Manifiesto de Gino Rojas, el hombre emblema de Plaza Italia: "No soy coleccionista, pero tengo variedad de lentes"




No me percaté de la foto. Ese día miércoles 4 de diciembre caminé desde Ahumada a Plaza Italia. Me dio calor, y como no había ningún negocio abierto, le compré la bebida a un carrito por $ 500. La gente estaba relajada. Voy atravesando, bien distraído, tomando bebida, cuando salen las micros de Carabineros; raudas, fuertes, rápidas. Vienen las 'cucas' aceleradas y se paran a 10 metros de distancia. Y yo adopto esa actitud: mirando cómo salen los 'pacos' del Caballo de Troya. Cuando pasan delante mío, me quedo observando.

Era un estudiante de ideas claras. Antes del golpe, milité en el PC. Pero más que vociferar o hacer delincuencia, yo soy un ideólogo. He actuado casi siempre solo.

Me acostumbré a usar terno desde chico. Mi papá siempre fue a trabajar de terno y corbata a su fábrica de carteras. Es más cómodo que tratar de combinar un pantalón y una camisa. Es más fácil. Los días sábado y domingo me doy mil vueltas para ponerme pantalones o blue jeans, no tengo el hábito. Me visto así de lunes a viernes; tan tonto no soy.

Atendí una confitería en Valparaíso. Mi hermana le pidió a mi papá que nos hiciéramos cargo del negocio. Me fui solo, con 16 o 17 años, a estudiar y trabajar. Me aburrí pronto. Era muy joven y estaba en el sector de la bohemia, con gente mayor que se juntaba en los bares. No obstante, ellos siempre me cuidaron, tal como ocurre ahora, que ya soy viejo y me cuidan los jóvenes de Plaza Italia.

No soy coleccionista, pero tengo variedad de lentes. Son dos Ray-Ban y una serie de lentes baratos, porque no soy de marcas. Debo tener unos 15 o 20. Los aviadores los he usado toda la vida, desde que estuve en la Fach, en la Cuarta Brigada Aérea de Punta Arenas, en Bahía Catalina, el año 71. Me fui con un buen concepto de la Fuerza Aérea, pero después del 73, las FF.AA. dejaron de existir para mí.

No me gustó la salida pactada de Pinochet. Cuando caen las dictaduras, con ellas caen todas sus estructuras y emblemas, sus castillos, sus empresas entregadas. Acá se negoció. Me defraudé de la Concertación apenas asumió, el año 90.

Vivo solo. Me separé en 2002; no me arrepiento. Y me jubilé este año. Desde agosto me pagan como 113 mil pesos mensuales.

Nadie ha tenido una actitud negativa conmigo desde la foto. Siempre he recibido el cariño de la gente. Me preguntan hasta cuándo estaré en Plaza Italia y les respondo: "Hasta que ganemos".

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