Gendarmes encienden alertas por malas condiciones en Cárcel de Alta Seguridad y gobierno activa plan contra manifestaciones de reclusos

Javier Salvo/Aton Chile

Entre otras cosas, los funcionarios advirtieron que los vidrios están rotos, las manillas de las duchas están inutilizables, que reclusos dañaron las estructuras de lavamanos para construir elementos contundentes, y que celdas se mantienen inundadas. Por lo mismo, pidieron la comparecencia del diputado Cristián Araya, quien ofició al Ministerio de Justicia.


Luego de los graves incidentes registrados la semana pasada en las dependencias del Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (Repas), donde reos y gendarmes resultaron con lesiones, funcionarios penitenciarios encendieron nuevas alertas respecto de las condiciones en que están las dependencias. Esto, por la inseguridad que el escenario reviste.

Entre otras cosas, advirtieron que los vidrios están rotos, las manillas de las duchas están inutilizables, que reclusos dañaron las estructuras de lavamanos para construir elementos contundentes, y que celdas se mantienen inundadas. Además, manifestaron que, para hacer limpiezas, han trasladado momentáneamente a internos de Santiago Sur.

Dada la situación, de hecho, pidieron la comparecencia del diputado Cristián Araya (Rep.), quien revisó las instalaciones durante la jornada del 11 de junio.

“Debido a los incidentes que se han desarrollado en los últimos días en el Repas que involucran agresiones directas al personal penitenciario, amenazas de muerte, destrozos en la infraestructura y al mobiliario de dicha Unidad, provocado por internos refractarios al sistema, nuestro Gremio solicitó al Diputado del Distrito, Sr. Cristián Araya poder constituirse en su rol de fiscalizador en lugar, con el fin de poder tomar conocimiento de las problemáticas que afectan al recinto y a los funcionarios que trabajan en él”, informaron desde la Asociación Nacional de Suboficiales de Gendarmería (Ansog).

Pero la visita no quedó sólo en una revisión, pues durante la tarde del mismo martes ofició al Ministerio de Justicia para que se adopten medidas. Enfatizó, en ese sentido, que 47 de las 60 celdas estarían inutilizables.

“Solicito se me remita un informe de la situación actual de mantención de infraestructura básica de la Unidad Especial de Alta Seguridad de Santiago (en adelante indistintamente la “Unidad” o “UEAS”), acompañado de un el plan de acción que adoptará el gobierno en consideración a las siguientes situaciones que pude verificar en terreno”, manifestó el parlamentario en el mencionado escrito al que tuvo acceso La Tercera.

Según comentó, “la situación actual de la gran mayoría de las celdas de los internos, así como del patio interior de la Unidad, son deplorables. Los internos extranjeros, con las nuevas formas de incivilidad que han importado a nuestro país, han destruido, al punto de dejar inutilizables, 47 de las 60 celdas de la Unidad. Lo anterior se ha mostrado muy problemático para las condiciones de trabajo de los gendarmes, toda vez que las cerámicas que inexplicablemente se utilizaron para reforzar las paredes de las duchas de las celdas son una permanente amenaza para su vida, ya que se usan como cuchillos en su contra, al igual que los pedazos de vidrio que se han removido de las ventanas”.

En los mismos términos, hizo presente que hay situaciones de permanente filtración de agua en los muros con ocasión de las lluvias y también producto de acciones deliberadas de inundación de los internos.

De igual forma, Araya cuestionó la falta de equipamiento que estaría afectando a los gendarmes, así como también la falta de dotación.

“Este centro, que se dice de Máxima Seguridad, tiene estándares que están definitivamente lejos de su nombre. Por poner solo un ejemplo, la red húmeda para el combate de incendios cuenta con cañerías no metálicas, que seguramente fallarían en un incendio, generando situaciones dramáticas como la del penal San Miguel. Por último, la destrucción de la tecnología de seguridad existente en la Unidad, por parte de los internos, se ha vuelto demasiado común. Estimo que dicha conducta se ve fomentada por el hecho que solo constituye una falta al reglamento interno del penal, y no se encuentra tipificada como delito”, sentenció.

Las acciones del gobierno

Frente a las situaciones detectadas en el recinto, durante la jornada de este miércoles el subsecretario de Justicia, Jaime Gajardo, se constituyó en el lugar a fin de inspeccionar las instalaciones, tras lo cual insistió en que no cederán ante las presiones de reclusos que han destruido instalaciones.

“El director y el subdirector de Gendarmería han estado desde que comenzaron estos hechos, que fueron el 6 de junio, permanentemente al tanto y además dándonos cuenta de lo que ha ido ocurriendo. Yo también revisé el recinto, recorrí el lugar para ver el nivel de daño que ha sufrido y aquí es bien importante señalar que esta cárcel cuenta con todas las medidas de seguridad, internas y externas, para albergar a las personas más peligrosas que existen al interior del sistema carcelario”, sostuvo en conversación con La Tercera.

Aseguró, en el mismo tono, que “efectivamente después de los sucesos del 6 y 7, internos destruyeron parte importante del mobiliario interno de cada una de sus celdas y después hicieron otro tipo de desmanes. Ante eso, se tomaron medidas para poder reparar inmediatamente las dependencias, sin que estas personas obtengan lo que quieren, que básicamente es que se les traslade a un penal con un régimen menos estricto. Eso no se los vamos a permitir”.

Junto con ello, aseguró que tomarán medidas para garantizar la seguridad del personal, y “se van a reforzar un conjunto de aspectos para mejorar la seguridad del establecimiento y adaptarlo a estas nuevas realidades que tenemos, con internos que están permanentemente buscando vulnerar el sistema”.

“No nos van a amedrentar y vamos a mantener este régimen a pesar de las manifestaciones”, sentenció.

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