Tercera PM
Presenta:

U. de Chile: La denuncia por acoso sexual contra Carmona que llega a la justicia

Autor: Ivonne Toro

La Facultad de Derecho se encuentra en toma Foto: Rudy Muñoz

Esta mañana, los representantes de la estudiantes presentaron un recurso de protección contra la casa de estudios, con el objeto de tener acceso al expediente del sumario contra el ex presidente del TC.


El caso de la alumna de derecho de la Universidad de Chile que denunció de acoso laboral y sexual a su profesor, el ex presidente del Tribunal Constitucional, Carlos Carmona, llegó finalmente a los tribunales de justicia. Esta mañana sus representantes presentaron un recurso de protección en contra de la casa de estudios que tiene como propósito que la estudiante -de iniciales S.B.-pueda acceder al expediente del sumario que hizo la universidad, en que se recomienda que el académico sea amonestado con hasta tres meses de suspensión por “vulneración a la probidad administrativa” .

La denuncia motivó que, desde el viernes pasado, la Escuela de Derecho se encuentre en una toma feminista, por parte de estudiantes que exigen la expulsión de Carmona y protestan contra la forma como la escuela, cuyo decano es Davor Harasic, ha llevado adelante la investigación.  Ayer Carmona, a través de su abogado Juan Pablo Hermosilla, presentó un recurso de reposición en contra de la sanción que le fue impuesta.

Sebastián Aylwin, abogado de la denunciante, asegura que la alumna también planifica una acción de este tipo, pero que para ello requiere conocer la información de la que ya dispone Carmona.

“Se nos ha denegado el acceso al expediente y lo que buscamos es que la víctima sea considerada como parte interesada y pueda acceder a la información y que se precisen algunas versiones que han circulado. La Universidad de Chile es un servicio público y opera, en los hechos, como el registro civil. Para nosotros es relevante que esto se sepa, porque el estatuto que rige la Universidad de Chile no permite que exista, como figura, el acoso sexual entre un funcionario, el académico, y la estudiante. Sólo se contempla el acoso sexual entre funcionarios. Esa es una anomalía jurídica que se está corrigiendo en la ley universitaria. Frente a esta situación, un caso de acoso sexual se considera una falta a la probidad administrativa, porque no existe otro concepto”, plantea.

En el escrito, en tanto, se asevera que “habiendo transcurrido más de ocho meses desde la interposición de la denuncia por parte de nuestra representada, el día lunes 30 de abril recién pasado se publicaron sendas noticias en los diarios La Tercera y El Mercurio, donde se entregan detalles del caso y se informa que el Sumario Administrativo habría terminado por dictamen dictado el 25 de abril de 2018. En el diario La Tercera se afirma, entre otras cosas, que el Decano de la Facultad de Derecho Sr. Davor Harasic se habría contactado con nuestra representada, la denunciante, el 27 de abril para informarle los resultados del sumario. Al contrario, si bien efectivamente existió una reunión dicho día, esta estuvo lejos de cumplir con las formalidades de un proceso legal e incluso considerando su informalidad, la autoridad se negó a entregar información relevante sobre el resultado de la misma, alegando el carácter secreto del proceso”.

“La imposibilidad de acceder al expediente y la ausencia de una notificación válida a la denunciante impiden el ejercicio de sus derechos”, consignan.

¿Qué se acusa?

El 24 de agosto del año 2017, la estudiante S.B envió al decano de Derecho un escrito de 7 páginas en que relata los hechos con los que acusa haber sido víctima de acoso laboral y sexual por parte del entonces presidente del TC con quien colaboró en los alegatos por el proyecto de aborto en tres causales.

La alumna detalló que ella se desempeñó como coordinadora de los ayudantes de Carmona desde 2016 y que el año pasado su labor se amplió a la elaboración de informes en derecho solicitados por el entonces presidente del TC. Asegura que su situación de salud en la época era delicada y que se lo hizo saber en esos términos al académico. De hecho, le señala que quizás en ese momento no es la persona más idónea para trabajar con él.

En el transcurso de unos meses, plantea, la cercanía que manifestaba Carmona hacia a ella  se fue haciendo cada vez más incómoda.

En la denuncia de S. B, a la que accedió este medio, ella precisa una serie de acciones que consideró inadecuadas. “Me regalaba muchos libros, cuadernos, etc. Yo siempre le agradecía muchísimo, y le decía que quizá era demasiado todo eso. Él me manifestó que era parte de mi formación. A veces me decía que le diera abrazos, yo le decía que yo ‘no era muy de piel’, para buscar una excusa amable, aunque algunas veces ingenuamente accedí, pensando que era por la relación ‘paternal’ que él quería tener conmigo, y también porque me daba miedo que se enojara, en realidad, muy ingenuamente no le daba mucha importancia, ni creía que hubiese algo más”.

Posteriormente, asegura, la interacción se fue tornando más impropia. Argumenta que en una ocasión, luego de advertirle que tenía una mancha, “se agachó muy cerca de mí, porque ‘no quería decirme donde era’, ya que era una mancha de una galleta de chocolate en el trasero. Yo sentí demasiada cercanía inadecuada en zonas íntimas en ese momento, me sentí muy incómoda”. Posterior a este hecho, ella, afirma, le envió una serie de mensajes de whatsapp “diciéndole que me había sentido muy incómoda, que habían límites corporales para las mujeres en ciertas cosas, y que no se lo decía porque creyera que él estuviese actuando de mala fe, sino que porque es algo que le diría a cualquier persona o amigo, para poner límites de cuestiones que me molestan”.

Asegura que Carmona primero se disculpó, luego le dijo que no quería que estuvieran enojados y finalmente frivolizó con el asunto. “Una vez cuando estábamos tomando té en el Tribunal, y había un pedazo de galleta de chocolate sobre la mesa dijo algo así como: ‘no se vaya a caer la galleta en la silla, porque chuuucha, sino va a quedar la cagá de nuevo”.

“En conjunto con esta situación, más o menos desde comienzos de agosto, él comenzó todos los días a decirme que eran muy bonitos mis aros, si podía tocarlos, que me veía muy linda, que por qué no me había pintado los ojos ese día, que era muy lindo mi vestido, que eran muy lindas mis pantys, que si podía tocar mi pelo, cuestión que muchas veces hacía también sin preguntar, o bien preguntaba y a mí me daba mucho miedo, no sabía ni siquiera por qué lo preguntaba, o sea, por qué sentía que esas eran preguntas normales”, añade.

Lo más grave, según su testimonio, ocurrió la tarde del 15 de agosto: “me quedé dormida, y me desperté porque me estaba haciendo cariño en el pelo, se sentó al lado mío en el sofá y se acostó sobre mi haciéndome cariño en la cara. No me dejaba salir, decía ‘pero si está rico así’. Logré salirme, diciéndole que teníamos que trabajar para poder irnos. Estaba súper shockeada”.

El evento final ocurrió el 19 de agosto. La mujer relata que en un diálogo, Carmona le habría preguntado si prefería las relaciones abiertas o cerradas. Ella le señaló que prefería los vínculos abiertos tras lo cual él le envió mensajes de whatsapp. “Que estaba muy afectado, que no entendía porque le afectaba tanto, que había listado razones posibles, pero no lograba dar con la respuesta (…) que ojalá estas peleas no afectaran la relación. Yo le expliqué lo ofensivo que había sido todo, que esto no era una relación simétrica entre otras cosas. Él me dijo que si yo ponía tantos límites o cercos, no podía tener una relación conmigo. Que no sabía por qué estaba tan afectado. Pero que esto era un proyecto y él tenía que conocerme ‘en todas las esferas de mi vida’. Tengo mucho miedo de todo lo que esto pueda ocasionar, pero no puedo seguir quedándome callada”.

Respecto de todos estos antecedentes Aylwin narra que “esto se agrava por la asimetría de poder entre el estudiante y el académico. Mi representada llevaba mucho tiempo trabajando con el profesor Carmona quien era presidente del TC. El mundo del derecho público es acotado, donde el señor Carmona es muy importante. Mi representada no obtiene ganancia alguna con la acusación, lo hace para que situaciones como esta no se repitan”.

La Tercera PM dialogó con el decano de la facultada de Derecho, Davor Harasic, quien se encuentra revisando el recurso de protección y se referirá al asunto en las próximas horas. El abogado Juan Pablo Hermosilla no pudo ser contactado hasta el cierre de esta edición.

Seguir leyendo