Rusia baja a Egipto y encamina su ruta hacia octavos de final

Autor: Carlos Tapia

Ni la presencia de Mohamed Salah ayudó a los africanos, que quedan colgando del Mundial. Fue un rotundo 3-1 de los rusos, que están a un paso de la ronda de los 16 mejores.


Otra exhibición del local. Pocos preveían un inicio tan fuerte de Rusia, aunque convengamos que ha enfrentado a selecciones de segundo y tercer orden. Hoy, el elenco anfitrión de la Copa del Mundo tenía un desafío mayor en comparación con el estreno ante Arabia Saudita. Pero Egipto no presentó una mayor resistencia. En San Petersburgo, el cuadro de Stanislav Cherchesov ganó por 3-1 y se encamina hacia los octavos de final.

Hasta que sucedió el esperado debut de Mohamed Salah, uno de los nombres propios de la Copa del Mundo. La estrella del Liverpool entró a la cancha luego de estar ausente del debut ante Uruguay. La presencia del 10 era esperada en los africanos, alimentando sus opciones de victoria. No obstante, el factor Salah fue limitado en el partido. Estacionado como puntero derecho, nunca fue el armador que su equipo requería. Se notó su inactividad, que tuvo como punto de partida la final de la Champions, cuando se lesionó en un brazo. Pese a su gol, el partido de Salah fue opaco, al igual que el de sus compañeros.

Rusos y egipcios animaron un cotejo interesante en los primeros 45 minutos, porque atacaron con sus armas. Eso sí, fue de la mano con debilidad defensiva, porque ninguna de las zagas transmitió mucha seguridad. La diferencia la marcó Rusia en el complemento, en el cual cada ataque fue una herida en la ilusión africana.

La fortuna estuvo con Rusia, porque el 1-0 llegó con un increíble autogol de Ahmed Fathi, quien pifió al tratar de rechazar un remate mordido de Zobnin (47′). No le quedaba otra opción a Egipto que arriesgar más y entregarle el balón a Salah para que sea el dueño de la creación. Para pesar de los Faraones, el jugador de los Reds fue poco asistido y su influencia en el partido fue mínima. En los 59′ llegó el 2-0, obra de Denis Cheryshev. Para el segundo se juntaron dos de los mejores jugadores del encuentro. Desborda el interesante lateral derecho Mario Fernandes y asiste al volante del Villarreal, quien vuelve a convertir en la Copa del Mundo. Para aumentar el sufrimiento egipcio, Artem Dzyuba hizo el tercero en los 62′.

Mediante un polémico penal de Salah, el elenco del argentino Héctor Cuper llegó al descuento. Una falta de Golovin sobre el propio Mohamed Salah es sancionada afuera del área por el árbitro paraguayo Enrique Cáceres, pero el juez recurre al VAR y se cambia la decisión: se cobra la pena máxima.

De esta manera, Egipto queda colgando de la Copa. Necesita un milagro: que Arabia Saudita le gane a Uruguay. Si este miércoles la Celeste derrota a los pupilos de Pizzi, rusos y uruguayos clasifican a octavos. Lo que favorece al anfitrión, pensando en el primer lugar del grupo A, es la diferencia de gol (+7).

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