El lío de los apoyos 2: Provoste entre la cautela DC y el apuro del mundo socialista

Yasna Provoste en su cierre de campaña en Concepción.

Si no pasa a segunda vuelta, es probable que la abanderada repita la idea de que será "oposición a la derecha". Sin embargo, no haría un "endorsement" automático a Boric y esperaría al menos la deliberación de su partido.




Un acto sencillo y sobrio es lo que planean en la DC y el comando de Yasna Provoste en caso de que la senadora falangista no logre pasar al balotaje.

La abanderada presidencial esperará y reaccionará a los resultados desde Vallenar. Por ahora está previsto que ella permanezca en su casa en la Región de Atacama. En tanto, en Santiago, en la sede del PS, habrá voceros designados.

Es probable que esa noche la senadora y su equipo refuercen la señal que ella dio días atrás. “Voy a ser siempre oposición a la derecha”, dijo el 14 de noviembre en Canal 13, al ser consultada por una eventual segunda vuelta entre Gabriel Boric y José Antonio Kast.

Cercanos a la senadora remarcan que el diseño que se ha conversado es que al menos ella se mantenga apegada a ese discurso y no haga un endorsement (nombre que se le da en EE.UU. al llamado que hace un candidato derrotado a votar por otro) de forma automática, derivando la decisión a las fuerzas políticas que la apoyaron.

Si bien es inevitable que algunos dirigentes o grupos afines anuncien inmediatamente su apoyo a Boric (por ejemplo, el senador PPD Guido Girardi dijo que no se demorará “ni un segundo” en anunciar su respaldo al frenteamplista si Provoste no pasa al balotaje), cercanos a la senadora le han aconsejado que ella, al menos, espere la deliberación colectiva de la DC.

La directiva falangista, que se reunirá en la sede para tener cierta libertad para reaccionar, ya tiene un preacuerdo para citar a un Consejo Nacional el próximo lunes, que será la instancia encargada de tomar la decisión. Aunque en el partido, hay dirigentes que quieren demorar más la resolución, ya que creen que esto debe ser acordado por una instancia mayor como la Junta Nacional del partido.

Obviamente, dicen las fuentes de esa colectividad, es muy poco probable que la Falange termine dando el apoyo institucional a Boric. Lo que se comenta en el partido es que varios sectores podrían declararse opositores a un eventual gobierno del frentamplista, como lo ha planteado, por ejemplo, Carolina Goic. O, decretar libertad de acción tanto para abstenerse en el balotaje como para quienes quieran respaldar.

Con todo, cualquier gesto de la DC debe ser discreto, ya que es seguro que el Frente Amplio y el PC no tienen en sus planes incluir a militantes falangistas en un eventual gobierno de Apruebo Dignidad.

Por el contrario, apostar a negociar es arriesgarse a recibir un portazo o ser menospreciados. Por lo tanto, ciertos dirigentes creen que lo mejor es definirse como una futura “oposición constructiva” a Boric (no participando de su administración) o eventualmente de “colaboración crítica”, como lo hizo RD en los primeros años del segundo gobierno de Michelle Bachelet, es decir facilitar cuadros técnicos, pero en ningún caso de líderes o rostros partidarios.

Algunas voces decé también señalan que podrían asumir una “independencia crítica”.

“No hay que apurarse a salir a abrazar a nadie”, dicen en la colectividad de Alameda 1460.

La presión sobre el PS

La idea original del comando de Provoste era que todas las fuerzas que están detrás de su candidatura siguieran la misma cadencia para tomar una decisión, pero ya es difícil que ello se cumpla.

Por ejemplo, en el PS hay facciones que están presionando para hacer un llamado a votar por Boric la misma noche del domingo sin condiciones. Actualmente ya hay figuras socialistas apoyando al magallánico como la diputada Maya Fernández y el exsubsecretario Marcos Robledo, quienes probablemente serán parte de un gobierno de Boric si finalmente es elegido.

No obstante, la incorporación institucional del PS a una eventual administración frenteamplista es una negociación pendiente y que por ahora se mantendrá de forma subterránea. En la directiva socialista apuntan a que si su candidata no pasa al balotaje la decisión formal se abordará el lunes o el martes cuando se reúna su comisión política. Aunque algunos dirigentes no descartan que el mismo domingo den una señal clara de que sería un retroceso para el país que Kast llegue a La Moneda.

En el caso del PPD, las posturas están más divididas. Si bien hay voces como la de Girardi, en el partido hay “cuentas pasadas” con el Frente Amplio y el PC, que vetaron al PPD para ser parte de una alianza, en mayo pasado, factor que finalmente hizo fracasar una primaria entre Boric, Daniel Jadue (PC) y Paula Narváez (PS).

En el pasado, dirigentes frenteamplistas como el diputado Giorgio Jackson (RD), hoy jefe político del comando de Boric, también se resistieron a darle el respaldo a Carolina Tohá, cuando se presentó a su reelección como alcaldesa de Santiago en 2016. Finalmente, ella perdió esos comicios.

ME-O en suspenso

En el caso de Marco Enríquez-Ominami, la situación es más compleja. El presidenciable del PRO, quien esperará los resultados en la sede del PRO, ubicada en avenida Los Leones, Providencia, hoy tiene una relación tirante con Boric y en su equipo se resisten a ponerse en el escenario de que tenga que hacer un llamado a votar por el frenteamplista.

Si bien ha sido uno de los promotores de buscar la unidad de las fuerzas de izquierda y centroizquierda frente a la irrupción de una candidatura de derecha como José Antonio Kast, en el comando de ME-O culpan a Boric de dinamitar ese posible acuerdo, por lo que por ahora dicen no tener un plan en caso de queden en el camino en la primera vuelta presidencial.

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