la carpa equipada que mandó a diseñar Hoyos, a un costado de la cancha principal. La neurociencia, que hoy está bajo la supervisión de Eugenio Lizama, también continúa trabajando a la par con el primer equipo. Hasta el momento, FK sólo solicitó once monos porfiados, que sirven para realizar ejercicios de balón detenido.

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