El lío en la exLista del Pueblo que tiene vacante a una vicepresidencia de la Convención hace dos meses

(Photo by JAVIER TORRES / AFP)

A principios de enero, la Convención zanjó quiénes serían los integrantes de la mesa directiva responsable de la conducción del debate y las votaciones en la segunda etapa del proceso constituyente. Sin embargo, hasta hoy hay una vicepresidencia adjunta vacante. Esta debiese corresponder a un integrante de la exLista del Pueblo. Pero la división en dos colectivos distintos y la falta de firmas les ha dificultado el llegar a un consenso. La UDI y otras fuerzas intentaron poner al independiente Renato Garín, pero no logró los patrocinios. Ahora Francisco Caamaño, el candidato que genera mayor consenso, reúne 23 de las 24 firmas que se necesita para ocupar el cargo.


A casi dos meses desde que asumió la nueva mesa de la Convención Constitucional, integrada por las seis vicepresidencias que acompañan a la titular María Elisa Quinteros (Movimientos Sociales Constituyentes) y a Gaspar Domínguez (Independientes No Neutrales), aún hay una que sigue vacante.

Se trata de la vicepresidencia que correspondería a la exLista del Pueblo, pues el reglamento de la Constituyente -al establecer que para cada vicepresidencia adjunta se requiere un respaldo de 24 convencionales- aseguró que la mayoría de los colectivos tuviera un representante dentro de la mesa directiva.

El cargo se ha vuelto un capítulo más en la historia de divisiones y rencillas que ha acompañado al grupo desde que se instauró como una de las fuerzas claves del órgano tras la elección de convencionales. Como la lista se dividió en Pueblo Constituyente (11 convencionales Exlista del Pueblo) y la Coordinadora Plurinacional (9 convencionales exLista del Pueblo y ocho escaños reservados), entre ambos, hasta el momento, no han conseguido alcanzar un acuerdo para que uno de sus integrantes ocupe la vicepresidencia.

Durante el primer período de la Convención, cuando la mesa era dirigida por Elisa Loncon (Pueblo Mapuche) y Jaime Bassa (FA), y la Lista del Pueblo se mantenía activa como colectivo, la vicepresidencia de este grupo la ocupó Rodrigo Rojas Vade. Posterior a su renuncia al cargo, logró los patrocinios la convencional Natalia Henríquez (actual Pueblo Constituyente).

Aunque, de acuerdo al reglamento, la mesa puede funcionar sin alguna de sus vicepresidencias adjuntas, desde la directiva el vicepresidente adjunto Raúl Celis (RN) afirma que “no es lo ideal, porque implica recargar las funciones de la mesa. Somos menos para las mismas tareas. Siempre es conveniente tener una persona más”.

En esta misma línea, el también vicepresidente Tomás Laibe (PS) detalla que la mayoría de sus pares de la mesa cumple entre tres y cinco funciones, por lo que sumar a una persona más ayudaría a alivianar la carga laboral. “Estamos sometidos a mucha carga de trabajo. Tenemos funciones que cada uno lleva a cabo, como de participación, de lobby, convenios, otros de enlaces con las comisiones. Esas responsabilidades deben ser compartidas”.

Pero, además, Celis identifica otro problema: “Hay sectores políticos de la Convención que no están representados”. Al respecto, Laibe agrega: “Lo que hace la mesa es conducir el proceso y bajar la información hacia los colectivos. Cuando no están estos colectivos presentes, es muy difícil hacer llegar esa información y, a su vez, que los requerimientos de cada colectivo suban hacia la mesa”.

Los esfuerzos de Garín

En enero hubo un nombre que asomó como opción para ocupar la vicepresidencia faltante. Se trató del convencional independiente Renato Garín. Pese a no formar parte de un colectivo dentro de la Convención, el abogado y exmilitante de Revolución Democrática actualmente cuenta con el respaldo de la UDI para sumarse a la mesa directiva.

Rocío Cantuarias (Chile Libre), convencional cercana a la UDI, señala que si bien Garín es una persona con la que no comparte “casi ninguna idea”, le parece que es alguien respetuoso del cumplimiento del reglamento. “Es lo que sucedió con el informe de Forma de Estado, cuando levantó las normas que se habían violado por falta de competencia de esa comisión y pidió pronunciamiento”, recuerda Cantuarias.

Pese a contar con este respaldo -la UDI le sobran patrocinios, pues solo cuatro de sus 21 integrantes firmaron por Celis-, las firmas no le alcanzan. De hecho, fuentes cercanas a Garín aseguran que alcanzó a conseguir 22 firmas -dos menos de las necesarias para quedarse con el puesto-, provenientes mayoritariamente del gremialismo, pero también con algunas de independientes y de la Coordinadora Plurinacional.

Y es que Garín se mueve de forma relativamente transversal entre los colectivos. De hecho, para la iniciativa que él presentó para mantener la autonomía del Banco Central, contó con las firmas de convencionales de RN-Evópoli-IND, el Colectivo Socialista, Chile Digno, Pueblo Constituyente, la Coordinadora Plurinacional y escaños reservados.

Sin embargo, desde la Coordinadora Plurinacional señalan que se han arrepentido de apoyarlo, pues acusan que han perdido la confianza en él. En parte, por su cercanía con la UDI.

Por otro lado, para Pueblo Constituyente, Garín no es opción. De hecho, según cercanos a él, este colectivo se ha encargado de bloquear las firmas que le faltan. La tensión que existe entre el colectivo y el convencional ha quedado en evidencia durante los últimas días.

A través de su cuenta de Twitter, la Lista del Pueblo acusó a Garín de darse una “vuelta de chaqueta” al alinearse con la derecha, el Colectivo Socialista, INN y el Colectivo del Apruebo y aprobar una indicación presentada por Marcela Cubillos y Constanza Hube para otorgar mayores atribuciones a la Cámara Territorial que reemplazaría al Senado. Frente a esto, Garín respondió: “No conocen otra forma que la funa. Ahora le hacen creer a su ‘pueblo’ que el Senado sigue”.

En este contexto, el convencional, también a través de Twitter, acusó a Lista del Pueblo de causar “un enorme daño a la Convención”.

Francisco Caamaño, el nuevo nombre

Con el nombre de Garín descartado para los colectivos nacidos de la Lista del Pueblo, se abrió otra posibilidad. Ahora dentro de Pueblo Constituyente existe consenso de que su carta a la vicepresidencia sea el convencional Francisco Caamaño, ingeniero en administración y activista ambiental de 32 años.

A su favor tiene el hecho de que mantiene buenas relaciones con la Coordinadora Plurinacional, por lo que es la opción que generaría mayor consenso.

Consultado por La Tercera, Caamaño confirma que mantiene cercanía con ambos colectivos. Sin embargo, advierte que el acuerdo podría incluir una alternancia. Es decir, que un representante de Pueblo Constituyente esté en el cargo durante la mitad del período, y otro de la Coordinadora Plurinacional -que aún no presenta un candidato- en el otro.

En caso de que se presenten las firmas, a la nueva vicepresidencia le restaría un período de cuatro meses, pues la Convención cesará sus actividades el 4 de julio de este año. Por tanto, cada vicepresidente cumpliría sus funciones por dos meses.

Desde Pueblo Constituyente confirman que, luego de conversaciones con la Coordinadora Plurinacional, llegaron al acuerdo de presentar a Caamaño como candidato alternado. Sin embargo, afirman que entre ambos colectivos logran reunir 23 patrocinios -uno menos de los necesarios para quedarse con el puesto-, debido que parte de los escaños reservados de la Coordinadora ya usaron sus votos en apoyo de Natividad Llanquileo. Mientras no consigan esa última firma, la vicepresidencia se mantendrá vacante.

Desde la derecha, además, han señalado que sus firmas también han estado dispuestas para apoyar a Rodrigo Logan (Colectivo del Apruebo) a quedarse con la vicepresidencia y, según dicen, “incluso a alguien más de izquierda”, aunque no a Caamaño. Otra opción que se barajó dentro de Pueblo Constituyente fue la de Daniel Bravo, pero tampoco logró generar el consenso necesario para conseguir 24 respaldos.

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