La Roja femenina empata con Sudáfrica, pero se lleva el apoyo de la gente

Foto: Photosport

El combinado nacional obtuvo una amarga igualdad 2-2 frente al conjunto africano, en un atractivo encuentro.



Chile: C. Endler; A. Soruco, C. Guerrero, C. Sáez, F. Lara; K. Araya (75’, J. Grez), C. Soto, Y. López; N. Sanhueza (45’, G. Leyton), B. Santibáñez (66’, M. Rojas), Y. Aedo. DT: José Letelier

Sudáfrica: K. Swart; L. Ramalepe, N. Vilakazi, J. Van Wyk, M. Kgadiete (78’, O. Fulutudilu); L. Mothalo, T. Kgatlana, B. Mbane, R. Sebati (86’, N. Nyadeni); R. Jane, K. Biyana (69’, L. Smeda). DT: Desiree Ellis

Arbitro: Paola Barría. Amonestó a Jane (S).

Goles: 0-1, 4’, Jane define cruzado por debajo de las piernas de Endler; 1-1, ’55, cabezazo de Soruco luego del centro de Claudia Soto; 1-2, 65’, Kgatlana define cruzado luego de una jugada individual; 2-2, 81’, Javiera Grez se eleva entre las defensoras sudafricanas y con un cabezazo deja sin acción a la arquera visitante.

Estadio Santa Laura, asistieron 8.100 personas.


Christiane Endler, en la previa del segundo partido entre Chile y Sudáfrica, había pedido mayor participación de la gente. Muchos le hicieron caso y se vio un aforo mucho mayor al que asistió en Viña del Mar. La gente que concurrió al estadio Santa Laura disfruto de un buen espectáculo. En especial, del gran carisma de la pequeña hinchada sudafricana. La barra del conjunto amarillo se llevo todas las miradas durante el encuentro con sus cantos y gritos que hacían reír al público local. Bailaron, saltaron y se hicieron notar a pesar de ser una minoría. Por momentos, cuando el partido no era atractivo, todos los focos apuntaban a la banda visitante que no paraba de cantar.

Durante el inicio del compromiso, la marea roja alentaba sin parar a la selección femenina. Pero el tempranero gol del conjunto africano mermó ese apoyo y lo convirtió en silencio durante varios minutos. Cuando el combinado nacional se acercaba a la portería rival, el público despertaba. Aunque eso no sucedía muy seguido. Después de los primeros 45 minutos, el centro de atención seguía siendo la hinchada sudafricana.

La necesidad de la Roja por buscar el empate acrecentó el ánimo de la gente, que se volcó con fuerza para apoyar a la Selección que el 2019 disputará el Mundial en Francia. El “Vamos, vamos chilenos” se repetía constantemente en el complemento. Las dirigidas por José Letelier intentaban llegar al empate con la jugadora mas desequilibrante en ataque, Yanara Aedo. La jugadora del Valencia era la mas peligrosa en ofensiva y la que mejor entendía el partido.

El empate de la Roja convirtió en una fiesta a Santa Laura. La algarabía se apoderó de la gente, que gritó el gol de Ámbar Soruco como si fuera un partido por los puntos y comenzó a realizar la famosa ola. La confianza aumento en el conjunto nacional y el juego sí se hizo más fluido.

Aun así, la algarabía no duró mucho. Las visitantes se volvieron a poner en ventaja y el ánimo de la gente volvió a decaer. La Roja siguió atacando para obtener nuevamente el empate. La hinchada sudafricana nunca detuvo sus bailes, cantos y gritos. Pero esta vez no causaban la misma gracia que en el primer tiempo. De tanto buscarlo, el combinado nacional consiguió el empate gracias a un notable cabezazo de Javiera Grez. Y aunque trataron de buscar el tercer gol, las visitantes se defendieron bien en los minutos finales y conservaron el resultado.

A pesar del empate, fue un atractivo partido. La gente disfrutó y el combinado nacional sacó valiosas conclusiones de lo que debe mejorar si quiere competir en la cita máxima que se disputará en junio del próximo año.

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