Miguel Crispi: "Hay que reflexionar si en el FA queremos ser parte del mismo domicilio político"

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El diputado RD señala: "Este acuerdo no es un llamado a dormirse. Chile despertó, se organizó, se volvió a mirar a la cara; la ciudadanía se revolucionó y este acuerdo lo único que hace es construir un canal para que esa revolución que se está viviendo en las calles tenga un cauce que permita construir una Constitución democrática".




El redactor designado. El jueves 14, el diputado Miguel Crispi (RD) fue elegido como el escribano de la oposición del histórico acuerdo por una nueva Constitución que terminó sellándose en la madrugada del viernes.

Sin embargo, no todo el conglomerado lo firmó. Los diputados del Partido Humanista (PH) y el Partido Ecologista Verde (PEV) no estuvieron en la foto y criticaron lo alcanzado por sus pares. Lo mismo hicieron el viernes los ahora más de 70 exmilitantes de Convergencia Social, liderados por el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, al renunciar a esa colectividad en formación.

Por eso, Crispi reconoce "diferencias bien profundas" con algunos sectores de su coalición, que espera resolver, pero que si eso no ocurre "nadie puede obligar a lo imposible".

Para el diputado de RD, en definitiva, es hora de sentarse a conversar internamente sobre la unidad y la composición de los partidos que integran el Frente Amplio (FA).

Hace algunas semanas usted dijo que durante la crisis a RD le tocaba apostar por la unidad de la oposición. ¿Qué rol jugó su partido en el acuerdo constitucional?

Lo fundamental del acuerdo de ayer es algo mucho más grande que la táctica de la oposición. Lo que pasó fue básicamente que borramos y terminamos con la Constitución de Pinochet, con la herencia de Jaime Guzmán, que eran los candados de la Constitución, y gracias a la movilización se abre camino a una democracia nueva. Una nueva forma de ver las cosas. La oposición logró articularse, no estuvieron todos, pero al final se logró e incluidos muchos de los que no firmaron sostuvimos una posición que era no transar en la posibilidad de que los chilenos y chilenas definieran en cómo se cambiaba la Constitución. Y eso era un elemento fundamental.

¿A cuánto llegan las diferencias con los partidos del FA que se restaron del acuerdo?

Hay diferencias bien profundas que espero se puedan resolver, pero si no se puede, nadie puede obligar a lo imposible. Y aquí hay un sector del Frente Amplio que cree en una política más testimonial que no es la que al menos creo yo y mi partido. Tenemos que cambiar las cosas y eso no se hace solo con el testimonio sino que también estando disponibles a conversar con otros actores políticos y a transar ciertas cosas para poder avanzar.

¿Cree que se debe revaluar la configuración actual de quienes componen el FA?

Aquí se arrastran diferencias muy profundas. La mesa nacional del Frente Amplio debiera sentarse con cierta madurez y tranquilidad para ver si estas identidades pueden convivir o no dentro de un mismo pacto. Además, creo que lo inaceptable son las agresiones.

¿Qué tipo de agresiones?

Cuando la política se polariza se empieza a optar por atacar al enemigo interno y hemos sentido, en particular como RD, muchas agresiones de parte de quienes consideramos que son nuestros aliados y eso no es excusable ni permitible. Esas son conversaciones que tenemos que tener tanto con el PH como con el PC porque la negociación fue acusada como una 'cocina' cuando no hay nada más contrario a eso. Es un espacio que tuvo como resultado abrir la democracia a las personas.

¿RD se siente incómodo en el Frente Amplio?

No, estamos muy tranquilos del rol que cumplimos. Nosotros fundamos el Frente Amplio y estos temas hay que conversarlos internamente en la coalición, pero antes hay que terminar con las agresiones internas y, por otro lado, hay que reflexionar si queremos ser parte del mismo domicilio político. Mientras más seamos, mejor; mientras más remeros se tiene dentro del bote que van a la misma dirección, bien. Pero si vamos a ir en distintas direcciones el bote empieza a dar vueltas en círculos. Este momento histórico que se abre con este proceso constituyente hay que tomárselo con la máxima seriedad y, para poder responder a las expectativas de la gente, el Frente Amplio debe tener estas conversaciones.

Los partidos del FA que no estuvieron por firmar el acuerdo criticaron tanto el quórum para tomar decisiones en las instancias de cambio a la Constitución como al sistema electoral que va a regir para la elección de los miembros...

Las asambleas constituyentes tienen, en general, quórums altos. La asamblea constituyente que impulsó Evo Morales, y la Constitución de Sudáfrica, de Nelson Mandela, tuvieron quórums de 2/3. Si uno quiere encontrarle la excusa, uno puede encontrarla para que no te guste lo que se acordó. Lo que se acordó no es perfecto, pero es innegable que es un avance histórico. Vamos a hacer una Constitución desde una hoja en blanco.

¿Y a qué atribuye que partidos de izquierda, entonces, se manifiesten en contra de un acuerdo de este tipo?

No lo sé. Lo he dicho antes, pero siento que a veces a la izquierda le cuesta celebrar sus triunfos. Esta es una victoria de la gente que se movilizó y que gracias a eso se pudo llegar a este acuerdo. No es perfecto, pero sinceramente creo que es un gran avance, es algo inédito en la historia de Chile. Por eso esperamos que esto al final pueda reparar las inequidades que se hicieron tan evidentes con las movilizaciones que se iniciaron el 18 de octubre.

¿Qué le parece la actitud del Partido Comunista de restarse del acuerdo?

Alegría no me genera. Necesitamos la mayor unidad posible en la oposición junto al mundo social y me parece que lo relevante es de aquí en adelante. Por eso celebro que al día siguiente del acuerdo el presidente del PC, Guillermo Teillier, expresara que esto es una buena noticia para el país y que se van a sumar al proceso porque la gracia de la asamblea constituyente es que no está clausurada sino que está en disputa. Creo que va a haber una asamblea constituyente y la gracia es que será democrática y tendremos que competir para hacer que algunas ideas se conviertan en mayoría. Por eso es importante que el PC, y que otros sectores que no firmaron el documento, sean parte del proceso.

¿Es cierto que no fueron convocados?

Todos fueron invitados a participar del acuerdo. Nadie fue excluido.

¿Cree que se puede compatibilizar la movilización con el proceso constituyente?

Sí. Este acuerdo no es un llamado a dormirse. Chile despertó, se organizó, se volvió a mirar a la cara; la ciudadanía se revolucionó y este acuerdo lo único que hace es construir un canal para que esa revolución que se está viviendo en las calles tenga un cauce que permita construir una Constitución democrática.

¿RD apoyará la acusación constitucional contra el Presidente Sebastián Piñera?

Como partido ocuparemos todas las herramientas políticas y legales para que las violaciones a los derechos humanos no queden impunes. Y, como lo hemos dicho antes, seguimos disponibles para la acusación constitucional.

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