La época en que Colo Colo y Mayne-Nicholls eran enemigos y el club lo sacó de la ANFP

Imagen Harold Mayne-Nicholls15

El nuevo vicepresidente ejecutivo albo salió en 2010 de la presidencia de Quilín por un lobby encabezado por Blanco y Negro.




A mediados de 2009, el día que Harold Mayne-Nicholls, presidente de la ANFP, se negó siquiera a pensar en cambiar el sistema de reparto de los ya millonarios dineros que entregaría el Canal del Fútbol, comenzó a condenar su reelección. Un año más tarde, cuando se desarrollaron las votaciones de la corporación, el tema intervendría mucho más que la voluntad de los clubes.

Hubo una campaña para sacar a Mayne-Nicholls de la testera y fue encabezada por Universidad de Chile, Universidad Católica y Colo Colo, institución de la que desde este lunes es vicepresidente ejecutivo. Los tres clubes grandes querían recibir más dinero que el resto de los clubes, basados en la idea que la mayoría de los abonados al CDF eran hinchas de sus colores, pero Mayne-Nicholls se negó: quería que los 32 clubes siguieran recibiendo la misma cantidad. Justamente hoy, el exdirectivo de la FIFA deberá planificar en el club albo con los importante millones de dólares que cada año le ingresan a la tesorería por la mañida repartición.

"Lo de Harold es populismo", decían los dirigentes; "quieren que los ricos sean más ricos y los pobres sigan igual", retrucaba el timonel de la ANFP.

Con ese ánimo se llegó a la elección de noviembre de 2010. El dirigente antofagastino llegaba con confianza, pues había sondeado fidelidades que le daban el triunfo para seguir a la cabeza. Pero otra situación se estaba planeando afuera, desde mucho antes y en silencio, pues mientras la Selección brillara, ir en contra de la ANFP era totalmente impopular. Una vez que Chile quedó eliminado del Mundial de Sudáfrica ante Brasil, se dice que en el mismo avión donde regresaban los dirigentes a Santiago se conversó el tema. Gabriel Ruiz Tagle viajaba en ese grupo, el dueño del 24% del club estaba ahí en su calidad de subsecretario de Deportes, y aunque varios dirigente señalaron que él encabezó las conversaciones, el ahora extimonel de ByN lo negó en entrevistas posteriores.

La figura de Ruiz Tagle es trascendente en este caso, pues es el principal nexo con la arista política de la salida de Mayne-Nicholls de la testera de Quilín. El antofagastino tenía una abierta predilección por la figura de la saliente presidenta Michelle Bachelet, a quien incluso invitó al Mundial de Sudáfrica, mientras que Sebastián Piñera, el recién asumido Mandatario, había sufrido dos desafortunados encontrones con Marcelo Bielsa, el entrenador de la Selección que tenía un enorme apoyo popular: cuando le dijo "Loco" en una actividad pública en Juan Pinto Durán y cuando el técnico le negó el saludo en el Palacio de La Moneda.

Sebastián Piñera era aún accionista de Colo Colo cuando asumió el cargo, pero luego vendió su participación.

"No hablo con Sebastián Piñera desde 2009", aseguraba tras la elección Guillermo Mackenna, máximo accionista de Blanco y Negro.

Esa elección de noviembre de 2010 fue única: afuera del edificio de la Avenida Quilín se llenó de hinchas, una manifestación pública que pedía a gritos -literalmente- que se quedara Mayne-Nicholls, pues eso significaba que Bielsa permanecería en su cargo.

En la votación se esperaba que varios clubes se inclinaran por la continuidad de Mayne-Nicholls, pero no fue así. Incluso Sergio Jadue, entonces timonel de Unión La Calera, le había señalado su apoyo, aunque luego lo negó en una entrevista. Lo mismo Mauricio Etcheverry, de La Serena.

Everton es otro caso: Antonio Bloise había sonado incluso como candidato a la presidencia, pero no se presentó finalmente, pero Antonio Martínez terminó en la nueva mesa directiva.

¿Y Wanderers, los vecinos? En casa del entonces presidente, Alberto Eguiguren, fue donde meses antes se hizo la reunión para definir cómo sería la hipotética repartición de la plata del CDF.

Lo que ocurría dentro de las paredes del Consejo era un misterio, pues en esa época estas instancias se llevaban a cabo sin la presencia de los medios. Desde afuera trascendían las conversaciones, las peleas

Fueron 22 preferencias para Mayne-Nicholls y 28 para la lista que encabezaba Jorge Segovia, contando los votos dobles de Colo Colo, Universidad de Chile, Universidad Católica, Unión Española, Everton, Wanderers, para sumar 12 clubes de Primera. Por Mayne-Nichiolls hubo mayoría en la B, cuyos votos valen la mitad que uno de la serie mayor.

El mismo día que se conoció el resultado de las elecciones el Presidente Piñera anunciaba las remodelaciones de Sausalito y de Playa Ancha, poniendo aún más polémica a la trama que había puesto a Jorge Segovia a cargo de la ANFP, el dirigente de Unión Española que finalmente no pudo acceder al cargo el 15 de enero de 2011 por problemas reglamentarios. Sergio Jadue ocuparía esa silla.

Al final se logró cambiar el sistema de reparto. Hoy, un cuarto de los ingresos se los reparten Colo Colo, la U y la UC, una cantidad similar va para los 16 clubes de Primera B y cerca de la mitad restante para los otros 13 equipos de Primera División.

"Harold perdió porque le importan poco los clubes", decía un dirigente por esos días, aunque su salida y, más importante para los hinchas del fútbol, la de Marcelo Bielsa de la banca de la Selección, quedó para siempre manchada por el escándalo... hasta este lunes, 3.100 días después, cuando Mayne-Nicholls fue votado como segundo al mando de Blanco y Negro.

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