Cristián Valdivieso (Criteria): “Este desfonde de aprobación hace que cada vez sea menos relevante gobernar para las encuestas"

cristian-valdivieso

"Antes el Presidente vivía muy preocupado de las encuestas, hoy ya no hay de qué preocuparse, porque ya está en el suelo. Ahora lo que es importante es hacer las cosas bien y preocuparse de la agenda, pensar en el proyecto a mediano y largo plazo", afirma el sicólogo, que el sábado expuso en el consejo de gabinete de La Moneda.




Este fin de semana el Presidente Sebastián Piñera se reunió en un Consejo de Gabinete ampliado, al que asistieron los ministros, intendentes y subsecretarios, para definir una "hoja de ruta" del Gobierno para el 2020. En este espacio uno de los invitados a exponer -además de Rodrigo Jordán, Lucía Santa Cruz y Alfredo Zamudio- fue Cristián Valdivieso, director de Criteria, cuya última encuesta fue publicada hoy.

En su presentación de una hora, y sin interrupciones, Valdivieso se centró en explicar la brecha existente entre la percepción que la élite tiene de la crisis actual versus la de la ciudadanía.

La encuesta Criteria conocida hoy, posiciona a Piñera con sólo un 11% de aprobación y al gobierno con un 9%. Además señala que, en el primer mes del año, hay una percepción positiva respecto de las manifestaciones y sus potenciales resultados (66%). En contraste, hay pesimismo respecto a la economía (66% ve un año marcado por crisis económica).

A pesar del difícil panorama, Valdivieso cree que, siendo el problema de fondo "la desigualdad existente", a medida que el gobierno se haga cargo de esto puede mejorar la percepción negativa que existe hoy de parte de los chilenos. Pero, además, dice que los rotundos números que desde que estalló la crisis aquejan al Gobierno plantean que es "cada vez menos relevante gobernar para las encuestas".

¿Qué hace un Presidente con este nivel de aprobación para seguir "navegando" los próximos dos años?

Yo diría dos cosas. El Presidente está navegando. Hace ya tres, cuatro meses que se produjo el estallido social y hay una agenda en el Congreso que tiene que ver con la del gobierno, agenda de seguridad, antisaqueo y una agenda social también: Fonasa, reforma a pensiones, etc. O sea en los hechos si me preguntas cómo gobierna, ya está gobernando, administrando el presente, que tiene que ver mucho con esta agenda social.

¿Y lo segundo?

Segundo, Piñera puede gobernar proponiendo o dibujando un futuro sobre el cual sembrar una nueva promesa a la ciudadanía. Es decir que la promesa original que ya no existe, la de los "tiempos mejores", se traslade hacia una promesa que tenga que ver con algo del futuro y que, por lo tanto, el juicio de la ciudadanía ya no tenga que ver sólo con la agenda económica o de seguridad o con la crisis, sino que tenga que ver con cómo empieza a administrar el futuro. Creo que en eso la oportunidad es grande, porque se puede canalizar la energía positiva que se observa en la encuesta en torno al proceso constituyente, las ganas de participar y opinar. Esa es la posibilidad de resembrar una promesa y generar un nuevo marco de entendimiento en los chilenos.

¿Cómo ves que se va desarrollando la crisis?

Yo tengo la sensación que la crisis estalló por una sensación de abuso, de agobio con el costo de vida, con lo del metro, con un sentimiento de defraude por la promesa de los "tiempos mejores", etc. Hoy día hay una crisis más profunda de desigualdad en general, de trato, relaciones, inequidades. Por lo tanto, la única posibilidad de que esto empiece a aflorar es que la gente sienta que de verdad se está enfrentando el tema de la desigualdad de fondo, más estructural. Hoy la crisis deviene en algo mucho más estructural que coyuntural.

¿Qué significa esto para el gobierno?

Esto le da una oportunidad de seguir navegando al gobierno, porque al ser estructural, no tiene que ver tanto con el gobierno en particular, sino con la estructura societaria que tenemos como país. Por eso algunas personas dicen que son treinta años y otros llegan hasta la colonia; eso le da una oportunidad al gobierno de hacerse cargo de esta crisis estructural y del momento que vive el país para proponer una nueva forma de relacionarnos, vivir y convivir entre los chilenos.

Además, por otro lado, para el Presidente, este desfonde de aprobación significa que cada vez sea menos relevante gobernar para las encuestas. Yo creo que antes el Presidente vivía muy preocupado de las encuestas, hoy ya no hay de qué preocuparse, porque ya está en el suelo. Ahora lo que es importante es hacer las cosas bien y preocuparse de la agenda, pensar en el proyecto a mediano y largo plazo del gobierno y pensar que la aprobación e indicadores se van a demorar porque van a tener que ver con la mirada que la gente haga de las medidas y conversación de fondo que proponga el Presidente, más allá de una medida más o menos.

"La desigualdad también es una medida subjetiva"

En la encuesta se ve que al preguntarle a las personas por qué evalúan mal a Piñera es porque "No acoge las demandas sociales". ¿Por qué, si el gobierno ha actuado, como dices, la ciudadanía lo percibe como insuficiente?

La gente lo ve como insuficiente, pero lo importante es que el gobierno tiene que pensar en el futuro poniendo no medidas específicas, sino que una agenda en torno a la superación de la desigualdad y las inequidades. Hoy está instalado que el estallido social tiene que ver con la demanda de una sociedad más igualitaria, con menos brechas entre ricos y pobres y no solamente de lucas sino también simbólicas: territoriales, de pensiones, etc. Al gobierno le está costando ponerse del lado de esta nueva agenda porque la ciudadanía todavía está esperando un acto simbólico más potente que permita de verdad sentir que salimos del territorio de precrisis y entramos a uno sobre el cual se puede conversar en otra lógica, en otro pacto social.

El Presidente habló de una agenda 2020. ¿Es la forma de abordar lo que comentas?

Es la manera de enfocarse, pero necesita algo que simbolice mejor la idea de que Chile cambió de verdad. O sea, que cambió no solamente es que vamos a tener una mejor pensión, sino que cambiaron las reglas del juego en algún punto. La razón de la desaprobación de Piñera tiene mucho más que ver con desigualdad que con el control del orden público. También es importante el orden pero lo que más importa es la sensación de que el Gobierno está abocado a una agenda de disminución de la desigualdad. Por eso creo que el proceso constituyente es la gran oportunidad que tiene el gobierno para que los chilenos tengan la oportunidad de participar, sentir que se cruzó el puente y que todos son parte de este cambio. Ahí la conversación ya va a tener otro cariz, porque estamos conversando de alguna manera, un poco más entre iguales y no en una posición tan simétrica como es hoy.

Hablaste frente al Gobierno de esto, siendo opositor a éste, y la exposición tuvo que ver con la distancia entre la elite y la ciudadanía. ¿Cuál es tu tesis al respecto?

La elite, no solamente el gobierno, sino que la elite política y tecnocrática se desacopla de la subjetividad y los sentires de la gente. La gran mayoría de las personas sienten que la desigualdad no ha disminuido en el país, entonces la confrontación entre los datos objetivos y la subjetividad es lo que hace difícil, cuando son muy desacoplados, establecer conversaciones con la ciudadanía. Que alguien tenga una pensión de 200 mil pesos, aunque sea el triple que hace diez años, o que esté vestido con ropa que jamás hubiera tenido su abuela o que tenga un auto, eso no significa que su comparación siga para atrás respecto de sus antepasados, sino que tiene que ver con el presente y el futuro. La desigualdad no es una medida objetiva, también es subjetiva.

¿Hay una distancia muy grande entre estas percepciones?

Sí, evidentemente. Si pregunto cual es el principal problema de Chile hoy, algunas personas creen que es el orden público, y sí es central. Pero antes que eso la ciudadanía dice que esto tienen que ver con la desigualdad. Esa capacidad de empatizar con el sentimiento de la ciudadanía, en el proceso constituyente es una oportunidad de sintonizar y canalizar, abrir los canales de participación, más allá de un apruebo o rechazo. Hay que ver esa energía positiva como algo bueno. A veces la elite tiende a ver cosas negativamente desde la perspectiva del miedo, del temor al cambio.

Comenta