La historia del multimillonario ruso que se convirtió en el tercer cripto-empresario muerto en las últimas semanas

Representaciones de criptomonedas cayendo al agua. Ilustración: Reuters.

Un accidente de helicóptero cerca de Mónaco propició el fatal desenlace de la vida de Vyacheslav Taran. Se trata del tercer empresario ligado a las criptomonedas en morir en un corto periodo de tiempo, levantando teorías sobre la participación de terceros, considerando que su viaje empezó “después de que otro pasajero cancelara en el último minuto”.


Con 53 años y una fortuna multimillonaria en sus arcas personales, el accidente aéreo del empresario ruso Vyacheslav Taran levantó una serie de especulaciones, pasando por preguntas razonables sobre su deceso, hasta posibles teorías conspirativas que se refuerzan con un hecho real: considerando a Taran, tres empresarios vinculados a las criptomonedas han fallecido en circunstancias misteriosas durante las últimas semanas.

El accidente aéreo ocurrió el viernes 25 de este mes, cuando el helicóptero en el que Vyacheslav Taran viajaba se estrelló de forma repentina, sin ninguna anormalidad climática y bajo la conducción de un experimentado piloto de 35 años, quien también falleció en el lugar.

Imagen del choque del avión cerca de Mónaco. Archivo.

La precipitación del vehículo se dio mientras viajaba desde Lausana, ubicado en Suiza, para luego caer cerca de la localidad de Eze, próxima a Villefranche-sur-Mer, una ciudad turística de la Costa Azul. Según medios locales, el accidente se habría producido cerca de las 14:00, y se desplazaban en un helicóptero ligero monomotor H130, estrellándose con una ladera, reportó Mónaco Life. Tanto las autoridades francesas como Airbus, fabricante del H130, abrieron investigaciones formales para esclarecer el accidente.

Sin embargo, las suspicacias alrededor del accidente crecieron luego de que “otro pasajero cancelara en el último momento”, información que, sumado al buen clima reportado ese día, obligó a la policía y a la fiscalía de Niza a no descartar una posible intervención de terceros.

Vyacheslav Taran, empresario ruso que murió en un choque da avión. Foto: Linkedin.

La noticia llegó días después de que Tiantian Kullander, otro empresario del rubro, falleciera “mientras dormía”. Con solo 30 años, y una plataforma de comercio de criptomoneda valorada en 3.000 millones de dólares, murió el 23 de noviembre. Casi un mes antes, Nikolai Mushegian, de 29 años, era encontrado sin vida completamente vestido en una playa, luego de que acusara –hasta ahora de forma infundada– una supuesta conspiración en su contra.

Kullander, conocido como “TT”, fue cofundador de Amber Group, quienes aseguraron que “fue fundamental para la fundación de Amber y un pilar de nuestro éxito”, agregando que “TT era un respetado líder de opinión y ampliamente reconocido como pionero del sector”. Durante 2019, Kullander y sus colegas de la empresa que cofundó aparecieron en la lista Forbes de los 30 más millonarios bajo los 30 años.

Nikolai Mushegian, por su parte, falleció el 28 de octubre tras asegurar en Twitter que “la CIA, el Mossad y la élite pedófila están dirigiendo una especie de red de chantaje por tráfico sexual desde Puerto Rico y las islas del Caribe. Me van a inculpar con un ordenador portátil colocado por mi ex (novia), que era una espía. Me van a torturar hasta la muerte”.

Si bien los elementos conspiracionales y paranoicos son evidentes, al haber sido encontrado sin vida por un surfista en la playa de Ashford, además, con toda su ropa puesta, hizo crecer la idea de un complot en su contra.

Desde la comunidad de los seguidores de la criptomoneda, Brock Pierce, un empresario del rubro reconocido por sus pares, dijo a The New York Post que estaba seguro de que la muerte de Mushegian no tenía nada de sospechosa, afirmación que hizo luego de hablar con la familia de Mushegian.

“Su madre aclaró que su muerte no tenía nada que ver con sus tuits (de conspiración). Era un hombre hermoso y un niño de corazón. También era un visionario increíble, no llamo a la gente brillante muy a menudo, pero Nikolai era brillante. Y la gente brillante a veces camina al borde de la locura”, dijo al medio neoyorquino.

En el caso de Vyacheslav Taran, dejó atrás a una esposa y tres hijos. Olga, su cónyuge, es la fundadora del medio de comunicación Hello Mónaco, país al que migraron hace diez años. Taran fue cofundador de la plataforma de comercio e inversión Libertex y de Forex Club, y fue descrito por su empresa como “un hombre de negocios muy conocido y respetado; bondadoso, educado y humilde por todos los que tuvieron la suerte de conocerlo”.

Niza, en la Riviera francesa, lugar cercano a donde cayó el empresario ruso ligado a las criptomonedas. Archivo. Foto: AFP.

“Libertex Group confirma con gran tristeza el fallecimiento de su cofundador y presidente del consejo de administración, Vyacheslav Taran, tras un accidente de helicóptero que tuvo lugar en ruta hacia Mónaco el viernes 25 de noviembre de 2022″, afirmaron en un comunicado.

La historia de Vyacheslav Taran tampoco estuvo exenta de acusaciones hasta ahora infundadas. Según la agencia de noticias ucraniana UNIAN, el empresario ruso habría sido “multimillonario criptoempresario con probables vínculos con el Servicio de Inteligencia Exterior”, afirmación que de momento carece de pruebas. La agencia aseguró que Taran estaba encargado de “blanquear fondos rusos a través de un sistema de operaciones de criptodivisas”.

La característica de empresario de criptomonedas, sin embargo, no es la única particularidad destacada por medios internacionales. Además de ser el tercer fallecido de forma misteriosa en cosa de semanas –y el quinto desde 2018–, Taran se suma a una creciente lista de rusos con relativa connotación que han muerto en circunstancias poco claras desde que inició la invasión a Ucrania por parte de Putin.

A menudo reportadas como suicidios o enfermedades repentinas, estos fallecimientos han abarcado desde jefes de empresas energéticas, petroleras, financieras y navieras, hasta oligarcas y millonarios rusos.

Ejemplo de aquello fue el empresario ruso Ivan Pechorin, máximo responsable de la Corporación para el Desarrollo del Extremo Oriente y el Ártico, quien fue encontrado muerto en Vladivostok durante septiembre de este año. Pechorin fue encontrado ahogado, y se convirtió, en la fecha, en el noveno empresario ruso de renombre fallecido en accidentes inexplicables o por suicidio desde finales de enero. Seis de ellos estaban ligados a las dos mayores empresas energéticas de Rusia.

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Fue encontrada tallada en la pared de un foso de 10 metros de ancho en la Ciudad Vieja de Jerusalén.