Acusan etiquetas cambiadas y suplementos vencidos: Fiscalía investiga supuesta adulteración de Sportika en suplementos para deportistas

A través de una querella y una denuncia ante el Instituto de Salud Pública, un exejecutivo de la marca aseguró que las etiquetas de los productos que se comercializan son adulteradas para ingresar componentes cuya venta está prohibida en Chile -como la efedrina o anabólicos- y que, además, se estarían importando suplementos vencidos que luego se rotulan con fechas posteriores con el objeto de venderlos.




En su sitio web, la empresa Sportika se declara pionera en la importación y venta de suplementos alimenticios para deportistas principiantes y de alto rendimiento, desde su fundación, en 1995. “Siempre a la vanguardia con la mejor calidad, a través de las marcas más prestigiosas a nivel mundial”, describe su presentación. Aunque esto último sentencia quedó en jaque, luego de que el ex gerente de la firma, el ingeniero comercial Pedro Olguín Peña, se querellara contra del dueño de la empresa, Enrique Arrivillaga, y el contador Fuad Sedan, acusándolos de una serie de delitos contra la salud pública.

La denuncia, que llegó también a manos del Instituto de Salud Pública (ISP), es tramitada por la Fiscalía Oriente, y en ella se involucra la presunta participación de un ex empleado y una actual funcionaria de la Seremi de Valparaíso, en una trama que -según Olguín- incluye la adulteración de etiquetas para poder ingresar al país medicamentos cuya venta está prohibida en Chile, como la efedrina y anabólicos. El abogado que encabeza esta arremetida y que presentó la querella es Gonzalo Rodríguez Herbach.

“Desde 2017 en adelante y hasta la fecha de la presente querella, los querellados Enrique Arrivillaga Robert, a través de su encargado de contabilidad, el querellado Fuad Sedan Torres, y el querellado Fernando Salazar ex funcionario de la Seremi de Salud de la Región de Valparaíso, en coordinación con la funcionaria de la Seremi y encargada de fiscalización en terreno Carolina Cruz, desde el domicilio donde opera la casa matriz de la empresa Sportika, ingresan y comercializan productos prohibidos que contienen principios activos o componentes prohibidos por el Instituto de Salud Pública, en adelante I.S.P. y la Seremi de Salud, bajo el rótulo de alimentos, a través de la adulteración de los documentos requeridos para el ingreso aduanero de las mercaderías”, señala la querella que fue declarada admisible.

Tras detallar cómo se realiza la alteración de etiquetas, Olguín afirma que mediante un documento llamado “invoice” los querellados, “proceden a cambiar el nombre del producto adquirido, inscribiendo en Chile un nombre permitido -cuyo listado se acompaña-, cuando en la realidad comercializan y venden al público un producto cuya venta se encuentra prohibida, como por ejemplo la efedrina o anabólicos”. El ex gerente comercial, que fue despedido cuando comenzó la pandemia y Sportika cerró varios de sus locales, que principalmente están en malls del país, dijo que decidió hablar ahora, pues lo que hace su ex empresa son situaciones que pueden dañar la salud de quienes consumen sus productos.

Agrega que hay una supuesta intervención de parte de los funcionarios de la Seremi para tramitar la aprobación de la mercadería de Sportika en la Aduana “sin revisiones oficiales, tomando permanentemente, de manera subrepticia y saltándose los protocolos internos, el procedimiento de fiscalización de los productos de la empresa”. Y junto con enumerar una serie de suplementos que son comercializados, según la querella, por la empresa, se sostiene que “son productos alimentarios cuya venta se encuentra prohibida por contener principios activos prohibidos en Chile, como productores de testosterona u hormona de crecimiento, quemadores de grasa, anabólicos, energizantes y su valor en pesos unitarios, que se comercializan de manera fraudulenta”.

En la denuncia, recepcionada ya por el ISP, se acusa además que se importan productos vencidos y luego se reetiquetan acá, con fechas posteriores para poder comercializarlos.

Enrique Arrivillaga, en representación de Sportika, sostuvo que la querella presentada por Pedro Olguín, “tiene como fundamento una verdadera venganza, toda vez que este trabajador fue despedido por necesidades de la empresa”. Agregó que el cargo el trabajador dejó de ser imprescindible tras el cierre de una serie de locales que obligó la emergencia sanitaria “lo que le molestó de sobremanera, ya que, él siempre se opuso a cerrar locales, sin importar si estos daban o no utilidad.

Sobre las acusaciones, en tanto, Arrivillaga afirmó que “todo lo que señala en la querella es falso, ya que contamos con resolución sanitaria de todos los productos, y más aún, como quedará demostrado, existen productos señalados en la querella que no se importan hace más de 10 años y otros que lisa y llanamente jamás se han importado, por lo que sus dichos constituyen una verdadera invención del personaje.

Y en referencia al uso de compuestos prohibidos, el representante de Sportika detalló que “traer droga de USA como es la Efedrina, es imposible, ya que eso es cárcel en dicho país, por lo que menos podríamos importar productos que la contengan, en suma es una ridiculez”.

Con todo, la firma Sportika anunció que, además de defenderse en esta causa, presentarán una querella criminal contra Olguín y su cuñado por el delito de apropiación indebida, por un presunto desfalco de $15 millones.

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