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Protección de datos de los niños: Transparencia insta a Junaeb a terminar con biometría facial de menores de edad

El Consejo Para La Transparencia le exige a la Junaeb la adopción de medidas concretas para proteger los datos personales de los menores y le pide reevaluar la pertinencia del sistema. La ONG Derechos Digitales dice que condicionar el donativo de alimentos a la entrega de datos personales de los niños es "desproporcionado".


Como ocurre con los hinchas de las barras bravas del fútbol y los usuarios de algunos mall, la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) aplica un programa piloto de reconocimiento facial de los menores de edad que acceden a su programa de alimentación.

En 2016, y luego de un informe de la Dirección de Presupuesto que advertía la fuga de recursos, la Junaeb llamó a licitación para implementar el sistema biométrico como una medida para controlar la entrega de recursos del Programa de Alimentación Escolar y Programa de Alimentación Párvulos que diariamente entrega 4.126.645 raciones. 

Las empresas elegidas fueron Geovictoria y  NEC. Esta última publicita en un video promocional que partió aplicando un programa en 30 escuelas de tres ciudades.  “El programa ayudó a mejorar el uso de recursos económicos del programa de alimentos”, dice la firma en su publicidad.

La decisión de Junaeb de controlar la entrega de raciones a través del almacenamiento de huellas y rasgos faciales de menores de edad resultó controvertida. Primero la Corte Suprema en 2017 observó que el sistema no podía aplicarse sin el consentimiento de los padres. Y ahora el Consejo Para La Transparencia le exige a la Junaeb la adopción de medidas concretas para proteger los datos personales de los menores.

El 10 de enero el director de la Junta Nacional de Auxilio escolar y Becas (Junaeb), Jaime Tohá Lavaderos,  recibió un oficio del Consejo para la Transparencia, firmado por su presidente Marcelo Drago donde también le pide reevaluar la pertinencia de adoptar el sistema biométrico. 

En el texto al que tuvo acceso La Tercera PM el CPLT señala que: “El uso de sistemas biométricos de identificación para certificar la entrega de raciones de su Programa de Alimentación Escolar (PAE), implica ineludiblemente el tratamiento de información relativa a niños, niñas y adolescentes —muchos de ellos estudiantes en situación de vulnerabilidad quienes merecen una protección más intensa de sus datos personales, ya que pueden ser menos conscientes de los riesgos, consecuencias, garantías y derechos concernientes al tratamiento de los mismos”

El consejo insiste a la Junaeb que “los datos de los menores de edad son, per se, datos personales sensibles y que, por lo tanto, deben ser especialmente protegidos”.

Por lo anterior, el CPLT llama a la Junaeb a “evaluar en profundidad la necesidad y proporcionalidad de esta clase de medidas, en vista a los objetivos que se persiguen con su implementación y los riesgos que implica el tratamiento de datos personales especialmente protegidos. Así, debe ponderarse si la finalidad de “certificar las raciones efectivamente servidas a los beneficiarios del programa PAE” no pueda obtenerse mediante otros medios que, sin exigir esfuerzos desproporcionados, resulten menos intrusivos para la intimidad de niños, niñas y adolescentes, y para su derecho a la protección de datos de carácter personal específicamente sensibles.

El Consejo señala que si la Junaeb no considera viable una manera alternativa de resguardar los fondos invertidos en sus raciones alimentarias y persevera en el empleo de herramientas biométricas, será necesario adoptar un conjunto de disposiciones organizativas, materiales y procedimentales que garanticen, en todo momento, los máximos niveles de resguardo a los beneficiarios del programa PAE.

Advertencia previa

 Esta no es la primera que el CPLT se dirige a la Junaeb evidenciando preocupación por el uso de datos personales a través del perfil biométrico de los menores beneficiados del sistema. El 6 de septiembre del año pasado, la entidad  envió un oficio a Jaime Tohá en que le solicita un informe en 15 días “dando cuenta de la forma en que se da cumplimento a las disposiciones de la Ley N° 19.628, sobre Protección de la Vida Privada, en la implementación del sistema de identificación biométrica, ya referido”.

En esa oportunidad, el Consejo también hizo llegar a la Junaeb un formulario de con 16 preguntas. Se le pidió al servicio entregar detalles del programa piloto, la competencias legales que facultan a la institución para utilizar el referido sistema de reconocimiento y para recopilar los datos de los menores, la modalidad de consentimiento obtenido de los padres o tutores, el tipo de almacenamiento,  entre otras consultas.

La Junaeb respondió el 18 de octubre  a través de un oficio de 10 páginas. En el texto al que también accedió La Tercera PM, el servicio afirma que  “queda de manifiesto que JUNAEB ha tomado los resguardos correspondientes para la protección de los datos personales de los alumnos beneficiarios del Programa de Alimentación Escolar, al tenor de lo establecido en la Ley 19.628 sobre protección de la vida privada. Asimismo, se señala que mientras el sistema de certificación biométrica no se implementa en su totalidad, se están evaluando medidas de seguridad adicionales para resguardar los datos de los beneficiarios del programa”.

ONG Derechos Digitales: “¿Y si no hay consentimiento?

La ONG Derechos Digitales también pidió a la Junaeb replantearse el uso del sistema biométrico en menores de edad. El abogado de esta institución , Pablo Viollier, sostiene que “la Junaeb  ha tomado una decisión desproporcionada y vulneratoria de los niños al condicionar la entrega de raciones de alimentos a la entrega de datos personales de menores”.

“Aquí estamos ante datos  sensibles. No hay control ante el mal uso de los datos biométricos y es peor si afecta a menores de edad . Es una política pública muy mal hecha.

Viollier dice que la Junaeb tampoco ha dejado claro qué pasa con los tutores que no firman el consentimiento para la captación de datos. “Es verdad que la Junaeb tuvo que implementar un sistema para sea entrega con consentimiento, pero ¿qué pasa si un padre no aceptan que le tomen los datos a su hijo? ¿Dejará de recibir un beneficio social por eso?”, se pregunta.

Al cierre de esta edición, Junaeb hizo llegar su versión sobre la polémica: “Junaeb decidió implementar estos sistemas, cautelando la confidencialidad de los datos a través de un sistema de encriptación en el cual la captura de la huella digital genera un algoritmo matemático y no el almacenamiento de la imagen de la huella digital, de manera que se garantice el uso de la información única y exclusivamente para los efectos del servicio que Junaeb provee”

La institución asegura, además, que “los contratos que rigen el Programa de Alimentación Escolar contienen cláusulas que protegen la confidencialidad de los datos y la responsabilidad de su almacenamiento, como indican las cláusulas 3.3.2 (Información sensible del beneficiario) y 3.3.5 (Confidencialidad de la información)”.

Junaeb añade que hasta ahora no hay incumplimiemtos ni sanciones a las empresas seleccionadas para proveer el servicio biométrico. Y recalca que “es fundamental señalar que la implementación de esta medida apunta a optimizar el uso de los recursos públicos para asegurar mejor cobertura y distribución del PAE entre los niños que realmente lo utilizan diariamente”.

Sobre los contratos sostiene que al finalizar estos, “el proveedor debe eliminar todo registro de información propietaria y sensible de los beneficiarios, informando a Junaeb del mismo proceso al Departamento de Alimentación. No obstante lo anterior, en lo que se refiere a la información, relacionada con los registros biométricos, deberá proveer a Junaeb, al momento del término de su contrato de prestación, un respaldo digital legible y funcional de todos los aspectos biométricos, estáticos y otros, que permitan a Junaeb continuar con la operatividad del sistema, posterior al término de la relación entre prestador y la institución”.

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