Moreno hereda otro problema

El Sifup pide cambiar un acuerdo del Consejo de Presidentes de 2017, que obliga a la Segunda a jugar con Sub 23 a partir de este año. Tres cuartas partes de los futbolistas quedarían cesantes.


La ANFP suma otro problema. La entidad que ahora preside Sebastián Moreno, quien reemplazó a Arturo Salah, enfrenta un nuevo foco de conflicto. Esta vez, sin embargo, heredado del timonel saliente.

El 7 de junio de 2017, el Consejo de Presidentes acordó disminuir gradualmente el límite de edad en la Segunda, categoría que nació el 22 de noviembre de 2011, agrupa a 10 instituciones y cuyo último campeón fue Santa Cruz, que logró el paso a Primera B. En 2018 pasó a ser para jugadores Sub 25 (con cuatro excepciones más un extranjero). Este año, sin embargo, la tercera categoría del fútbol profesional chileno estaría destinada solo a jugadores menores de 23 años, sin excepciones.

El Sindicato de Futbolistas Profesionales pide frenar la medida. Este miércoles, la oficina de partes de Quilín recibió la carta firmada por la directiva del Sifup y que va dirigida al presidente Sebastián Moreno. La petición para frenar el acuerdo radica en la alta cantidad de jugadores que quedarían sin ocupación. “Si se opta por rebajarlo a un torneo Sub 23, ese mismo porcentaje se traduciría en cesantía de nuestros jugadores, lo que no podemos permitir como Sindicato”, consigna el oficio que la entidad que preside Gamadiel García.

La misiva va acompañada de estadísticas que intentan prevenir el drama laboral que produciría mantener la determinación. El Sifup exhibe que de los 193 futbolistas registrados en la categoría, el 74% sobrepasa el rango de los 23 años.

La entidad respalda su petición con las estadísticas que le fueron solicitadas en la primera reunión que sostuvieron con Moreno desde que asumió su nuevo cargo en el fútbol chileno.

En conversación con La Tercera, Gamadiel García entrega detalles de su planteamiento: “Estamos pidiendo una evaluación en cuanto al tema de la Segunda profesional. No es porque esto sea un capricho del sindicato, más bien es velar por el torneo, por la competitividad”, dice el presidente del Sifup. “Si baja a Sub 23, habrá un número importante de jugadores cesantes y eso queremos evitarlo porque siempre que se habló de Segunda Profesional, era hablar de deudas, desafiliaciones, y ya no es así. Creemos que la ANFP entenderá”, cierra.

Moreno y su directiva ahora deben abordar este conflicto con los jugadores, cuando todavía no acaba su propia disputa con los clubes que dudan de la legitimidad de su elección. Palestino, Curicó, Rangers y Copiapó rechazaron la respuesta del directorio saliente e insistieron en la solicitud de que la Comisión Jurídica se pronuncie, como obligan los estatutos del fútbol.

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