La renovada transformación digital que llega a Chile pospandemia

Tras un 2020 que obligó a volcarnos hacia lo digital para poder seguir con nuestras vidas, el panorama planteado hacia el 2030 cambió tan rápido como las transformaciones que han debido implementarse aceleradas por la crisis sanitaria.




Si siempre se había pensado que la carrera para alcanzar la digitalización era una maratón -avanzando siempre a paso firme, pero controlado-, con la llegada del Covid-19 a nuestras vidas, el proceso de transformación digital se aceleró, cambiando de la noche a la mañana a la velocidad de una carrera de 100 metros planos.

Ideas propias de la futurología como el teletrabajo, la educación a distancia o un comercio movido por el delivery pasaron a convertirse en la nueva realidad. Y las cifras así lo demuestran.

Según la Cámara de Comercio de Santiago, las ventas online de bienes crecieron en un 100% durante 2020, se sumaron 300 mil nuevas conexiones fijas a internet, la fibra óptica creció su presencia en un 10% y el delivery generó ventas de más de 820 millones de dólares, según estima Euromonitor.

La pregunta que cabe hacerse es: ¿esta digitalización de nuestras vidas es algo que responderá solo a la pandemia o representa un cambio de época y de dirección hacia donde tiene que ir gran parte de la economía, y por supuesto la industria digital?

El momento de crear

Para Carlos Hinrichsen, decano de la Facultad de Diseño Digital e Industrias Creativas de la U. San Sebastián (USS), la pandemia llegó para cambiar todas las reglas del juego, debido a su gran cantidad de transformaciones ocurridas en muy poco tiempo. El principal desafío, sobre todo para la industria digital -dice-, es que llegó el tiempo de encontrar nuevas soluciones en vez de trabajar sobre lo que ya existe.

“Antes de la pandemia uno escuchaba el verbo mejorar, optimizar en todo lo que es el mundo digital. Ahora eso se cambió por el verbo crear; se trata de una nueva era que ha comenzado”, afirma.

Y esta es una realidad a la que la industria se encontró de frentón, considerando que, según el Índice de Transformación Digital de Empresas 2020, el 42% de las compañías de nuestro país posee un nivel de Principiante Digital o menor en sus procesos de transformación. Y rápidamente la actividad económica tuvo que acomodarse.

Carlos Hinrichsen, decano de la Facultad de Diseño Digital e Industrias Creativas de la Universidad San Sebastián.

En Chile tuvimos varios ejemplos de proyectos que se crearon prácticamente desde cero y para resolver problemas gigantes. La Comisaría Virtual, por ejemplo, elemento clave para la obtención de permisos de salida durante las cuarentenas era un lugar que no existía y hasta hoy ha tramitado más de 295 millones de trámites, y espera convertirse en un centro para recibir denuncias, como una comisaría tradicional.

Otro ejemplo: La habilitación del sistema digital para pedir los retiros del 10% de ahorros previsionales en su primera etapa atendió en 15 días a más de 8 millones de personas. Algo que en palabras de Hinrichsen habría sido imposible de manera análoga.

Y esta irrupción de las herramientas digitales para solucionar problemas de urgencia se vio a través de todo tipo de cosas: la implementación de las clases virtuales, el teletrabajo, la telemedicina e incluso las maneras de conversar con nuestros familiares y amigos. Cambios que llegaron para quedarse en el mundo post pandemia.

“Hay muchas empresas que hoy se encuentran esperando lo que va a ser la nueva normalidad, cuando en realidad esta nueva normalidad hay que empezar a construirla desde hoy y las empresas que tengan las herramientas tecnológicas más cercanas a su core (corazón) son las que liderarán esta etapa”, agrega Hinrichsen.

Tecnología con humanidad

El cambio digital pasará principalmente por las exigencias que los propios consumidores harán sobre un mundo que les acomoda más para crear un nuevo estilo de vida. René Castillo, académico de la Facultad de Diseño Digital e Industrias Creativas de la USS, apuesta a que nació un mundo híbrido, “donde las personas podrán combinar la presencialidad con la virtualidad en reuniones de trabajo colaborativo; se acortarán las listas de espera con la telemedicina, podremos visitar al doctor sin salir de casa, con esto se disminuirán los costos de la salud, se simplifican los trámites burocráticos en los servicios públicos, bancarios”, entre otros.

René Castillo, académico de la Facultad de Diseño Digital e Industrias Creativas de la USS.

Agrega que la brecha digital comenzará a disminuir, y nuevos horizontes se abrirán con la implementación del 5G, cuyo proceso de licitación ha concluido, dejando a Chile en la vanguardia de la región en lo que se refiere a la velocidad de transferencia de la información, lo que permitirá: El desarrollo de la medicina robótica, nuevas formas de comunicación e interacciones humanas.

Castillo ve el escenario como una apertura de oportunidades -sobre todo para el diseño- a la hora de crear nuevas aplicaciones que den soluciones a nuevos requerimientos y problemas, como podría ser un sistema de telemedicina diseñado para usuarios de la tercera edad. “El Diseño Digital ha difuminado los límites entre lo presencial y lo virtual. Es un actor relevante en avances tecnológicos emergente tales como: Robótica, inteligencia artificial, internet de las cosas y biotecnología”.

Los profesionales que formamos en la Facultad de Diseño Digital e Industrias Creativas de la USS serán actores claves en este proceso de transformación y a través de su profesión agregarán valor a este cambio tecnológico.

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