La peligrosa mixtura que preocupa a la oposición

El fenómeno Jiles, la ausencia de un liderazgo presidencial nítido, la inviabilidad de primarias amplias y la fragilidad del gobierno activaron movimientos subterráneos en la centroizquierda. Todos concuerdan que las elecciones del 15 y 16 decantarán las cosas.




Pasadas las 11 horas del jueves, en el Senado se discutía el proyecto que busca despenalizar las deudas en Educación, entre ellas, la del Crédito con Aval del Estado (CAE), y en la Cámara de Diputados, una iniciativa que garantiza vías de acceso a senderos históricos, entre otras reuniones presenciales y telemáticas. Pero por unos segundos todo pareció detenerse cuando la coordinadora del área de opinión pública del Centro de Estudios Públicos (CEP), Carmen Le Foulon, informaba que la diputada del Partido Humanista, Pamela Jiles, era la figura política con mejor evaluación, con un 54% de aprobación y un 28% de evaluación negativa, registrando también un alto nivel de conocimiento entre la ciudadanía (91%).

Una de las encuestas más respetadas del país -que no se publicaba desde enero de 2020 producto de la pandemia- venía a confirmar lo que muchos en la centroizquierda creían un fenómeno pasajero.

“Se produjo como una sensación de sorpresa, rabia, pánico...”, relata un periodista que esa mañana estaba junto a varios parlamentarios del Frente Amplio.

Usualmente, la lámina más analizada en cuanto a la evaluación de los personajes políticos es la que mide quiénes tienen una visión positiva y negativa de las figuras. Sin embargo, hay otra lámina que refleja el problema de los liderazgos en la centroizquierda. Si se excluye a Michelle Bachelet (97%) y a la propia Jiles (91%), ninguno de los dirigentes del sector supera el 70% de conocimiento, un elemento que es relevante para una carrera presidencial. El más conocido es Daniel Jadue (68%), seguido por Gabriel Boric y Ximena Rincón, ambos con 62%. Peor aún: del bloque, sólo Yasna Provoste (53%) supera, además de los mencionados, el 50% de conocimiento. Los dos abanderados del eje progresista están bajo esa cifra: Heraldo Muñoz, del PPD, llega a 46%, y Paula Narváez, del PS, alcanza el 38%.

Otra autocrítica en el sector apunta a no ser capaces de posicionar a lo menos una figura que capitalice el alto nivel de rechazo al gobierno, con aprobación en un dígito y con Sebastián Piñera como la figura política peor evaluada del país, algo inédito para un mandatario en la encuesta CEP. Las dos figuras que parecen haber acaparado ese espacio son Jiles, con 54% de aprobación en medio de su protagonismo por los retiros de fondos de las AFP, e Izkia Siches, la presidenta del Colegio Médico, la única figura junto a la diputada que tiene más aprobación (49%) que rechazo (30%). Por ello, en algunos sectores del FA se volvió a pensar, incluso, en la posibilidad de convencer a Siches, lo que se ve casi imposible.

Si esta mixtura ya es muy preocupante para los dirigentes de la oposición, hay otro elemento que agrava las cosas: la cada vez más improbable posibilidad de llegar al 18 de mayo con un acuerdo para realizar elecciones primarias amplias. Todo esto en medio de un momento muy complejo del gobierno.

El factor Provoste

A la misma hora que se presentaba la encuesta CEP, la presidenta del Senado, Yasna Provoste, sostenía una reunión telemática con el directorio de la Fundación Chile 21, que agrupa a un amplio espectro de la centroizquierda, desde Alejandra Krauss (DC) hasta el ex PS Carlos Ominami.

En el encuentro se habló de una agenda “de mínimos comunes” que vaya a las urgencias inmediatas, pero no a un gran acuerdo nacional con el oficialismo, postura que la senadora por Atacama compartió con el Presidente Piñera al día siguiente en La Moneda y luego expuso a la CUT y a otras organizaciones sociales.

En el zoom, Provoste -que tuvo mayor conocimiento y aprobación en la CEP que Muñoz y Narváez- habló de la necesidad de unir a la oposición y que ella hará todos sus esfuerzos para poder confluir en una carta presidencial única. Y, como lo dijo esta semana en varias ocasiones, se apuró en señalar que la DC ya tiene a su candidata presidencial, que es Ximena Rincón, y que ella se abocará ciento por ciento a su tarea en la Cámara Alta.

Pero lo cierto es que el liderazgo mostrado por Provoste desde el 17 de marzo -cuando asumió la presidencia del Senado-más los resultados de la CEP hicieron que en varios sectores de la centroizquierda -incluida la DC, el PS y el PPD- empezaran a considerarla como una posibilidad real para contrarrestar la popularidad de Jiles y la candidatura de Daniel Jadue, que el PC ya proclamó y organiza en todo el país.

“Antes de inscribir la primaria es perfectamente posible cambiar los nombres. Cuando en el fútbol quedan pocos minutos y el partido no se está ganando, a veces se puede cambiar jugadores, o una jugadora”, dijo ayer en La Tercera el senador del PPD Jaime Quintana, quien no escatimó en elogios a su compañera de trabajo.

Al respecto, el presidente de la DC, Fuad Chahin, es muy enfático: “La DC tiene una candidata presidencial elegida en primarias por más de 29 mil personas, que es Ximena Rincón, y que en la CEP aparece mejor evaluada que el resto de los candidatos. Ahora, sin lugar a dudas, Yasna Provoste es un tremendo liderazgo, con un carácter firme, pero templado, y que está marcando un camino para salir de esta crisis política e institucional que vive Chile producto de la pandemia”.

Chahin, al igual que sus pares, cree que las elecciones del 15 y 16 de mayo decantará las cosas, y que los cuatros días que habrá entre los comicios y la inscripción de candidatos para las primarias presidenciales serán intensos.

“La noche de ese domingo quedará de manifiesto que Unidad Constituyente (PS, PPD, PR, PDC, PRO y Ciudadanos) es el espacio político que obtendrá los mejores resultados en alcaldes, gobernadores y constituyentes. Por eso, lo importante es que dejemos de estar desorientados y entendamos la necesidad de consolidar este bloque, porque el egoísmo de la derecha nos está lanzando a los brazos del populismo”.

El candidato del movimiento Nuevo Trato, Pablo Vidal, confía en que el resultado de las elecciones tendrá un efecto aglutinador en el sector: “Ojalá esa noche quienes impidieron la unidad hagan una autocrítica, porque salvo casos muy excepcionales, como Renca, Providencia, La Reina o Lo Barnechea (donde la oposición va unida), la derecha ganará muchos municipios por nuestra dispersión y probablemente quedará sobrerrepresentada en la convención”.

La disyuntiva del FA

Mientras el diputado de Convergencia Social, Gabriel Boric, busca, contrarreloj, reunir las firmas para ser candidato presidencial, la carta de Unir, Marcelo Díaz, sigue abogando por una “primaria amplia” de toda la oposición. “Si eso no llegara a ocurrir -dice Díaz- creemos que el FA debiera realizar una primaria legal que nos permita legitimar una candidatura única del bloque”.

Por de pronto, Boric dejó claro esta semana en un encuentro de Revolución Democrática que “no estaría dispuesto a votar por la diputada Jiles”.

En el PC, en tanto, la estrategia frente a la periodista -por ahora- es “esperar que decaiga”, señala una fuente de la colectividad.

Pero la gran disyuntiva del FA es si participar o no en una primaria con Jadue, considerando que hoy son socios electorales. Nadie se atreve a responder esa pregunta con certeza.

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