El destino se ensaña con Rueda: Cinco meses alejado de la Roja... y sumando

Reinaldo Rueda

El técnico de la Roja ha debido lidiar con una serie de inconvenientes durante su mandato, que incluso lo han hecho pensar en dejar Juan Pinto Durán. Hoy, el coronavirus amenaza su debut en las clasificatorias rumbo a Qatar 2022.


Reinaldo Rueda está a punto de tener que modificar nuevamente su plan. Ya parece una maldición, una suerte de mala racha. 148 días ya han pasado desde que vio por última vez a su contingente en plenitud, en la victoria por 3-2 frente a Guinea, en España, el pasado 15 de octubre. Desde esa fecha, solo microciclos con jugadores locales. El coronavirus, que avanza sin freno por cada rincón del mundo, y que ha obligado a suspender una serie de eventos deportivos, tiene en vilo la realización de la primera doble fecha clasificatoria que entregará pasajes al Mundial de Qatar de 2022.

El colombiano intenta caminar sin detenerse. Pese a estar monitoreando constantemente la eventual suspensión de las eliminatorias, planifica como si el partido del 27 de noviembre frente a Uruguay fuese a disputarse: “La ANFP no ha recibido ninguna notificación de suspensión”, advierten desde Quilín. El lunes, incluso, el DT tomó conocimiento de la logística que tendría el Equipo de Todos en su estadía por una semana en Montevideo. En enero, junto a su staff técnico, decidió que la delegación de Chile llegara directamente a Uruguay, pensando en que marzo sería un mes complicado por el estallido social. No quería desconcentraciones, ni posibles rebeliones de los futbolistas de no jugar, como en el amistoso frente a Perú, en noviembre.

La cabeza de la Roja está encima de sus jugadores por la pandemia. Las conversaciones con Alexis, Medel y Pulgar, los tres principales afectados por el estallido del coronavirus en Europa, son casi diarias. Ahora se han sumado Vidal y Orellana. Sabe que en Chile debiesen cumplir cuarentena por precaución, por orden del ministerio de Salud, pues vendrían de Italia y España. Sin embargo, en Uruguay, aún no está esa medida. La complicación radicaría cuando viajen a Santiago a jugar frente a Colombia, cinco días después. Por su parte, los futbolistas transmiten calma, no se desesperan. Siguen paso a paso el protocolo que les envió el infectólogo de la Roja, Jaime Labarca.

Rueda, sin embargo, parece lidiar con una maldición. Se encuentra piedras en cada paso que da. Es que el DT, desde que asumió la Roja, ha debido enfrentar una serie de inconvenientes que lo han hecho perder su paciencia. Incluso, que lo han tenido al borde de la renuncia.

Rueda asume que su gran evaluación comienza en las Eliminatorias. En 19 de enero de 2018, apenas se puso el buzo de la Selección, el mismo cafetalero avisó que su gran objetivo era conseguir un cupo para el Mundial de 2022. Ni siquiera la Copa América que se disputó en 2019, y que tenía a Chile defendiendo el título, logró moverlo de su idea inicial. “Se va a encarar el trabajo pensado en dos metas grandes. Una intermedia que es la Copa América y la grande final que es Qatar 2022”, advertía.

Luego, sin embargo, sucedieron una serie de hechos que fueron entorpeciendo la gestión. Noviembre fue el mes que casi lo saca de la Roja. La suspensión del viaje de la Sub 23 para disputar el cuadrangular en Tenerife frente a Brasil, Estados Unidos y Argentina fue uno de los grandes golpes que recibió.El viernes pasado lo pensé (dejar el cargo), me calenté mucho y me entristecí mucho (...) Al buen entendedor, pocas palabras bastan. Si el talento humano, los buenos jugadores no están disponibles por alguna razón, el espíritu se pierde, ¿Por qué no va la Sub 23 a España? ¿Un jugador o dos (nominados) por equipo va a parar una liga nacional? Muy pobre, caótico, deprimente”, dijo en aquella oportunidad.

También le molestó de sobremanera la suspensión del amistoso frente a Perú, que se jugaría en Lima. Los futbolistas de la Roja, guiados por Charles Aránguiz, decidieron no disputar el encuentro para cuadrarse con el estallido social. Lo hicieron en Santiago, en Juan Pinto Durán. “Yo creo que está muy clara mi posición: soy extranjero, no tomo posición y la posición de parte del grupo está tomada. ¿Está claro? Indudablemente me sorprendo. Ayer (martes) el deseo era jugar. Hablé con algunos de ellos antes de venirse. Llegan ayer, tienen contacto con su entorno y hoy toman otra decisión”, dijo el DT, también en noviembre. Era el último amistoso previo al duelo ante Uruguay por las clasificatorias.

Finalmente, la suspensión del torneo nacional por el estallido social, impidió que pudiese realizar la planificación que ya tenía diseñada con su equipo de trabajo. A esa altura ya se le veía molesto, poco contento en un país que parecía no entregarle las facilidades para desarrollar su trabajo. En aquella oportunidad fue tajante: “Como esto continúe así… Si yo vengo a trabajar en fútbol y no hay fútbol, me tengo que ir. Es algo atípico, no es normal. Cuándo se va a normalizar, es la gran pregunta”, dijo, en diciembre de 2019.

Las lesiones son otro punto que han complicado a Rueda. Alexis, su gran eje en el ataque, se ha restado de diferentes encuentros amistosos por problemas físicos. En la Copa América, incluso, estuvo en duda su participación tras una marginación de casi cuatro meses en el Manchester United. Nicolás Castillo, otro llamado a comandar la ofensiva, ha pasado por el quirófano y hoy su futuro es incierto.

Rueda ha dirigido en 23 oportunidades a Chile. Un 44,9% de rendimiento con ocho triunfos, siete empates y ocho derrotas marcan el desempeño del colombiano en la banca nacional. Las eliminatorias, sin embargo, terminarán de marcar su destino en la Roja.

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