A 17 días de las elecciones en Bolivia, Luis Arce, el candidato de Evo, es el favorito

El candidato presidencial del Movimiento Al Socialismo (MAS) Luis Arce Catacora saluda a un seguidor en un acto de campaña en La Paz.

Luis Arce, exministro de Economía, tiene un 30% de intención de voto. Sin embargo, la renuncia de Jeanine Áñez a su candidatura podría modificar por completo el tablero electoral. Los indecisos y el voto oculto podrían ser clave.




A 10 meses de haber dejado el Ejecutivo en Bolivia, el Movimiento Al Socialismo (MAS) lucha por rearmarse en el complejo escenario político que dejó la renuncia de Evo Morales. De cara a las elecciones generales del 18 de octubre, el masismo busca volver al poder de la mano del “heredero” de Evo: Luis Arce Catacora, el gran favorito de las encuestas para imponerse en los comicios, quien lleva como compañero de fórmula al excanciller David Choquehuanca.

De acuerdo con el último sondeo de la encuestadora Ciesmori, el exministro de Economía y señalado como el “autor del milagro económico boliviano”, encabeza las preferencias, con un 30,6%.

FOTO: REUTERS. Former Bolivian President Evo Morales speaks to the presidential candidate for the Movement to Socialism party (MAS) Luis Arce Catacora during a meeting of their party, in Buenos Aires
El candidato presidencial del MAS, Luis Arce junto al expresidente y líder del partido, Evo Morales en una conferencia de prensa en Argentina.

A pesar de liderar todas las encuestas, la dupla masista no contaba con que nueve meses después de lanzar su candidatura, la mandataria interina, Jeanine Áñez -que se estaba hundiendo en los sondeos- renunciaría a su postulación, dejando el camino libre al expresidente Carlos Mesa, que alcanza el segundo lugar de intención de voto, con 24,7%. Más atrás figura Luis Fernando Camacho, con un 12,7%; en cuarto lugar Chi Hyung Chung con 2,5%, y en quinto lugar el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, con un 1,2%.

En la recta final de la campaña, la distancia entre Arce y Mesa cada vez es más corta. Otras encuestas anteriores, una de Ciesmori, de Mercados y Muestras y otra de la alianza Tu Voto Cuenta, revelaban que el apoyo a Arce varía entre un 25% y 29% y el de Mesa entre un 19% y 22%.

La Presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez renunció a su candidatura en septiembre.

De esta manera, los resultados apuntarían a que será necesario una segunda vuelta para definir al próximo mandatario de Bolivia. Ciesmori proyecta un balotaje en el que Arce perdería ante Mesa por un 35% contra 40%, respectivamente. Eso sí, nada está dicho, especialmente porque todavía hay sectores políticos que no definen su candidato, como es el caso de Áñez.

La prensa boliviana sostiene que debido a la filtración de un video en que se ve a un ministro del círculo cercano de la mandatario junto al jefe de campaña de Mesa, supondría una eventual alianza que se daría a conocer en los próximos días. Sin embargo, des desconoce aún la incidencia que tendrá en los votantes la salida de la Presidenta interina de la papeleta.

Un periódico con el titular que la Presidenta interina de Bolivia, Jeanine Anez, se retiró de la carrera presidencial en La Paz, Bolivia.

Según el diario paceño Página Siete, la proyección de una segunda aparece también en un estudio que indica que ningún partido podría alcanzar el triunfo en primera vuelta porque en el total a nivel nacional la diferencia entre el primero segundo, Arce y Mesa, es de seis puntos, lo que es insuficiente, ya que la Constitución de Bolivia establece que para ganar en primera instancia se necesita el 50% de los votos válidos o un 40% con una ventaja de 10 puntos de diferencia con el segundo lugar.

Seguidores del expresidente y candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa en un acto de campaña en El Alto, Bolivia.

Nosotros estamos ganando las elecciones. Entonces que de pronto me digan que en primera vuelta va a ganar Carlos Mesa, como están diciendo, eso es imposible”, señaló hoy Luis Arce ante la prensa local.

“Si bien Arce aparece en primer lugar, refleja el porcentaje histórico más bajo del MAS, o sea, el peor resultado en las encuestas. El exministro no tiene ni el carisma ni las condiciones de Evo Morales para llegar a las clases indígenas y obreras. Mesa ha sabido mantenerse con una estrategia de no hablar mucho de la crisis. Es casi seguro que el MAS no ganará en primera vuelta y seguramente habrá un balotaje que antes estaba entre Mesa o Áñez”, dice a La Tercera el politólogo Jorge Dulon.

Una de las razones que explicarían la disminución transversal de respaldo sería que los votantes mantienen un “descontento generalizado” con la política.

Una manifestación en apoyo al expresidente Evo Morales en Madrid.

Un estudio publicado por Ipsos sostiene que tras las movilizaciones sociales y políticas de octubre, que generaron la dimisión de Morales tras 14 años en el poder, los ciudadanos sienten “desconfianza” en el Estado, los partidos políticos y movimientos sociales, con una desaprobación que supera el 50%. Los ciudadanos “estiman que los políticos no son capaces de encontrar salida a la crisis”, destaca el reporte.

A esto se suma el descontento de un sector del votante masista, molesto por las acusaciones contra Evo Morales. A las denuncias ya presentadas por sedición y terrorismo contra el expresidente, que fue inhabilitado para postular como candidato al senado por Cochabamba, se añadieron otras investigaciones por una presunta relación con una menor de edad.

Un simpatizante con una máscara del expresidente Evo Morales durante un mitin de campaña de Luis Arce Catacora en La Paz, Bolivia.

No obstante, la criticada gestión de Áñez en la pandemia en el país que registra 135.311 casos y 7.965 fallecidos tras un colapso sanitario sumado a la división de la centro derecha en al menos tres frentes (Mesa, Camacho, Chi y Tuto) podrían transformarse en una sorpresa electoral el 18 de octubre para dejar un ganador en primera instancia.

Así, el “voto oculto” y los “indecisos” resultarían claves en esta elección. Según el sondeo de Ciesmori, un 13,3% de los encuestados asegura no saber por quién votará, lo que refleja una disminución con los sondeos de hace un mes en que era de un 16,6%. Mientras un 8,4% piensa que dejará su sufragio en blanco en la edición previa era del 9,3%. Para Dulon, el descontento con los políticos se debe a que “la campaña presidencial se ha extendido durante más de dos años, por lo que hay un fuerte hartazgo”.

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