Varios testigos describieron el fenómeno como un amanecer. Sin embargo, uno de los detalles que más llamó la atención fue su color verdoso, lo que se explicaría por lo que estaba compuesto el objeto.

La intensidad de la luz fue tal, que el meteorito pudo apreciarse de varias ciudades, como Queenslad, hasta Mckay, y cayó cerca de la ciudad de Croyon, poco más de 400 kilómetros de Crains, lugar donde se registró el fenómeno lumninoso.

Expertos estimaron que el meteorito tenía un metro de tamaño y habría viajado entre 100 y 150 mil kilómetros por hora.