Apuestas: ¿Quién se atreve con una cifra?

Efecto pandemia, el factor violencia y la imposibilidad legal de hacer encuestas 15 días antes de una elección ponen una cuota de incertidumbre a la hora de hacer las apuestas sobre los resultados de la jornada electoral de hoy.




A sólo horas de que se conozcan los resultados de lo que ya muchos califican como una jornada electoral histórica, analistas políticos y expertos en estudios de opinión pública adelantan sus pronósticos, pero lo hacen con más interrogantes que certezas.

En Chile, desde 2017, está prohibido divulgar encuestas 15 días antes de una elección, lo que limita la posibilidad de anticipar de mejor manera el comportamiento electoral, más aún frente a un plebiscito nacional del que hay pocos antecedentes -este es el quinto en la historia republicana de Chile y el tercero desde 1980- y que, más encima, se llevará a cabo cuando aún estamos en medio de la pandemia del Covid-19 que ha cobrado la vida de más de 13 mil chilenos.

Los datos que hay ya están añejos, asegura la directora ejecutiva de Latinobarómetro, Marta Lagos, refiriéndose a los últimos sondeos que alcanzaron a darse a conocer a fines de septiembre y los primeros días de octubre. Con esa prevención hace su apuesta: “Sabemos que va a ganar el Apruebo, eso no es novedad. La novedad está en el voto Rechazo, porque el rango que manejamos es que tiene un techo del 30% y su piso de votación rondaría el 15%”, señala.

“Es muy difícil anticipar lo que va a pasar, porque no hay antecedentes. Depende de lo que pasó el domingo pasado (con los hechos de violencia que se registraron en Santiago, en la que se quemaron dos iglesias), de cómo estén los contagios, del miedo, del largo de las filas en los locales de votación”, afirma Cristián Valdivieso, director de Asuntos Públicos de Criteria Research. La consultora hizo su última encuesta entre el 25 y el 28 de septiembre, fecha en que dio un 72% a favor del Apruebo, un 19% para el Rechazo y un 9% de votos nulos.

Razones similares expuso Roberto Izikson, gerente de Asuntos Públicos y Estudios Cuantitativos de Cadem, para excusarse de anticipar resultados. El último sondeo sobre el plebiscito de Cadem es del 24 de julio pasado y arrojó un 71% de apoyo al Apruebo y 20% a la opción Rechazo.

Una brecha que podría ser aún más amplia se atrevió a aventurar el jueves 21 en The Clinic Ramón Cavieres, director ejecutivo de Activa Research. Con los datos que arrojan 22 mediciones realizadas por la consultora, según Cavieres, el Apruebo obtendría 85% de los votos, mientras que el Rechazo sacaría el 15%.

Plebiscito 2020.

Algo más cauto, el sociólogo Eugenio Tironi apunta a que el Apruebo obtendrá entre el 65 y el 68% de los votos, mientras el Rechazo se moverá entre 35 y el 32%. “Si el Rechazo logra superar esa cifra sería una gran sorpresa, y si llegara a acercarse al 40% sería una gran complicación para Mario Desbordes, Pablo Longueira y los dirigentes de Chile Vamos que se la jugaron por el Apruebo”, sostiene.

El martes, en entrevista con Emol, el excoronel de la UDI Pablo Longueira hizo su apronte: “Estimo que va a ganar el Apruebo en torno al 75% y el Rechazo sacará el 25%, con una variación del 2%”, dijo. Respecto de la segunda papeleta, Longueira prevé un “triunfo muy amplio de la convención constitucional” por sobre la mixta, pero la brecha será menor a la que se registrará en la pregunta Apruebo/Rechazo, una apuesta en la que coinciden la mayoría de los entrevistados.

Voto oculto y las dudas en el nivel de participación

Para el analista político Jorge Navarrete la brecha entre las dos opciones de la primera papeleta no será tan amplia. “Tengo la impresión de que hay un cierto exitismo en la opción Apruebo. Evidentemente, va a ganar y con holgura, igual que la opción de la convención constitucional por sobre la mixta, pero si me la tengo que jugar por cifras diría que será 65% a favor del Apruebo y 35% para el Rechazo”.

Los hechos de violencia del fin de semana recién pasado podrían tener efectos electorales importantes, pero no suficientes para cambiar un resultado que ya estaba “escrito” mucho antes.

El 60% de los chilenos ya tenía definido su voto en noviembre pasado, asegura Marta Lagos.

“No sabemos cuál ha sido el impacto de la violencia del último fin de semana en el votante. Mi tesis es que activa al votante por el Rechazo que no iba a ir a votar porque daba por perdida la elección, por lo que aumentará la participación”, dice Marta Lagos.

Según sus cálculos, hay cerca de un 10% de voto oculto entre los partidarios del Rechazo.

Para la mayoría de los analistas y expertos en estudios de opinión pública, la gran interrogante de este domingo será la participación.

Si las encuestas a fines del año pasado y principios del 2020 hablaban de un 80% de interés por participar del plebiscito, la pandemia modificó completamente la situación.

La participación va a ser cinco o seis puntos porcentuales superior a la última elección presidencial (que fue de 49%), debería rondar el 55%, pero en ningún caso superará el 60%, dice Carlos Huneeus, exdirector del Cerc.

Para Marta Lagos, el rango máximo de participación electoral debiera moverse entre el 58 y el 60%. Cálculo que hace tomando en cuenta que el 51% de los chilenos que han sido encuestados en los últimos meses ha manifestado que están totalmente seguros de que hoy irán a votar.

Navarrete pone paños fríos. Para él, la participación se mantendrá estable respecto de lo ocurrido en las últimas elecciones, por lo que debería rondar en el 50% del padrón.

“Este ha sido un proceso que ha tenido muy baja tensión electoral y la principal razón no tiene que ver con la pandemia, que influye, pero no es la más importante, sino la principal razón es que estamos ante una elección que tiene un resultado conocido y, por lo tanto, el incentivo a votar es diferente a cuando uno siente que su voto puede cambiar las cosas”, señala. Para Navarrete, la tensión electoral estará en la elección de abril, cuando se defina a los constituyentes.

Otras de las interrogantes que rondan la jornada de hoy es el comportamiento que tendrán los jóvenes entre 18 y 35 años, precisamente el segmento que menos ha votado en el último tiempo, apenas en torno al 35%.

“Esta vez, los jóvenes han manifestado que tienen un interés muy grande por participar, otra cosa es que lo hagan finalmente”, señala Cristián Valdivieso.

Si van en masa, la incidencia de este segmento etario en los resultados podría ser aún más significativo, pues la mayoría cree que habrá una disminución en el voto de los adultos mayores -los que tradicionalmente votan en un 60%- debido al temor a la pandemia.

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