A lo Tarantino y con altas dosis de violencia: cómo es la serie de cazadores de nazis con Al Pacino

HUNTERS PACINO

El actor en la serie de Amazon.

Luego de recibir críticas mixtas, la serie arriba hoy con sus diez episodios a la plataforma Amazon Prime Video, mostrando a un grupo de cazadores de nazis en el Nueva York de 1977. Escenas de tortura, humor escatológico y una sólida actuación del actor de El Irlandés marcan la producción.




El protagonista de Hunters es un chico que trabaja en una tienda de cómics y vive probablemente una de las mejores épocas para ser un fanático de la cultura pop: el año 1977 en Nueva York, mientras la primera Star Wars sale en los cines y la música, las películas y las historietas experimentan un momento burbujeante. Como trabajo adicional, se las rebusca para vender marihuana entre sus compañeros de estudio.

Pero también, muestra la serie, es una época en que los niveles de antisemitismo están elevados y un día cualquiera Jonah (Logan Lerman), de origen judío y una abuela que sobrevivió al Holocausto, puede sufrir una cruda tragedia familiar que de pronto lo lanza junto a un escuadrón de vigilantes que se dedican a detectar la existencia de nazis en el país. Casi como un verdadero cómic.

Recargada y con un capítulo inicial de hora y media de duración, la producción de diez episodios de Amazon establece ese esquema para luego contar que el plan que existe, de parte de la banda de nazis alemanes que huyeron del enjuiciamiento por sus crímenes, es infiltrarse en las más altas esferas del poder de EE.UU. y establecer un Cuarto Reich, a lo que se opondrá un grupo liderado por de Meyer Offerman (un siempre sólido Al Pacino).

En la serie que hoy debutó con sus diez capítulos en la plataforma de streaming dialogan tanto los elementos pop como las escenas de extrema violencia, humor escatológico y un desenfado que para algunos críticos la pone cerca del sello de Quentin Tarantino.

Pero también vuelca su mirada en torno al genocidio de la primera mitad del siglo XX, añadiendo un componente histórico, y jugando con los estereotipos en torno a los judíos. Un giro que conduce a la producción hacia la tradición de las películas de "exploitation", el cine de acción saturado de violencia y humor negro poco refinado, que en el caso de Hunters ha sido especificado por medios como The Playlist como "jewsploitation" (en inglés, judíos es jews).

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Al Pacino junto a Logan Lerman.[/caption]

Es la fórmula que encontró el creador, el debutante David Weil, para contar una historia que recoge parcialmente la visión que tenía de niño sobre la historia de su abuela, quien sobrevivió al Holocausto –como la mujer ligada al protagonista– y a quien percibía como una verdadera heroína. Una inspiración que suma la producción ejecutiva de Jordan Peele, ganador del Oscar por ¡Huye! y conocido por reunir cine de género con subtexto social y racial.

Pero a la larga, la mezcla de la serie, que cruza heroísmo, venganza, violencia y mirada histórica, no ha terminado de convencer a la crítica estadounidense, en general dividida entre los que toleraron la propuesta y los que no.

"Al optar por retratar a los nazis como una jerarquía de villanos de dibujos animados, Weil los hace tan astutos y temibles que puedes imaginar a los neonazis contemporáneos observando a los cazadores y sintiéndose bastante bien con sus antepasados", opinó Time.

"Hunters es claramente inapropiado para los niños, pero parece construido para entretener a los adultos que piensan con ese nivel", señaló The New Yorker.

Más favorable fue el comentario de IndieWire, que señaló que "respeta el drama inherente a cualquier historia del Holocausto y al mismo tiempo permite a los fanáticos disfrutar de la búsqueda ficticia de venganza".

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