La UC se encomienda al coaching

Beñat reforzará las charlas individuales y grupales de cara a la recta final del campeonato.


Beñat San José cree en la preparación integral de sus equipos. El hispano no tan solo se preocupa de la táctica, el físico o los movimientos. También se ocupa, y mucho, de lo emocional como fuerza colectiva. Del funcionamiento total de los grupos que dirige.

A lo largo del torneo impuso trabajos de coaching deportivo (el DT tiene estudios referidos a esto), que no es más que un proceso que busca optimizar el rendimiento personal y colectivo, a través de diálogos motivacionales. “No es que haya nacido ahora porque se acercó la U”, advierten en la tienda cruzada.

De hecho, hasta aquí se ha convertido en una práctica habitual en la precordillera. Algo que los cruzados se han acostumbrado a trabajar, con charlas individuales y grupales. “Se intenta quitar presión por medio de la concientización de las capacidades de cada uno”, explican en la UC, donde buscan que cada uno de sus jugadores (titulares, suplentes y quienes no van citados con regularidad), logre aflorar sus habilidades, recursos y capacidades.

Pasa que ahora, a falta de dos fechas para el cierre, con la U respirándole encima, ese proceso conversacional llega a su recta final. Para esto trabajaron durante todo el semestre en la autoconfianza que implica un coaching. San José ha venido preparando a los suyos para la definición del torneo y por eso es que hará hincapié en ese aspecto.

“Lo reforzaremos. Intentamos preparar a los jugadores y al equipo de forma integral, completa. Es muy importante sacar lo mejor del individuo, del futbolista, pero también del colectivo. Uno retroalimenta al otro”, expone San José.

El plantel seguirá sometido con especial ahínco a esta preparación, con Beñat a la cabeza junto al área sicológica del club, liderada por Sergio Villarroel, mismo que ha acompañado a Aued o Buonanotte, quienes perdieron a sus padres este año.

En las sesiones venideras se realizarán conversaciones individuales de mejora, remarcando lo que cada jugador ha hecho bien, intentando convencerlos de que en estos dos partidos se necesita la mejor versión de cada uno y que si la UC ha sido líder es mérito absoluto de su trabajo. “Cada jugador es diferente, con un recorrido distinto, lo que le va forjando sus características y fijando sus propias necesidades. Cada uno, entonces, afrontará de manera muy distinta el final del torneo”, explican cercanos al staff técnico. Y agregan: “Pero también tienen objetivos conjuntos que sobre todo ahora se buscarán potenciar”.

A modo de ejemplo, un jugador cuenta que hay una actividad llamada “El Regalo”, en la que en pareja o grupos pequeños, se le menciona a cada futbolista las cosas positivas que ven de él sus compañeros.

San José combinará todo el trabajo de coaching con el futbolístico. Al haber un largo periodo de para, en paralelo al trabajo mental destinará una semana a hacer una suerte de microciclo enfocado sólo a lo físico y la siguiente, la previa al duelo contra O’Higgins, dirigirá los trabajos a la semejanza con la competencia de partido. Para la UC, el título también se juega fuera de la cancha.

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