Carlos Bustos, el fiscal exclusivo que indagará el homicidio de carabinero Eugenio Naín en La Araucanía

El fiscal del caso junto con Carabineros han realizado peritajes para determinar la trayectoria de la bala.

El Ministerio Público decidió que el persecutor de Alta Complejidad, Carlos Bustos se dedique exclusivamente a aclarar la muerte del cabo Eugenio Naín. El investigador trabaja con un equipo de Carabineros abocado 100% a la causa, donde ya se definió la trayectoria de la bala y se intenta reconstruir la bala que mató al policía.


“Hemos reforzando nuestros equipos y es el momento de investigar”. De esta manera, el general director Mario Rozas anunció que Carabineros había despachado desde la Región Metropolitana hacia La Araucanía un equipo de la Dirección de Investigación Criminal de la policía uniformada, para potenciar las pesquisas sobre el homicidio del cabo Eugenio Naín, crimen ocurrido el 30 de octubre en la comuna de Padre Las Casas.

El caso se transformó en una prioridad para Carabineros, destinando poco más de 20 efectivos del OS-9 y el Laboratorio de Criminalística (Labocar) para avanzar en la captura de los responsables del homicidio que tocó una fibra sensible: la seguridad del personal en la Macrozona Sur. Sin embargo, para el Ministerio Público la investigación también tiene una relevancia especial.

Por lo mismo, la Fiscalía Regional de La Araucanía le entregó al fiscal de Alta Complejidad, Carlos Bustos, la exclusividad para investigar al caso. Esto significa que sus labores investigativas ahora estarán radicadas exclusivamente para avanzar en la causa del cabo Naín.

El fiscal Bustos asumió la causa desde el primer día, pero al ser fiscal adjunto de la unidad de Alta Complejidad, también tenía que pesquisar otros casos. No obstante, debido a la relevancia de esta causa, donde estarían involucrados -sospechan fuentes del caso- grupos violentos y con alto poder de fuego en la zona, sumado al factor de la alta carga laboral del Ministerio Público, se le entregó la dedicación exclusiva.

El persecutor también indagó el atentado al fundo de Lumaco “El buen retiro”, ocurrido el 30 de mayo de este año, investigación donde fue formalizado Emilio Berkhoff, supuesto exmiembro de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM). Esta causa aún continúa en etapa investigativa y Berkhoff está en prisión preventiva.

Bustos egresó de derecho en el año 2009, desde la Universidad Autónoma, siendo el mejor alumno de su promoción. En 2012 entró a la Fiscalía Regional de La Araucanía, primero como abogado asistente en la Fiscalía de Nueva Imperial; en 2016 ingresó como fiscal adjunto en Angol, y desde marzo de ese año, hasta ahora, es persecutor coadyuvante en Alta Complejidad.

La complejidad de una bala

La investigación, por ahora, avanza en cuanto a las pesquisas sobre las rutas de escape de los sospechosos, las llamadas que hicieron momentos antes del ataque y la revisión de cámaras de videos de la zona. Se están revisando registros tomados por testigos y también por los pórticos de la carretera, dado que el atentado se produjo en plena Ruta 5 Sur.

Sobre el calibre de la bala que lesionó al carabinero fallecido, esta aún está en etapa de peritajes por Labocar. Si bien en un primer momento se pensó que sería un proceso relativamente expedito, donde se manejaban hipótesis de que fuera o un proyectil calibre 5.56 o 9 milímetros, los peritajes han requerido más tiempo.

Esto, dado que la bala quedó prácticamente destruida, primero, porque atravesó el RP (radiopatrulla) que conducía la víctima, y luego porque ingresó fuertemente por la zona costal (costillas) izquierda del policía. Con ese escenario, los equipos investigativos trabajan en la reconstrucción del proyectil y levantar la evidencia que pueda determinar su calibre.

La relevancia para determinar el calibre, explican quienes conocen las pesquisas, está dada por dos elementos. Primero, para conocer el tipo de armamento que usaban los sospechosos y, a raíz de estos, elaborar un perfil de los autores. Segundo, para ingresar los datos del proyectil en una plataforma de registro -que funciona como un banco de información- y así determinar si el arma desde donde salió la bala fue utilizada en otros atentados en la zona.

Otro peritaje en curso es la trayectoria de la bala. Según explicaron fuentes del caso, Labocar ya estableció las distancias y desde donde habrían disparado los atacantes. De acuerdo a los resultados preeliminares de los equipos policiales, los encapuchados abrieron fuego desde una zona aledaña a la carretera, a uno 100 metros desde donde estaban los carabineros.

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