La encrucijada DC para suceder a Silber

Hoy la DC sostendrá una reunión clave para definir la nueva apuesta del partido para la presidencia de la Cámara tras la caída de Silber. El propio diputado dijo hoy que no descarta ser opción para el próximo año, mientras que Víctor Torres -a quien le correspondería ese mandato- es pedido por la oposición para ser la carta este martes, día de la votación.


“Todo puede ser”. Así contestó la mañana de este miércoles el diputado DC Víctor Torres al ser consultado sobre si la “operación política” que acusa su partido, y que terminó con la caída de Gabriel Silber como candidato a presidir la Cámara de Diputados, podría provenir de la propia colectividad de la flecha roja.

A Torres – si se cumple el pacto administrativo de la oposición, hoy puesto en cuestión por el Frente Amplio- le correspondería encabezar la Cámara Baja el periodo legislativo 2020. Todos coinciden que ese periodo es muy importante, pues la exposición de un líder de la corporación en un año electoral es fundamental. No obstante, dada las circunstancias, su nombre ha sido puesto como uno de los probables candidatos tras la caída de Silber. Además, su nombre –ligado al ala progresista de la Democracia Cristiana- es visto como con buenos ojos por los otros partidos de la oposición y podría ayudar a destrabar el acuerdo para encabezar además las presidencias de las distintas comisiones, así al menos lo han dicho distintos parlamentarios del sector.

Torres hoy no se veía del todo convencido para aceptar la candidatura. De hecho, insistió en un punto de prensa que la decisión había que tomarla en conjunto como bancada y después de escuchar los descargos del propio Silber que hoy almorzará con sus pares en la sede del legislativo en Valparaíso. Asimismo, aclaró que hay tiempo hasta el próximo martes –donde se votará al nuevo líder de la Cámara- para tomar la decisión.

La presión para tomar una decisión vino del propio protagonista. Silber sostuvo en Valparaíso que hoy mismo se podría tomar la decisión sobre la nueva carta democratacristiana para encabezar la corporación. El mismo diputado sorprendió al sostener que pese a todo lo ocurrido él no descartaba ser la carta para presidir la Cámara el próximo periodo, reafirmando la tesis de un enroque con Torres.

“Por supuesto (que estoy disponible para 2020) y como digo, tanto ni en mi vida pública, ni en mi vida privada veo reparo o tacha alguna para acceder o postular a ninguna posición del punto de vista político del ejercicio de la labor pública”, sostuvo Silber.

Pero el “Chino” Torres no es la única carta de la DC para encabezar el partido. Otro de los que ha sonado con fuerza en los pasillos del Congreso apenas se supo la bajada de Silber, es el nombre de quien dejara de ser recientemente el jefe de bancada de la DC, Matías Walker. El parlamentario, quien también fuera presidente interino de su partido, es la carta de varios parlamentarios de la colectividad. No obstante, su nombre no genera consenso en todo el arco de la oposición. De hecho, en el Frente Amplio varios lo apuntan como uno de los responsables de que hoy el pacto administrativo esté puesto en duda. Esto, porque cuando el ostentaba el liderato de la bancada se produjeron la fuga de votos democratacristianos hacia proyectos del Ejecutivo.

Luego viene un grupo de parlamentarios que quisieran encabezar la Cámara Baja. Entre ellos está Pablo Lorenzini. Entre sus pares democratacristianos muy pocos dudan de las intenciones del actual presidente de la comisión de Hacienda por encabezar la colectividad. Pero el parlamentario tiene tanto detractores internos como externos.

Lorenzini tampoco es visto como una buena alternativa en el Frente Amplio, dehecho, varios cuestionan las concesiones que ha realizado al gobierno, por ejemplo, en el marco del debate de la reforma tributaria. En el propio partido reconocen que a veces su actuar es imprevisible y que muchas veces actúa con “agenda propia” por lo que sería un problema para la propia colectividad que llegara a encabezar la testera.

Luego vienen dos candidatos que no se descartan y que incluso han manifestado sus aspiraciones: José Miguel Ortiz e Iván Flores. No obstante, ambos tampoco generarían consenso en la bancada y algunos apuntan a que el bajo perfil que ostentan no ayudaría para ser un referente frente a las reformas que empujará este año el Ejecutivo.

El actual jefe de bancada, Gabriel Ascencio, en tanto, también ha sido señalado desde la oposición como una figura de consensos, además de tener la experiencia de liderar la Cámara en el año 2005. Sin embargo, su rol articulador-según fuentes de la centroizquierda- se vería frenado si fuese el presidente de la testera. Esa misma opinión, de hecho, es la que tiene el parlamentario y serían estos sus motivos para no estar interesado en asumir ese desafío.

En todo caso, hasta el cierre de esta edición, según reconocen en el partido, varios estaban agrupando a parlamentarios para ver si tienen opción de ser la carta para encabezar la nueva mesa de la corporación. “Varios tras la bajada de Silber se miraron al espejo y se encontraron cara de presidente de la Cámara”, dice un personero democratacristiano, por lo que muchos avizoran que no será una decisión fácil la decisión.

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