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Fueron Chadwick y Novoa: La noche en que la UDI tuvo su “catarsis” más dura

Anoche, ex presidentes y secretarios generales del partido se reunieron en una cena -convocada por la reelegida timonel Jacqueline Van Rysselberghe- que estuvo marcada por el análisis de la situación actual de la UDI: el "estado de división" del partido, el rol de Gonzalo Cornejo y la reunión de Van Rysselberghe con Jair Bolsonaro, marcaron la jornada.


En la cena de anoche, que convocó a las figuras históricas de la UDI y principalmente a ex presidentes y secretarios generales, la primera en hablar fue la senadora y reelecta presidenta del partido, Jacqueline Van Rysselberghe. Durante su discurso, según algunos de los asistentes, la ex Intendenta del Biobío se encargó de repetir un concepto clave: “unidad”.

Y las palabras de la timonel no son casualidad. Sus dichos llegan en uno de los momentos más duros al interior de la UDI debido a la clara división entre dos facciones que dejó la elección interna de diciembre pasado, donde la senadora se impuso al diputado Javier Macaya con un 52% de los votos. Nunca en su historia, según algunas figuras, el partido había estado tan fraccionado.

Por eso, rodeada de personeros que en su mayoría no la apoyaron en la elección interna, como el ministro del Interior, Andrés Chadwick, el ex senador Jovino Novoa, el alcalde Joaquín Lavín, el senador Juan Antonio Coloma, el diputado Patricio Melero y el ex diputado Ernesto Silva, Van Rysselberghe abrió la ronda de discursos desde la terraza de la casa de Carlos Villarroel, uno de los fundadores del partido.

Luego de eso, en el comedor, se sirvieron pizzas, tortas y vino para los asistentes. Tras comer, vinieron los discursos de cada uno de los asistentes. Y ahí Van Rysselberghe escuchó atentamente sendas críticas a lo que fue la gestión de su primer mandato y lo realizado en la campaña interna. “El estado de división” de la UDI fue algo que se repitió en varias de esas intervenciones.

Su manejo tan “personalista”, “quienes la rodean” y “dichos innecesarios” fueron algunas de las aprensiones que algunos le hicieron ver a Van Rysselberghe. El nombre del ex alcalde de Recoleta, Gonzalo Cornejo, quien asesora desde hace bastante tiempo a la senadora, y el viaje a Brasil para reunirse con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fueron dos ejemplos que acompañaron las críticas de anoche.

De hecho, el jueves 3, en la reunión que sostuvo la timonel con Macaya en una cafetería de Santiago, el diputado le reiteró los ejes de su campaña -el plan 2020 para la UDI- y le manifestó que tuviera en cuenta que en esta elección ella ganó estrechamente, a diferencia de la pasada donde se impuso por amplía mayoría.

Macaya también hizo hincapié en que Cornejo incomoda a una gran parte del sector ya que lo sindican como la figura detrás de “decisiones desafortunadas” de la timonel y también como quien se ha encargado de “profundizar” la división del partido. Además, se le ha consultado sobre el tipo de contrato que tiene el ex alcalde y su esposa, la ex diputada Claudia Nogueira, con el partido. Esta última, desde la presidencia de Hernán Larraín, está a cargo del programa “Mujeres en la cancha” realizado para atraer a más mujeres a la UDI y el cual, según el balance 2017 del partido, mantuvo egresos por cerca de $125 millones de pesos.

Desde el círculo de Van Rysselberghe dicen que Cornejo es su amigo y que no dejará de ser su asesor. Además, ha manifestado que tanto Cornejo como Nogueira trabajan “ad honorem” en la UDI, algo que no es creído en el sector de Macaya. En la cena de anoche, en tanto, la timonel reiteró esto último y se mostró receptiva a las críticas algo que dejó conforme a la mayoría de los asistentes.

Pero no todos fueron juicios. La senadora Ena Von Baer, quien apoyó a Van Rysselberghe en la interna, también llegó hasta la casa de Villarroel y valoró la cantidad de militantes que votaron en la última elección de directiva. Además, si bien reconoció la “división” del partido agregó que esta se puede superar y que los grupos o lotes al interior de un partido solo puedan llevarlo a la debacle.

La frecuencia de la “catarsis”

La cena entre las principales figuras de la UDI, ex presidentes y ex secretarios generales, es una “tradición” que se realiza desde que el ex senador Novoa estaba al mando del partido. De hecho, se realizaban hasta dos veces al mes en su casa los domingos por la noche.

Ayer, fue la propia Van Rysselberghe quien sugirió que esta instancia se reúna más seguido. Esto, porque en su primer mandato, solo se realizó una reunión de este tipo -luego de ganarle la elección al diputado Jaime Bellolio- en la casa del actual embajador de México, Domingo Arteaga. Así, la timonel sugirió realizarla al menos una vez al mes.

Sin embargo, desde el sector de Macaya -que como jefe de bancada asistirá a las reuniones de directiva de los lunes- esperan que los acercamientos entre la senadora y ese sector se hagan con más frecuencia.

Los dos grandes ausentes de la cena de anoche fueron el ex candidato presidencial Pablo Longueira y el ministro de Justicia, Hernán Larraín, quien se excusó por temas relacionados con su cartera.

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