La Roja pierde la voz sin Bravo

La ANFP espera cerrar la negociación de los premios de la Selección antes de fin de año. Sin embargo, el plantel ya no ofrece una comisión para iniciar el diálogo.


La última vez que Claudio Bravo habló de Arturo Salah, lo destrozó. El 15 de marzo de este año, denunció que solo se aparecía por Pinto Durán “para la foto” y que si se le comparaba con Sergio Jadue, el actual presidente del fútbol chileno salía perdiendo. Es más, aseguró que Andrés Fazio, el vicepresidente, era quien realmente cortaba “el queque” en temas de la Roja.

Esa fue la última vez que el lesionado arquero del Manchester City habló de la Selección. Lo hizo después de restarse de la primera nómina de Reinaldo Rueda y en su calidad de principal líder del equipo. El hombre que, entre otras cosas, debía pararse frente a los dirigentes para representar los intereses de los jugadores sobre temas tan peliagudos como los premios económicos por defender y ganar con los colores de Chile.

Han pasado 183 días, dos convocatorias y seis partidos desde aquella jornada en que Bravo se lanzó con todo contra la asociación. Entremedio, además, se disputó el Mundial de Rusia y se puso fin al último acuerdo de primas que se firmó en la selección nacional. Y ahora, ya sin Bravo, la conversación de los dirigentes con los jugadores por este asunto ni siquiera ha podido comenzar.

Al interior del plantel todavía no definen los miembros de la comisión de futbolistas que negociará con la ANFP, un asunto que mantiene alerta a la administración del fútbol criollo, toda vez que en Quilín tienen la intención de cerrar un acuerdo antes de fin de año, para afrontar sin temas pendientes la próxima Copa América 2019 y el inicio de las Eliminatorias rumbo a Qatar 2022.

Además de Bravo, Jean Beausejour y Gonzalo Jara tampoco han sido parte de las últimas citaciones. Los jugadores de Universidad de Chile también fueron parte de la última comisión que consensuó los premios para la Copa Confederaciones de 2017, durante el mismo desarrollo de la competencia. Este grupo de jugadores también lo componían Arturo Vidal y Gary Medel.

Sin el arquero, los dos últimos han tomado el dominio casi total del camarín. Son los líderes de la interna. El volante del Besiktas, de hecho, heredó la jineta de Bravo. Dentro de la cancha, eso sí, porque en materias de escritorio todavía no puede encausar a la Roja. “No queremos que nos pase lo de las últimas veces. La idea es resolver esto en diciembre a más tardar”, explica una fuente de la ANFP.

Las dos negociaciones que ha sostenido la administración de Salah con los seleccionados se cerraron sobre la marcha. La Copa América Centenario de 2016 y la pasada Confederaciones, las dos se terminaron de conversar en los mismos días que se disputaban los torneos. “Eso justamente es lo que queremos evitar”, indican desde Quilín.

En todas las mesas de diálogo, Bravo fue el factor clave. Lo fue también en la era de Sergio Jadue, con quien cerró las discutidas y millonarias primas para las clasificatorias a Rusia. Las más millonarias en la historia del fútbol local: 20 mil dólares por cada partido ganado como local; US$ 25 mil por hacerlo como visitante y 15 mil por rescatar un empate como forastero; US$ 13.200 dólares solo por haber sido citado. En total, un bono de 18,4 millones de dólares, que incluía un extra de US$ 7 millones por clasificar al Mundial, monto que obviamente no se pagó.

La ANFP busca rebajar estos montos de cara a las próximas clasificatorias. Pero claro, antes de entrar en esta materia, primero deben ponerse de acuerdo los jugadores sobre quiénes los representarán. Y eso, hasta ahora, no ha sucedido.

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