Rodrigo Goldberg

Rodrigo Goldberg

Ex futbolista , comentarista y panelista de El Deportivo.

El Deportivo

Un triunfo en dos visiones

foto: photosport.

Cada día tiene su afán reza el dicho. Y cada partido tiene su historia dependiendo de quién la cuente. Aún no terminaba la algarabía del triunfo cruzado, cuando Beñat San José analizaba el encuentro poniendo paños fríos respecto a un probable nuevo título.

A la misma hora Héctor Tapia masticaba la derrota con un ojo puesto en Sao Paulo, donde la tarea asoma titánica.
Aún así, con distintas visiones, ambos coincidieron -a su manera- en la justicia del triunfo cruzado. El análisis debe ser necesariamente bidireccional para entender cómo lo vieron en ambos bandos.

Si la UC derrotó a Colo Colo fue por varias razones. La primera porque entendió que la prudencia del primer tiempo no le iba a dar premio. Encapsular a Valdivia entre Aued y Saavedra aparecía como efectivo para contener al 10 albo, pero insuficiente para generarle compañía a Buonanotte en la creación. En la segunda parte la UC aceleró más y mejor. Fuenzalida se convirtió en el mejor pasador cruzado mientras César Munder iba al sacrificio como lateral izquierdo. Esa versatilidad fue la que descolocó al equipo de Tapia, quien apostó siempre a la inteligencia de Valdivia. Confiar solo en eso es normal, considerando su talento, pero sin definición se diluye. Y ahí nace la derrota alba.

La ineficacia ofensiva es evidente. Los rendimientos de Paredes y Barrios están lejos de su mejor momento. Las que antes mandaban adentro con la rodilla hoy no las embocan ni de frente. Este problema, que pudiera parecer puntual, afecta virtudes esenciales en un equipo. La paciencia se transforma en ansiedad y la convicción, en dudas.

Segundo, en la innecesaria agresividad de su línea defensiva. Insaurralde ya en el primer tiempo anunció que la prudencia había quedado en el camarín. Pasado de revoluciones recordó sus clásicos en Boca y golpeó de manera descarada e insistente. Jugar un clásico con uno o dos menos es condenarse a un desgaste brutal.

A Católica se le ha criticado (me incluyo) que no siempre ha mostrado un gran fútbol. Pero sí ha demostrado una cualidad fundamental que necesita un equipo que pelea por el título. Saber ganar incluso jugando mal como lo hizo ante San Luis. Ayer demostró una vez más que la convicción es altísima y el título se ve más cercano. Despachar a Colo Colo no es cualquier cosa.

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