Review | Battlefield 2042, una propuesta abrumante

La nueva entrega de la franquicia de EA entrega un nivel de acción a una escala sin precedentes, pero no todo está bien ajustado para sacarle partido a esa situación.


Una experiencia abrumante. Así puede ser definida la propuesta de Battlefield 2042, la nueva entrega de la popular franquicia de disparos, granadas y acción vehicular que desde hace más de una década se ha instalado con propiedad, más allá de que su competencia que llama al deber haya vendido más, como el shooter bélico más elogiado.

Por un lado, Battlefield 2042 es abrumante ya que su presentación visual en las consolas de nueva generación puede asombrar inclusive al jugador que solo dedica su tiempo a los shooters y ya está acostumbrado a todo tipo de entornos. Lo mismo sucede con su despliegue de acción en pantalla, ya que su propuesta nos introduce de lleno en mapas de tamaño colosal, plagado de pequeños detalles para potenciar los caóticos enfrentamientos entre 128 jugadores al mismo tiempo.

Pero más allá de que lo caótico de su acción, el sólido despliegue visual y lo gigantesco de sus terrenos, también hay que recalcar que el término abrumante también puede implicar que algo agobia o inclusive produce tedio. Y algo de ello hay en el desajuste que se crea al experimentar con Battlefield 2042, no solo por los efectos de la propia sobrepoblación, lo que en sus modos más tradicionales sale a reflotar continuamente, sino que también por las acotadas posibilidades iniciales de sus opciones de juego y las decisiones en pro de una personalización medio descontrolada.

Para entender cómo se gesta lo anterior hay que tener claro que, como su nombre lo indica, la acción de Battlefield da un salto a un futuro cercano. De ahí que su arsenal está plagado de gadgets de alta tecnología, gestándose en terrenos de batalla moderna en donde las superpotencias de siempre, Estados Unidos y Rusia, están destinadas a esta guerra mundial de alcance colosal. Pero ese es un escenario súper básico, que no entrega nada realmente llamativo, más allá de que puedas instalar torretas automáticas o seguir al enemigo con un dron.

Un tema no menor de los peros con este título tiene relación con los especialistas, ya que los desarrollados de este videojuego decidieron borrar los márgenes de cada tipo de soldado - en lo que era el antiguo sistema de clases - para permitir que tengas acceso a cualquier arma e implemento sin importar qué tipo de rol has decidido ocupar.

Obviamente Lo anterior expande las posibilidades del juego, pero también limita las opciones tácticas para cada equipo en los modos principales. Si todos pueden hacer todo, entonces la idea de los especialistas no se justifica más allá de los diseños de cada soldado. Y eso, en un título sin modo de campaña, y completamente volcado a la experiencia multijugador en línea, es lamentable para la variedad de las partidas.

Al mismo tiempo, el factor de personalización absoluta de los personajes, armas y vehículos, entre otras cosas, también va de la mano de la gran mochila que arrastran todos estos videojuegos que entran en el terreno de las temporadas: impulsar las microtransacciones y los elementos cósmicos. Aunque obviamente no es necesario que gastes dinero adicional más allá de lo que gastaste por el juego base, las decisiones de diseño claramente tienden la experiencia a motivarte a que lo hagas.

En el otro lado de la balanza, los mapas están bien diseños y pueden ser realmente cautivantes, especialmente aquellos que tienden más a los terrenos abiertos que a los pasillos en medio de las construcciones. Claro que como solo hay poco más de un puñado de mapas, la selección inicial solo permite que algunos destaquen realmente. Por ahí está uno nevado, otro en terrenos más pantanosos e inclusive uno en medio de una ciudad que es asediada por una tormenta de arena. Todos son bastante versátiles para el despliegue de las unidades, pero igual se hace notoria la carencia de variedad. Que haya más mapas en el corto plazo es una necesidad evidente para sus modos más usados.

En esa línea, Battlefield 2042 explota su acción principalmente en los modos de su sección “All-Out Warfare” de enfrentamientos para controlar territorios. En este apartado encontramos las modalidades “Irrupción”, en donde la misión del equipo atacante debe capturar los objetivos para hacer retroceder al equipo defensor, y “Conquista”, que es la clásica modalidad en la que debemos capturar el mayor número de ubicaciones estratégicas. Este último es el modo tradicional de este videojuego, por lo que las partidas están siempre llenas y los equipos están enfrentados en una sucesión de muertes para tomar control de las locaciones necesarias para ir garantizando poco a poco la victoria.

Adicionalmente hay un interesante y nostálgico modo llamado “Portal”, que permite crear batallas multijugador personalizadas y acceder a antiguos mapas de la franquicia, incluidos aquellos situados en la Segunda Guerra Mundial, aunque debo recalcar que en más de una ocasión me tope con partidas vacías en comparación a los otros modos.

También hay otra sección bajo el nombre de “Hazard Zone”, la que básicamente es una reinvención del atractivo cósmético de los juegos de Battle Royale. En esta nos convocan a ser parte de un escuadrón, recuperar los discos duros de satélites y acumular ganancias para desbloquear nuevos trajes.

Esos dos últimos modos son un mero añadido para diversificar en algo la experiencia, aunque es muy claro que toda la salsa está puesta en la batalla campal de los modos más tradicionales. Es ahí también en donde las principales fortalezas de Battlefield 2042 relucen.

Pero en general hay que destacar que la experiencia de juego es bastante óptima para las condiciones de batalla frenética, inclusive cuando cada equipo tiene 64 jugadores por cada lado. También debo recalcar que no me encontré con tantos bugs en el camino, más allá de algunas cosas graciosas, por lo que resulta mucho más el hecho de que Battlefield 2042 empuja correctamente el factor visual y la escala de sus mapas.

Y claro, igual me topé con enemigos tramposos cargados con cheats por aquí y por allá, camperos por montones y gente que solo ocupa vehículos para acumular muertes como medallitas, pero eso solo es parte de una experiencia multijugador que está marcada por todo lo que ha definido a los shooters desde comienzos de siglo. Y en este Battlefield no hacen mucho para modificar la fórmula de siempre.

Lo último es lo que arrastra a que Battlefield 2042 no sea un golazo, ya que existen muchas decisiones de diseño que se sienten pacatas, o que de lleno restringen la experiencia, en pro de hacer todo solo más y más grande mientras están a la siga de las nuevas tendencias de los videojuegos. Es decir, hay un balance en la experiencia que tiene como telón de fondo una clara intención de reformulación ante la presión existente por el éxito de los juegos de battle royale. Pero es eso mismo lo que provoca que este nuevo título se sienta más enjaulado que lo que prometían vendiéndose como el Battlefield más grande de la historia.

Battlefield 2042 ya se encuentra disponible en PC, Xbox One, Xbox Series X|S, PS4 y PS5. La revisión la revisamos en esta última plataforma.

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