Moral Distraída lanza disco: “Somos de una generación de artistas responsables”

La banda en pleno, con Abel Zicavo como protagonista (abajo con polera rayada).

El popular combo tropical estrena su segundo álbum y alista su primer show en el Movistar Arena.


Abel Zicavo, el cantante principal de Moral Distraída, es claro: “Nuestra música es sin prejuicios”. Y así lo plasman en Qué cosa es el amor, el segundo material de estudio del grupo que se estrenó ayer en plataformas digitales. “Hay influencias desde Silvio Rodríguez, hasta The Beatles y Pink Floyd”, detalla el artista que fundó la banda en 2010 junto a su hermano Camilo y Amaru López, tras participar del montaje teatral El gran bang en 2009.

Y es que el combo tropical ya mostró su mestizaje estilístico en su primer LP homónimo de 2014, donde los ritmos clásicos centroamericanos se mezclaban sin pudor con algo de hip hop o reggaetón. “Siempre nos ha gustado el reggaetón, que es un mundo súper complejo, no como la gente cree, donde la composición y la riqueza está en gran parte al producir la canción”, explica.

Así, nuevamente se aventuraron en el género en esta nueva entrega con el tema Probarlo todo; pero también pasaron por el reggae en Canción bonita o la trova cubana en Anonito. “Musicalmente este disco recorre también nuestra historia familiar”, cuenta el músico, que vivió su infancia en Cuba tras el exilio de sus padres y llegó a Chillán en los 90.

Y sigue: “El desafío mayor de este álbum fue meternos en nuevos ritmos y eso requiere mucho trabajo. Buscamos las herramientas y las personas que nos pudieran enseñar. Y estudiamos y ensayamos mucho; somos personas muy ñoñas y ansiosas, trabajamos mucho para capear la ansiedad”.

La agrupación demoró cuatro años en crear la nueva producción con una pregunta que atraviesa todo el material: ¿Qué es el amor? Así se toca el amor familiar en Mermelada de hermanos; a las apariencias en el clásico de Joe Vasconcellos, La funa; a una causa en Orgullo, que apoya a la comunidad LGBTQ; o la inclusión de los inmigrantes en Quédate acá. “Acá hay una maduración nuestra de ser responsables y ocupar bien nuestro espacio de visibilidad para poder colaborar con causas y luchas que creemos justas”, apunta.

Visibilidad que ha sido explosiva para la banda, que con dos LP y tres EP ya marca algunos hitos en arrastre popular, como haber llenado el Teatro Caupolicán en 2017 o las más de 70 millones de reproducciones de sus canciones en plataformas. Ahora se preparan para presentar su disco, el 27 de octubre, en el Movistar Arena, espacio consagratorio y siempre difícil de convocar para un artista nacional, pero que para el combo de 10 músicos debió abrir nuevas localidades tras agotar el aforo (Puntoticket).

“Esa cantidad de gente que nos va a ver están en el mismo rollo nuestro, de desprejuiciarse de cosas, de cantar con sentido”, diagnostica. “Hay muchos colegas que están en la misma y siempre conversamos ‘oye, está el tema de la migración, ¿qué hacemos?’. Nos sentimos parte de una generación de artistas responsables y eso es muy bonito”.

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