Se inicia un nuevo año y los clubes chilenos ya trabajan para hacer frente a una nueva temporada. En una ventana de transferencias marcada por la baja inversión, las diferentes instituciones se arman como pueden para afrontar un nuevo curso y luchar por sus objetivos.

Quienes concentran la atención son los denominados grandes: Universidad Católica, buscando el tricampeonato y una verdadera figuración internacional; Colo Colo, que anhela recuperar el protagonismo de una u otra manera extraviado durante los últimos años; y la U, que no quiere más sufrimiento con la amenaza del descenso. Todos buscan consolidar el mejor elenco para iniciar la competencia y luchar por alzar trofeos de aquí al final del año.

Los albos, por ejemplo, suman la incorporación de Miguel Pinto, César Fuentes, Leonardo Valencia y Matías Fernández. Siguen en la búsqueda, eso sí, de un centrodelantero, que llegará para llenar la plaza que dejará Esteban Paredes en el elenco titular. El atacante, goleador histórico de la Primera División chilena, permanecerá en el plantel de Mario Salas (pospuso su retiro, anunciado para fines de 2019).

Sin embargo, ya le avisaron que no será indiscutido en el once, por lo que la búsqueda de un 9 es elemental en los planes del Comandante. El propio Paredes, de hecho, clamó por el arribo de su competencia: "Espero que llegue pronto. Lo necesitamos con urgencia", expresó esta semana el goleador de 39 años, que marcó ocho goles en 2019. Carlo Villanueva e Iván Morales, en tanto, se proyectan como los juveniles que tendrán más actividad en el plantel, que suma experiencia con Fernández, quien actuará en la zona media, aunque más retrasado que en tiempos pasados. Valencia, en tanto, tendría su sitio en la banda.

La U, en tanto, ayer presentó a Fernando Cornejo, Luis Del Pino, Pablo Aránguiz y Sebastián Galani como los nuevos rostros de la escuadra que dirige Hernán Caputto (sumarán también a Jonathan Zacaría, que renovó pese a su prolongada inactividad y esperan la llegada de Walter Montillo).

Caputto mantendrá su esquema base del año pasado, aunque será Montillo el eje del mediocampo. Los esfuerzos directivos, ahora, se centran en cerrar a un nuevo centrodelantero. "Tiene que ser alguien que pueda jugar solo o acompañado", dijo ayer el gerente deportivo laico, Rodrigo Goldberg. La traba, eso sí, en la línea de los líos del club, es económica.

En Azul Azul, en tanto, afirman que con ese arribo cerrarán el plantel, aunque igualmente mantienen una búsqueda para la eventual llegada de un lateral izquierdo que compita con Beausejour. ¿Y los juveniles? Franco Lobos, Nicolás Guerra y Lucas Alarcón parten con ventaja.

La UC, en tanto, ahora con Ariel Holan a la cabeza, solo suma al delantero Fernando Zampedri, que arribó procedente de Rosario Central. No se esperan otros grandes movimientos en Las Condes, aunque siguen buscando nuevos elementos.

El foco central de la mesa que preside Juan Tagle está puesto en mantener a Edson Puch, sin embargo, por el momento, las conversaciones con el Pachuca no prosperan. En Cruzados no descartan sumar eventualmente a un extremo y ayer incorporaron al defensor central Tomás Asta-Buruaga para cubrir la baja de Germán Lanaro. Sin embargo, estiman que retener a Puch sería el gran logro del mercado. Diego Valencia e Ignacio Saavedra cargarán con el peso de los minutos de juveniles, en un elenco que mantiene su base bicampeona, aunque la propuesta del nuevo cuerpo técnico es una incógnita aún para el medio chileno.

Mejorar el plantel

"Seguimos evaluando las posiciones. Pasan cosas en la pretemporada, por eso no hay una respuesta definitiva", expresó el gerente deportivo cruzado, José María Buljubasich. "No podemos decir que no vamos a traer a nadie más, ni qué cantidad de puestos, pero sí podemos decir que haremos lo posible para tener el mejor plantel que se pueda", sentenció.