Cazacuarentenas: el equipo policial que patrulla la zona oriente

El jefe Región Policial Metropolitana, prefecto Iván Villanueva; el subdirector de Investigación Policial y Criminalística, prefecto general Carlos Yáñez, y un detective, analizan los puntos previos a sus patrullajes.

Mapas trazados con datos del Minsal les permiten a 260 efectivos de la PDI rastrear a quienes incumplen su aislamiento obligatorio. La Seremi de Salud denunció ante la Fiscalía Oriente a varios portadores del virus que dieron domicilios falsos.




El motor de la camioneta Mitsubishi Montero se puso en marcha poco después de las 5.00 de la mañana, cuando el toque de queda nacional llegaba a su fin. En el interior del vehículo, que recorre Providencia, Las Condes, Lo Barnechea y Vitacura, iban el conductor y dos oficiales de la PDI. La gran diferencia con otros equipos de la policía civil estaba en el maletero: tres trajes para aislamiento y protección, guantes de látex, mascarillas y un kit de desinfección. Un equipamiento insólito para detectives, pero necesario para esta misión en particular.

La jornada recién comenzaba.

Rastreo y captura

El equipo de policías que patrulla por el sector oriente es parte de un escuadrón creado para rastrear, controlar y capturar a quienes incumplan la cuarentena obligatoria por Covid-19 que impuso la autoridad sanitaria. La medida busca controlar el contagio de un mal que hasta ayer había dejado a seis personas fallecidas, 1.909 contagiadas y más de 18 mil en calidad de sospechosos de portar el virus.

El escenario en el mundo no es más auspicioso: hasta ayer se registraban alrededor de 650 mil infectados y más de 30 mil muertos por la pandemia de Covid-19.

La gravedad del caso llevó a que solo en la Región Metropolitana se destinara a 264 detectives y 88 patrullas para cumplir esta tarea que apunta a frenar la propagación de la enfermedad. El listado que esta unidad tiene en su poder incluye a portadores del virus, personas que conviven o tuvieron contacto directo con un contagiado y algunos casos sospechosos que aún esperan los resultados de su examen.

“La PDI estará fiscalizando a las personas que deben estar en cuarentena. Es importante proteger a la población, sobre todo a nuestros adultos mayores”, detalló el miércoles la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza.

Desde el jueves, en medio de una cuarentena que mantiene en confinamiento a 1,3 millones de personas en siete comunas de Santiago, su labor cobró una relevancia mayor. Las “zonas rojas” son los lugares donde se concentra la mayor cantidad de infectados por el virus. Fueron el Minsal y la PDI quienes mapearon estas zonas y así georreferenciaron las viviendas de quienes cumplen aislamiento preventivo. ¿Cómo controla la policía que esto se cumpla? Cuentan con la facultad para realizar visitas aleatorias a domicilios, junto a la Seremi de Salud, e incluso controles preventivos. ¿Dónde? En las áreas donde se concentran los casos confirmados y sospechosos de Covid-19: la zona oriente de Santiago.

Domicilios falsos

La última vez que el escuadrón de la PDI utilizó su equipamiento especial, que incluía el traje de aislamiento preventivo, fue a comienzos de esta semana, luego del robo a un domicilio en la zona oriente. Y no será la última, aseguran en la PDI. Este procedimiento no fue motivado por una evasión de la medida de aislamiento, sino por el robo de una camioneta desde la casa de un infectado con Covid-19. El antecedente de que la víctima era portadora del virus saltó a la vista de los policías tras ingresar sus datos: nombre, edad, dirección y estado de salud. Luego del procedimiento, cuentan en la policía, los trajes fueron desechados y el vehículo policial sanitizado para evitar una propagación involuntaria.

Esta es parte de la nueva rutina que adoptó la PDI al tener que controlar a quienes no cumplan con las restricciones dentro de las siete comunas con cuarentena. La magnitud de las fiscalizaciones obligó a probar nuevas estrategias y tecnologías, las cuales están en fase de prueba. Por ejemplo, está el uso de la cámara del celular institucional para captar los rostros y cédulas de identidad de las personas controladas, que no solo arroja una alerta en caso de incumplimiento de la cuarentena, sino que, además, entrega la fecha en que se ordenó su confinamiento, el término de la medida y el motivo por el cual la cumple.

Así, la fiscalización en terreno reduciría sus tiempos y permitiría controlar a una mayor cantidad de personas, quienes, en caso de ser descubiertos, arriesgan multas y el inicio de una investigación penal en su contra por infringir el Artículo 318 del Código Penal, que sanciona a quienes pongan en “peligro la salud pública”.

“Este es un problema sanitario más que un problema policial”, asegura Iván Villanueva, jefe de la Región Policial Metropolitana de Santiago, quien tiene a cargo los equipos de rastreo y captura en Santiago. El trazado de un mapa ha servido para realizar controles aleatorios y, de paso, acompañar a la autoridad sanitaria cuando realiza fiscalizaciones domiciliarias. Entre el 25 y 26 de marzo un antecedente encendió las alarmas de las autoridades de la Seremi de Salud de la Región Metropolitana.

Tras realizar un total de 136 fiscalizaciones domiciliarias, los funcionarios detectaron una docena de incumplimientos de cuarentena y 24 casos de personas sospechosas o contagiadas con el virus que entregaron direcciones falsas. “Existen muchas direcciones que no corresponden a la de la persona singularizada, como oficinas comerciales, clínicas u otras”, indica un reporte enviado a La Tercera.

Hasta este sábado, las comunas que concentraban más irregularidades eran Las Condes (17), Santiago (4) y Vitacura (3).

En total, la Seremi de Salud ha fiscalizado 89 domicilios en Las Condes, donde ha levantado cuatro actas “por ausencia de la persona fiscalizada”. En Vitacura, en tanto, han controlado 21 viviendas, donde se crearon cinco actas por quebrantar la cuarentena. Y en Santiago, se visitaron casas donde, al no hallar al afectado por Covid-19, se escribieron dos actas por presuntas infracciones al Código Sanitario.

“En todos los casos en que se ha detectado ausencia de la persona fiscalizada, se está verificando la situación actual de dicha persona. Hay casos de ausencia y posterior regreso, otros casos en que la persona está efectuando su cuarentena en otro lugar”, detalla el reporte oficial. Desde la Seremi aseguran que estos casos son revisados por el Departamento Jurídico del organismo y, posteriormente, remitidos a la fiscalía para que inicie una investigación penal.

Casos abiertos por oficio

La información llegó de manera informal. Pese a ello, los equipos se desplazaron para corroborar in situ los primeros casos de quebrantamiento de la medida en la Región Metropolitana. Ya son tres los casos de infectados con Covid-19 buscados por esta unidad por incumplir la medida sanitaria. Dos de esos casos correspondían a personas que dejaron sus casas para ir a un recinto médico. Y el tercer caso, hasta el cierre de esta edición, aún no lograba ser ubicado por los detectives. Los patrullajes preventivos y aleatorios han despertado dudas entre las personas contagiadas que permanecen en cuarentena.

“El viernes nos confirmaron el examen de coronavirus (que dio positivo). Pasó viernes, sábado y recién el domingo se comunicaron con nosotros del Minsal. Preguntaron quiénes están en la casa, si han presentado síntomas y me pidieron teléfonos de todas las personas con las que estuvo mi hija durante la semana. De ahí nunca más me han llamado, ni de la clínica ni del Minsal”, cuenta Bernardita, quien se mantiene aislada en su casa de Las Condes.

Una situación similar a la de Jorge, nombre con el que esta persona pidió ser identificada. A pocos kilómetros de distancia, Jorge cumple el confinamiento en su casa de Providencia. “Di positivo en el examen, estoy en mi casa hace una semana. Hasta el momento me han controlado una vez por teléfono. Por suerte tengo de todo acá y no he necesitado salir de la casa”.

En la Región Metropolitana, las causas por poner en riesgo la salud pública, en la zona oriente, estarán en manos de la jefa de Las Condes, Lorena Parra. La primera denuncia que ingresó a los registros del Ministerio Público, y la que le dio esa competencia, fue una presentada por la PDI de manera genérica -sin nombre específico de un infractor- para dar inicio a las pesquisas por eventuales incumplimientos de las cuarentenas obligatorias.

La preocupación en el Ministerio Público llevó a que el jueves el fiscal nacional, Jorge Abbott, enviara una instrucción a todos sus fiscales: en caso de que se detenga a una persona por infringir su cuarentena solo se le dejará cita a declarar y solo en caso de un segundo incumplimiento se ordenará su detención y posterior formalización, en la medida en que no esté contagiado por el virus.

El último incumplimiento de la medida de aislamiento fue detectada ayer, en Las Condes. Una mujer de 63 años contagiada con Covid-19 fue denunciada a Carabineros por personal de un supermercado del mall Alto Las Condes por romper la cuarentena. “Se verifica y se corrobora que efectivamente esta persona posee Covid-19 positivo”, aseguró ayer la comandante de Carabineros Alison Larrañaga. Como medida preventiva para evitar más contagios, el fiscal Luis Jaramillo dispuso que la mujer fuera enviada a su casa, aunque enfrentaría cargos por poner en peligro la salud pública.

A diferencia de lo que ocurre en la capital, donde aún no existen denuncias por quebrantar la cuarentena, la situación en regiones es diferente. Una de las últimas investigaciones que abrió de oficio la fiscalía ocurrió en Antofagasta, donde tres personas que dieron positivo en el test de Covid-19 habrían sido sorprendidas por la Seremi de Salud incumpliendo la cuarentena y transitando libremente por las calles de la ciudad. Ya anteriormente, en la misma región, la diputada Paulina Núñez (RN) había denunciado a un dentista por atender a pacientes pese a estar contagiado con el virus. En otras zonas como Ñuble (3), Los Ríos (1), La Araucanía (2), Los Lagos (1) y Aysén (1), también se han iniciado investigaciones por romper el confinamiento y poner en riesgo la salud pública.

Carabineros también ha tenido un rol activo en la inspección de las cuarentenas. Su labor ha sido controlar los puntos por donde habitualmente circula una alta cantidad de peatones . “Las dos policías, tanto Carabineros de Chile como la Policía de Investigaciones, han desarrollado fiscalizaciones para prevenir que aquellas personas que tengan la obligación de guardar cuarentena la estén cumpliendo adecuadamente”, explica el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli. Y en la policía uniformada ahondan en su rol: “Estamos haciendo controles en los lugares de mayor afluencia de público”, aseguraba el subprefecto de los servicios de la Prefectura Andes, Gilberto Garay.

Con 14 puntos de alto tránsito de personas, Carabineros focalizó sus controles en Av. Apoquindo con Manquehue, la Estación de Metro Los Dominicos, en Las Condes, donde personal de seguridad ayuda controlando la temperatura de los transeúntes; en Av. Vitacura con Américo Vespucio, y en Av. El Rodeo, en Lo Barnechea. La labor se intensificó con la declaración de cuarentena en siete comunas de Santiago.

Brigada epidemiológica

A través de la creación de dos unidades, una de “sospecha” y otra de “notificaciones”, el Hospital del Carmen, en Maipú, creó una Brigada Epidemiológica de Aislamiento Social (Beas), con la cual busca controlar a sus pacientes sospechosos y a sus 15 portadores del Covid-19, siete de los cuales se mantienen hospitalizados en el recinto.

“Somos los primeros en hacer este trabajo de seguimiento de casos”, asegura el doctor Juan Kehr, director del recinto de salud que atiende a habitantes de Maipú y Cerrillos. Cada día, comenta el especialista, el hospital realiza en promedio 35 exámenes para determinar la presencia de la enfermedad. “Por lo tanto, ese grupo de sospecha realiza del orden de unas 50 llamadas telefónicas diarias. Y el grupo de notificación ha controlado a las 15 personas que dieron positivo, y, ahora, también ayuda a liberar de cuarentena a quienes se descartó su contagio”.

Once funcionarios trabajan en la Brigada Epidemiológica de Aislamiento Social (Beas) del Hospital del Carmen, en Maipú.

Como una medida de precaución legal, un equipo de 11 profesionales de la salud, conformado por enfermeras, odontólogos y tecnólogos médicos, dejan constancia por escrito de cada una de las notificaciones y control de cuarentena obligatoria, en caso de ser requerido por la fiscalía.

Pese a las nuevas estrategias que el gobierno implementa para frenar la propagación del virus, su alto nivel de contagio y los cambios en las condiciones climáticas en los próximos días serían un factor que incidiría en nuevos contagios. Mientras eso ocurre, los tres patrulleros a bordo de la camioneta Mitsubishi Montero seguirán recorriendo las calles del sector oriente para perseguir a quienes incumplan un confinamiento preventivo que, hoy, parece el único freno a un virus cuya letalidad está comprobada.

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