¿Quién gana más? El saldo político de la rentable dupla Lavín-Vidal

lavin vidal

"Tú estás blanqueando a Francisco Vidal, porque ahora el gallo es simpático y antes era un pesado, vocero, ideologizado", le han dicho al alcalde de Las Condes -según él- a medida que su sociedad radial y televisiva con el ex ministro PPD catapultó a este último al mundo de los candidatos. Hay irritación, pero también aplausos.




Que "¿Cómo lo soportái'?", que "¿¡Cómo le dejas pasar esas cosas?!"; que "pero sácale la cresta"; que "lo estás blanqueando" y varias otras confesiones han hecho esta semana Joaquín Lavín y Francisco Vidal acerca de la irritación, de la picante molestia que provoca en algunas de sus respectivas filas este tratado de asistencia estratégica televisiva y radial que mantienen a varias bandas (Radio El Conquistador, Bienvenidos de Canal 13 y Estado Nacional de TVN, donde participa el ex vocero). Y que de ser en parte virtuoso, en parte inédito y en parte gracioso, pasó a molestar cuando el exministro PPD le sacó provecho hasta erigirse como amenaza electoral para la derecha, al menos en el mapa para la elección de gobernadores.

La amistad y partnership entre ambos -han llegado a salir a comer con sus respectivas esposas- ya dejó de llamar la atención solo por lo curioso de su historia. Cuando el alcalde UDI, favorito para ganar las elecciones presidenciales del 2022, contó el domingo en El Informante de TVN que "me dicen: tú estás blanqueando a Francisco Vidal, porque ahora el gallo es simpático y antes era un pesado, vocero, ideologizado. Y ahora resulta que es entretenido", la frase quedó dando vueltas como trompo en el oficialismo porque se lo han enrostrado en su partido.

Incluso hubo quienes se lo dijeron y otros que comentaron por qué Evelyn Matthei u otros posibles candidatos a gobernador de Santiago "iban a salvarlo de un problema que él mismo inventó", en alusión a Vidal.

¿Es "blanqueo" político? ¿Ganan los dos por igual o uno más que el otro? ¿No les sirve de nada? Y varias otras preguntas levanta este dúo (que tal vez por esto mismo tenga fecha de vencimiento, en TVN quieren definir eso), y que acá, al cerrar esta controvertida semana, intentan contestar algunos actores de lado y lado. Lo curioso es que si bien hay molestia, y de eso constan varios comentarios hechos fuera de micrófono durante esta semana, a la hora de ponerle comillas, no faltan los aplausos.

"Van a estar todos indignados"

Por ejemplo, esta rentable dupla no le molesta al senador y líder PPD Guido Girardi, quien no ve "ningún conflicto en lo personal ni tampoco en lo político", sino que "tiene que ver con las inteligencias y capacidad de asertividad y empatía que tienen ellos". Y que mientras el ex vocero no termine de decidir si será o no candidato a gobernador -"no está resuelto", insiste-, le sirve seguir acaparando cámaras y micrófonos con Lavín. "Obvio", subraya.

"Van a estar todos indignados. El entorno de Lavín va a estar indignado, y el entorno de Vidal también, porque los apetitos son muy grandes, la política está en un nivel bajísimo. Y muchos se sienten perjudicados o pasados a llevar en un sector y en el otro, y ellos saben que esto despierta esa resistencia en su sector", sentencia Roberto Méndez, otrora hombre fuerte de Adimark y hoy profesor de la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica.

"Los dos saben que están en esta sociedad de socorro mutuo, pero que el día de mañana se van a enfrentar", remata. ¿Quién gana más? "Es ganancia 50/50. Los dos se validan y se blanquean ante sectores que podrían estar más dudosos. Lo que es discutible es que un programa de televisión se use para esos propósitos", dice.

Nada de eso, dice Ángel Carcavilla, de Boutique Creativa Carcavilla: "Gana Vidal, que prácticamente no hace nada, y al aparecer con Lavín parece que también fuera un servidor público". Explica que el ex vocero "hace rato que políticamente no tiene el peso de antaño y se viste con los ropajes de Lavín. Y éste se beneficia con la chispeza y sentido del humor de Vidal. A Lavín le conviene esta relación, porque le da un tono más agudo a su personalidad nerd".

"Corren riesgo de perder consistencia"

Blanqueo o no blanqueo, esa lexicología política no les gusta tanto a algunos. La diputada RN Ximena Ossandón (que al igual que su hermano Manuel José, el senador, no se cuenta entre los lavinistas más entusiastas del hemisferio sur) no lo ve tan terrible: "Esta suerte de blanqueamiento de la otra persona, en general, no se da en política. Todo tiene un objetivo, todo tiene una estrategia detrás. Nadie le va a hacer el trabajo al rival potente".

E insiste en que "hay buenas costumbres. A mí me gusta y yo lo quiero recalcar, uno puede dialogar con la gente que está en la vereda de enfrente y al menos yo quiero esa política".

El punto tampoco parece sulfurar a nombres como la diputada RN Camila Flores, cercana a José Antonio Kast y que hace pocos días indignara a su sector con eso de que "el pecado de la derecha es ser cobarde".

A lo más, dice del alcalde que "conociendo a los personajes, no me sorprende ni tampoco me molesta. De Joaquín Lavín algo así, de verdad, no me sorprende, me lo espero. Esa es la verdad". Y que "ganan los dos, los dos se hacen el juego, y están haciendo un negocio perfecto; tiene un acuerdo, hay amistad, no es algo improvisado".

Al  que no le gusta esta terminología es al senador y ex candidato presidencial Alejandro Guillier, uno que sabe de política y televisión. "No me gusta la expresión blanqueo. Es como que alguno de los dos fueran delincuentes o mafiosos. No da para tanto, ja ja. Sí creo que juegan en tándem y encontraron una fórmula que les da visibilidad. Como toda fórmula mediática, durará mientras sea novedad", dice.

En todo caso, "creo que ambos ganan visibilidad, y corren el riesgo de perder consistencia". ¿Por qué? Guillier dice que "el problema es cuando el gusto por el rating te quita densidad y capacidad de proponer caminos para conducir al país a un mejor estado. Y en las muchas horas de pantalla que tienen, a ninguno de los dos le he visto muchas propuestas de fondo, sino más bien en la política corta".

-Si Lavín crece más en arrastre, ¿es para culpar a Vidal?

-No, para nada. Además, sabemos ya que Lavín es caballo de carreras cortas, en las pruebas de fondo siempre termina tirando pa' la colina.

"Melón y Melame tenían una lavandería.... Melón blanqueaba a Melame y viceversa. Negocio redondo.... salvo porque ellos están en clave binomial y ya existe una tercera fuerza emergente hace dos años. Un pequeño error de cálculo", aprovecha de pasar la cuenta la diputada PH Pamela Jiles, otra con kilometraje televisivo. "En la lógica binominal no hay otra pareja posible más eficaz, más blanqueadora", insiste.

Y reclama créditos: "Hasta hace muy poco todos evaluaban que solo Lavín ganaba, pero Vidal se venía metiendo por los palos, como era obvio y esta humilde Abuela lo dijo a comienzos de año".

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