Amazon vs Woody Allen: compañía dice que director saboteó sus propias películas

Woody Allen, aquí en el rodaje de A Roma, con amor (2012).

El gigante tecnológico se defiende de la millonaria demanda presentada en su contra por el realizador, quien alega incumplimiento de contrato: tras la aparición del movimiento #MeToo, Amazon no estrenó su último filme y no financiará los otros tres acordados.




En mayo del año 2006 Woody Allen llegó al Festival de Cannes acompañado de las actrices Kristen Stewart y Blake Lively, protagonistas de Café Society, su primera película producida por Amazon. Ese mismo año realizó una serie para la empresa de Jeff Bezos, se anunció un acuerdo por cuatro largometrajes más y en 2017 alcanzó a filmar La rueda de la fortuna, protagonizada por Kate Winslet. Un año y medio después, Amazon le rescindió unilateralmente el contrato por el cuarteto de filmes y el cineasta demandó a la compañía por 68 millones de dólares. En medio de todo pasó algo desestabilizador: estalló el movimiento #MeToo y en este contexto el cineasta ha sido uno de los principales blancos de críticas.

Ahora se agrega un nuevo hecho a esta relación abortada: Amazon presentó ayer en una corte federal de Nueva York una refutación en cuatro de sus puntos a la demanda de Allen. Los detalles de la acción legal son llamativos en varios sentidos, pero sobre todo por el lenguaje utilizado y porque rechazan aspectos marginales del reclamo de Allen, pero no el fondo de la demanda. Es decir, no niegan que hayan roto el contrato.

Amazon dice en algún punto que el realizador de Crímenes y pecados se ha convertido en un "paria" de la industria del cine y que con sus comentarios sobre el movimiento #MeToo "saboteó" sus propias películas. En consecuencia, sus futuras cintas ya no tendrían dividendos económicos para la empresa y no les quedaría más opción que terminar unilateralmente el contrato de cuatro filmes. De ellos sólo se exhibió La rueda de la fortuna y un segundo, A rainy day in New York, nunca fue estrenado. En esta última cinta actuaban, entre otros, Timothée Chalamet, Elle Fanning, Jude Law y Selena Gómez.

Precisando lo del "sabotaje", el documento legal de Amazon dice que durante la promoción de La rueda de la fortuna a fines del 2017, el cineasta fue errático al referirse al productor acusado de abusos sexuales Harvey Weinstein. "Allen realizó una serie de comentarios públicos en los que sugería que no había captado la gravedad de este tema (los abusos sexuales)", afirma la refutación legal.

Además agrega que los comentarios del cineasta sobre los dichos de su hija adoptiva Dylan Farrow también justifican las acciones de Amazon: Farrow alega que Allen abusó sexualmente de ella en 1992, cuando ella tenía 7 años, pero el director afirmó que estas acusaciones (de las que la justicia lo eximió a su favor en los años 90) fueron replanteadas por Farrow "cínicamente en el contexto del movimiento #MeToo" para reflotar un caso viejo.

A pesar de la condición de "paria" que le atribuye Amazon, el realizador al menos ha encontrado una nueva oportunidad para filmar fuera de Estados Unidos. A mediados de año comenzará a rodar un nuevo largometraje en el País Vasco (España), bajo el alero de la compañía Mediapro, que en 2008 le financió su exitosa Vicky Cristina Barcelona, con Scarlett Johansson y Javier Bardem. "Dar por muerto a Woody Allen artísticamente hablando no solo sería un error sino que sería un gran pérdida para la Humanidad", afirmó a propósito de esto Jaume Roures, gestor principal de Mediapro.

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