El enigma Valdivia: las interrogantes deportivas del regreso del Mago a Colo Colo

Foto: Captura de video.

El volante ilusiona a los hinchas del Cacique. Sin embargo, en todo el 2020 suma apenas 442 minutos y todavía le resta ponerse a punto para ser una alternativa para Gustavo Quinteros en la meta de escapar del descenso. ¿Su inclusión implica un cambio de esquema?.




Jorge Valdivia volvió a Colo Colo haciendo varios sacrificios y en un momento de los más delicados que el Cacique recuerde en sus 95 años de vida. Pese a la gran ilusión que ha despertado en los hinchas, surgen diversas interrogantes deportivas tras su retorno y ante el complejo desafío de arrancar del descenso, donde actualmente los albos son los colistas y estarían perdiendo la categoría si el campeonato terminara hoy.

El Mago llega como la gran esperanza para salir de este mal momento luego de quedar libre tras su accidentado paso por el fútbol mexicano, donde defendió al Morelia, refundado posteriormente como Mazatlán FC. En ese desafío, el volante tuvo escaso vuelo. Con la franquicia en Morelos apenas jugó tres partidos por la Liga MX en el primer semestre, sumando 270 minutos. A ello, se suman dos encuentros más por la Copa de ese país, totalizando 85′. Mientras que en el segundo semestre, ya en la nueva ciudad, solamente sumó 87 minutos, repartidos en tres encuentros, el último de ellos, el 9 de noviembre pasado, en la derrota por 4-0 de su equipo ante Santos Laguna. Ahí fue reemplazado a los 55′. Es decir durante todo 2020 ha disputado 442 minutos.

En el país azteca, Valdivia padeció Covid y sufrió con complicaciones físicas, las que ya tuvo en buena parte del año pasado estando en Macul. De hecho, su poca continuidad se debió a eso y también a las suspensiones, que privaron a los albos de tenerlo durante más tiempo en la cancha. En esta oportunidad, el tiempo apremia. El bimundialista chileno llega después de tres semanas de vacaciones, por lo que deberá ponerse a punto antes de poder volver a una cancha. Y él es el que mejor lo sabe. “Jugar el fin de semana que viene es imposible. Llegué hoy a Colo Colo y el último partido que jugué en México fue el 8 o 9 de noviembre. Sé que no hay tiempo y vamos a minimizarlo, a diferencia de la vez anterior que sí tuve tiempo para entrenar y ponerme bien físicamente”.

Debido a experiencias anteriores, tampoco parece conveniente apurarlo en su acondicionamiento, pues el riesgo de lesiones musculares se eleva considerablemente. En los últimos meses, hay varios ejemplos de jugadores que no han estado al cien por ciento y, dado la necesidad de sumar, debieron entrar a la cancha y después pagaron las consecuencias. “Me gustaría el martes, pero dependerá de cómo vaya sintiéndome. Sé que no hay tanto plazo, pero si vengo para jugar tengo que ponerme bien”, sostuvo durante la presentación. Se asume como riesgoso que pueda estar en ese encuentro ante La Serena, un partido que en el Monumental es visto como “la final del mundo” en la lucha por la permanencia. Sin embargo, a favor del mediocampista está que en el cuerpo médico del Cacique conocen sus necesidades, especialmente el kinesiólogo Wilson Ferrada, uno de los que sabe todos los secretos físicos del jugador de 37 años.

Si no suma minutos ante los papayeros, el regreso del Mago podría ocurrir el sábado 12 en Santa Laura, cuando su escuadra visite a uno de los protagonistas del campeonato, Unión Española. De todos modos, cualquier decisión al respecto será consensuada entre el futbolista, el cuerpo médico y el cuerpo técnico de Colo Colo.

En Macul también hay esperanza de que la llegada del creativo le saque presión a Leonardo Valencia y ayude también, con sus pases, a que Nicolás Blandi salga de la nube negra que lo acompaña desde que llegó al club. En este contexto, una de las ideas que maneja el DT es ocuparlo libre, aprovechando el “pase distinto” que el nacido en Venezuela es capaz de poner y que en esta temporada ha sido tan esquivo, ya que los delanteros han recibido muy pocos balones con ventaja. Así, por ejemplo, el esquema podría pasar a ser un 4-2-1-3, aunque el mismo técnico reconoció que el 4-2-3-1 es uno de los sistemas que le gustaría trabajar. Si se inclina por esta opción, el Mago tendría libertad para centralizarse en esa línea de tres delante de los dos hombres de contención.

En Colo Colo esperan que el Mago logre ser un aporte en esta desesperada lucha por arrancar de la B y valoran que su arribo sirva para descomprimir el ambiente y alegrar un vestuario deprimido por todo lo que ha vivido este año. Su vínculo culmina en febrero, pero la idea que maneja la dirigencia es que, si se logra el objetivo, pueda renovar su contrato por una temporada más y así poder retirarse en el club de sus amores. Una especie de The last dance. De paso, la demanda que, según propio anuncio, está suspendida, podría ser retirada si se da este escenario.

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