A la Roja se le pierde el arco rival

Chile volvió a mostrarse famélico en los últimos metros de la cancha. Los arietes otra vez quedaron huérfanos.


“Necesitamos más sorpresa en la delantera, más gol. Castillo estaba muy solo”. Mensaje claro, sin muchas lecturas. Salió de la boca de Medel apenas consumada la dura derrota ante México. Y si viene del capitán, de inmediato toma más peso.

El Pitbull, aún en caliente, hizo un certero análisis de lo ocurrido con el ataque de la Roja. No se necesitaba demasiado estudio del juego para darse cuenta de lo que había pasado: Chile dominó en la primera parte, no pudo concretar (ni inquietar mayormente a Ochoa) y pagó la falta de gol. El Equipo de Todos le tenía temor al área mexicana. O eso parecía.

Castillo, el referente de ataque, apenas recibió 3 pases dentro del área. Todo el resto (27) fueron fuera del hábitat donde es más peligroso. Así se explica que la mayoría de sus seis remates hayan sido desde fuera del área. Vidal fue el que más lo buscó, con seis pases. Luego Isla y Aránguiz sumaron cinco cada uno.

Y si el atacante del América se vio en soledad, lo del debutante Iván Morales fue peor aún: recibió apenas 12 pases (Hernández fue el que más lo buscó, con tres) y solo uno dentro de la zona de peligro azteca. Mora entró después y tampoco recibió dentro del área.

Y tampoco es que Morales se haya conectado demasiado con Castillo, porque entre ambos solo se juntaron una vez: fue un pase del colocolino al ex UC, fuera del marco mayor. Y pare de contar. Y así como Castillo no le dio balones a Morales, otros tres (Maripán, Mena y Vidal) tampoco.

La soledad ofensiva fue abismal. Los números así lo reflejan. Porque a lo ya dicho, se suma en el análisis otro dato decidor: con los 12 balones que recibió, Morales y Gabriel Arias (sin contar a los que entraron desde el banco, aunque Gonzalo Jara aún así lo superó) fueron los jugadores menos buscados por sus compañeros. ¿El que más? Aránguiz, a una distancia sideral: 54 veces Charles fue el receptor.

¿Y Castillo? Con sus 30 recepciones solo superó a los ya mentados Arias y Morales, además del Tucu Hernández, que recibió 27.

Hay otro factor importante a la hora de sacar conclusiones: la Roja superó largamente a México en la posesión de balón. El equipo de Rueda tuvo un 58% del tiempo la pelota en su poder. Esa larga diferencia, sin embargo, no se vio reflejada en el marcador y ni siquiera en los remates efectuados. Chile disparó 11 veces contra diez del Tri, aunque el rival le apuntó cinco veces al arco, contra cuatro de los nacionales. Es decir, México tuvo mucho menos la pelota, remató casi lo mismo y le apuntó más al arco.

¿Otro dato preocupante? Por tercera vez en los últimos cinco duelos a la Roja le marcaron tres goles.

El martes habrá una nueva prueba y aunque Castillo pone una luz de esperanza (con Vidal son los máximos artilleros de la era Rueda, con 3 tantos cada uno), lo cierto es que urge encontrar no solo más goles, si no que los caminos para lograr abrazarse.

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