Dulce compañía

El aislamiento social nos ha reforzado los beneficios emocionales que entregan las mascotas a los hogares. Cuatro historias de personas que cambiaron sus vidas con la llegada de estos personajes o, definitivamente, no se imaginan cómo sería sin ellos.




Lily

Fue en Puente Alto, donde una señora que con su hija tienen como misión en la vida rescatar perros de la calle, que Gonzalo Gac y Antonio Zulic encontraron a ‘Lily’ hace poco menos de un año. Desde entonces la vida para esta pareja y dueños de la óptica Retrovisión sufrió un antes y un después. “Hace tiempo estábamos con la inquietud de tener una mascota, pero pensamos que sería difícil por nuestro estilo de vida. Salimos en la mañana y llegamos de noche, nos gusta viajar harto y vivimos en departamento, entonces tenerla para darle una vida solitaria no era la gracia”, confiesa Gonzalo.

Pero cuentan que desde el comienzo “ella se adaptó a nosotros y nosotros a ella, y ahora la llevamos para todas partes, es una vida en que estamos los tres muy unidos. Nosotros somos una pareja que nunca pensó en tener hijos y la ‘Lily’ es lo más parecido a un hijo que podemos tener. Es una relación de amor muy bonita porque nos da una preocupación, que no tiene que ver con el trabajo, sino que saber que ella es nuestra responsabilidad. Nada que tenga que ver con ella es una obligación, todo es entretenido. Bañarla o sacarla a pasear; nosotros vivimos frente al Parque Forestal y antes no salíamos como ahora, en ese sentido su llegada nos ha servido para obligarnos a caminar y conocer más la ciudad. También jugamos a vestirla. Le compramos ropa, tiene unos zapatitos, varios collares y hasta su propio instagram @Lilyretro, con más de 100 seguidores”, se ríe Gonzalo.

www.retrovision.cl / @retrovision_ / @lilyretro

Fidel y Ema

Soledad García-Huidobro es periodista y colaboradora por años de la revista MásDeco. Desde su departamento en Providencia escribe sus artículos, acompañada 24/7 de ‘Fidel’ y la ‘Ema’, sus gatos adorados. “Llegaron por un ex que tuve que es supergatuno. Me dijo tenía que ser una gata, porque son más de la casa, y me estaba esperando en mi living con una ‘gata’. La llevé al veterinario y me dicen: es gato. Así fue como llegó ‘Fidel’ a mi vida. La cosa es que en un minuto me fui de viaje por un mes y traje a la ‘Ema’, la gata original de mi ex, y se hicieron íntimos, se amaron”. Desde ahí acordaron que, aunque se separen, los gatos se quedaban juntos.

“Me comieron el corazón, hay un antes y un después de ellos. Yo siempre fui muy perruna, no entendía los gatos y efectivamente empecé a conocerlos. Tienen un poder de transformación de energía que es potentísimo. Y tienen una dualidad que es muy divertida, que me ha hecho adicta, y es que no se someten. No sacas nada retándolo, se educa muy diferente a un perro, es mucho más desafiante. Leyendo entendí que era porque el gato te mira como si fueras otro gato, y eso lo encuentro maravilloso. Nunca se va a someter, ni humillar, porque te ve de igual a igual.

Tienen esta dualidad que es supersorprendente. Por ejemplo, no tienen siempre las mismas conductas, cambian los lugares donde duermen a cómo juegan. Las formas en que regalonean contigo también las van variando. El gato te enseña una forma de querer en libertad. Como los buenos amores”, dice Soledad.

Fidel.
Ema.

Elisa, Copo y amigos

Aurora Conejero, dueña de la marca de zapatos que formó hace 30 años y la transformó en un referente en el rubro, es amante de los animales. Vive con cuatro gatos y tres perros, y cuenta que en octubre, una vez al año, baja ‘Pepe’, un aguilucho que desde que era pollito lo alimentaban y no dejó de volver. “Con él se completa la manada”, dice.

Su preocupación en este tiempo por sacar a flote su tienda, que pese a las ventas online significa mantener la carga económica de tres locales, es una presión importante. Sin embargo, la compañía y amor incondicional que le entregan cada uno de estos personajes es lo que la tira para arriba y le sube el ánimo.

Cada una de estas mascotas no solo ocupa espacio físico importante en la casa de Aurora, sino que se encargan de llenar cada ambiente con sus distintas historias y personalidades. “La primera que llegó fue la ‘Elisa’, que es una gata que tiene 20 años, mamá del ‘Colo-colo’; después encontré botado al ‘Copo’, que ahora está viejito, y hace un año me llegó el mejor regalo de la vida, que se llama ‘Vladimir’. Y de los perros, primero llegó la ‘Domitila’, una basset, que hoy es insoportable y tiene un genio terrible. Después me vino toda la conciencia social perruna y adopté al ‘Mono’, que es una delicia, y hace un año me llamó una veterinaria de Colina que encontró un perro igual al ‘Mono’, para que lo acompañara, pero resultó ser el doble de grande, y ese es ‘Adolf’. Entonces tenemos a Vladimir Putin y Adolf Hitler, según mis hijos”, dice entre risas. www.auroraconejero.cl

Leo, Sonia, Pancho, Igor, Beto, la Vick y Antán

No son los hijos de Valeria Pfenniger, dueña de la tienda La Horqueta, pero es como si lo fueran. Son sus siete perros que conviven con ella, su marido y sus cinco hijos. Una familia numerosa y para muchos especial, pero en este clan lo ven como algo natural. Una bulldog americano, un salchicha y cinco bulldog francés. “Siempre hemos sido una familia de animales y los niños ahora universitarios crecieron rodeados de perros”, cuenta.

¿Cómo concilias una casa bien cuidada con esta convivencia?

Todos cooperan, somos bien alemanes en ese sentido. Mi marido les da comida, los niños limpian, entre todos los bañamos, hay un ánimo de cooperación y si se ensucia algo, nada es tan grave.

¿Los tienes bien educados?

No, para nada. Los niños son más educados. Los perros son enfermos de regalones, se quedan almorzando con nosotros sentados al lado. Circulan adentro y afuera, varios duermen dentro de la casa.

Con esto de la cuarentena Valeria cuenta que los perros están felices porque “estamos todos en la casa y lo único que echan de menos es salir a pasear más”, pero agradece tener un jardín donde puedan correr y jugar. El mismo jardín donde posan para las distintas fotos que Valeria sube al instagram de la tienda con sus productos, que son la mayoría para exteriores. “Como tengo la tienda cerrada, la venta por estos días ha sido full online a través de las redes sociales, y ellos me acompañan en mis producciones. Se aparecen detrás de la foto y por supuesto la imagen gana con el perro, le agregan simpatía”, dice @lahorquetatienda

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