Un partido entero más

Croacia suma 90’ más que Francia. Mandzukic marca otra vez en una cita decisiva y Perisic hace el partido de su vida. Modric es el mundialista con más kilómetros.


Croacia llega a la final con la máxima cantidad posible de minutos jugados: 630. La selección liderada por Luka Modric nunca pudo sellar su clasificación en el tiempo regular: ante Dinamarca y Rusia, por ejemplo, se impuso en los lanzamientos penales, mientras que frente a Inglaterra recién pudo sacar ventaja en el tiempo extra. En todos estos duelos comenzó perdiendo y tuvo que remontar un marcador adverso.

En otras palabras, la Vatreni (que significa fuego en croata) tiene en el cuerpo un partido entero más que Francia, su rival en la definición del domingo, en Moscú. Pese a que los galos han jugado los mismos seis compromisos, apenas suman 540 minutos sobre la cancha, gracias a que superaron en tiempo regular a Argentina, Uruguay y Bélgica.

Desgaste que a la selección de Croacia no le importa demasiado. Está en la final de la Copa del Mundo por primera vez en su historia y, por ahora, eso es lo único que le importa.

“Bueno, es verdad que llevamos tres prórrogas, pero tenemos buenos fisios y, sobre todo, tenemos mucho carácter. Mira, yo quería cambiar a algunos jugadores, porque estaban cansados, pero ninguno quería dejar el campo. Algunos, incluso, jugaron con lesiones. Esto es Croacia”, reveló Zlatko Dalic, técnico del equipo sensación de la máxima cita planetaria.

Modric ejemplifica mejor que nadie el despliegue croata: es el jugador que más distancia ha recorrido en la Copa del Mundo, con 63 kilómetros.

Respecto al triunfo, el volante del Real Madrid afirmó: “Es el mayor éxito de la historia del deporte de mi país, pero no nos detendremos. Creamos las ocasiones y sabíamos que podíamos conseguirlo. Ya hemos remontado tres veces después de un marcador negativo”.

Su selección suma 723 kilómetros recorridos en el Mundial, superando ampliamente a Les Bleus, que llegarán mucho más descansados: sólo registran 608.

Aun así, la presión constante de los delanteros es una marca registrada del cuadro de Dalic, que tuvo en Ivan Perisic a su estandarte. El mediapunta del Inter de Milán jugó el que puede ser el mejor partido de su vida. Anotó un gol y asistió a Mario Mandzukic para el segundo. Este último nuevamente volvió a marcar en una instancia definitoria.

“Sólo los grandes equipos pueden ser tan valientes y regresar después de ir perdiendo 1-0 ante Inglaterra. Perdíamos y volvimos. Fuimos como leones. Disfrutamos en el campo y así será también en la final”, advirtió Súper Mario.

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