USS y FOSIS promueven plan de alimentación saludable en familias vulnerables de Chile

La Universidad San Sebastián presta asesoría y capacitación a los funcionarios del FOSIS en la elaboración del contenido y material educativo que utilizarán en el Programa de Autoconsumo. Una iniciativa que busca promover en las familias más vulnerables del país una alimentación saludable que contribuya a su calidad de vida.




Gladys Chandía vive con su hija Viviana Sepúlveda en Penco. Ambas cultivan el huerto familiar que han hecho crecer gracias al Programa de Autoconsumo del Fondo de Solidaridad e Inversión (FOSIS), a través del cual aprendieron técnicas de cultivo y a preparar alimentos saludables. “Antes plantaba nomás, pero hoy sé hacer bokashi y aboneras. Siempre me pasaba que teníamos mucha fruta y la perdíamos, pero ahora la consumimos toda, así que ha cambiado nuestra alimentación. Aprendimos, además, a preparar mermeladas y pan con semillas, lo que nos ha permitido vender e intercambiar”, cuenta Gladys.

Cada año, el Programa de Autoconsumo ayuda a 4.300 familias vulnerables de todas las regiones, y su principal objetivo es contribuir a aumentar la disponibilidad de alimentos saludables en la población.

Gladys Chandía y su hija Viviana Sepúlveda cultivan su propia huerta e invernadero en Penco, región del Biobío.

“Se apoya a las familias en el desarrollo de actividades de cultivo y crianza de animales, así como en la preservación, procesamiento y correcta preparación de los alimentos. El programa entrega información, promueve el aprendizaje y refuerza conocimientos sobre hábitos de alimentación y estilos de vida sanos”, explica Felipe Bettancourt, director nacional del FOSIS.

Pese a que el programa no está enfocado en el desarrollo de emprendimientos, las familias pueden ejecutar distintas iniciativas a partir de lo aprendido. Al respecto, Bettancourt dice que se enseña distintas tecnologías de bajo costo que los ayudan con sus sistemas de cultivos (cama alta, mesa de cultivo, invernaderos, cultivos en PVC, cultivos en material reciclado, entre otros); sistemas para crianza de aves, conejos, caprinos, ovinos y abejas; realización de implementos de pesca; sistemas de filtrado de agua; sistemas para preparación de alimentos (olla bruja, horno solar, cocina solar parabólica, horno de barro, etc.), y sistemas de conservación de alimentos (deshidratador solar, insumos para elaborar pan, yogurt, conservas), entre otros.

Este año, FOSIS firmó un convenio con la Universidad San Sebastián (USS) para capacitar a los equipos ejecutores del programa e implementarlo en las regiones del Biobío, Los Ríos, Los Lagos y Metropolitana. “La alianza FOSIS-USS nace del acercamiento de ambas partes, para que la universidad pueda contribuir a la capacitación de monitores del programa y para participar con los usuarios de él a través de nuestros estudiantes y cuerpo académico”, comenta Paulo Silva, director de la Escuela de Nutrición y Dietética de la USS.

Paulo Silva, director de la Escuela de Nutrición y Dietética de la USS.

Implementación

Las cifras de la última Encuesta Nacional de Consumo Alimentario demostraron que las familias vulnerables y en condiciones de ruralidad tienen una alimentación que constituye riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles, lo que se evidencia en indicadores de malnutrición y consumo de alimentos. Así, el nivel socioeconómico alto consume en promedio 253 gramos de verduras y 216 gramos de frutas; y el nivel socioeconómico bajo, 201 gramos de verduras y 148 gramos de frutas. “Estos resultados, sin duda hace pensar que la educación nutricional debe ser prioritaria en Chile. Se debe abordar la malnutrición por exceso, fortaleciendo sus estrategias en promoción de la salud”, sostiene Silva.

La ejecución del programa -que comenzó en Santiago- se trasladará a regiones en marzo y abril de 2022 y cuenta de tres fases: la participación de los estudiantes y profesores de USS en acciones directas con usuarios del programa o con los capacitadores en ámbitos de alimentación y nutrición, principalmente enfocados en la autoprovisión de alimentos, sustentabilidad y la seguridad alimentaria en general; la elaboración de material asociado a temáticas de seguridad alimentaria y promoción de la salud; y finalmente, la capacitación para monitores comunales del programa en cada región en que está la USS.

“Los cursos se realizan de manera semestral, según los tiempos que nuestras asignaturas estipulen, la idea es que nuestros estudiantes participen como parte de su proceso formativo y la política de vinculación con el medio USS”, detalla Silva.

El rector de la USS, Carlos Williamson, y el director nacional del FOSIS, Felipe Bettancourt, suscribieron el convenio de colaboración en diciembre de 2021.

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