Review | Skelattack, la nueva apuesta indie amparada por Konami

Un reto de vidas infinitas marca a la apuesta de este videojuego de acción en plataformas que nos invita a explorar un inframundo para confrontar la amenaza humana.


Skelattack es un videojuego de plataformas side-scroller que básicamente sigue la tradición de clásicos como Super Metroid y Castlevania, aunque con mucho menos alcance, para plantarnos en medio de un gigantesco calabozo que busca romper la tradición.

Claro, si en otros clásicos los esqueletos son el enemigo, aquí tomamos el rol de uno para transformarnos en el héroe de nuestro huesudo pueblo ante la amenaza de la invasión humana venidera que desea alcanzar el secreto de la inmortalidad.

Desarrollado por el estudio independiente Ukaza Games, bajo el amparo distribuidor de Konami, este videojuego disponible en PlayStation 4, Xbox One, PC y Nintendo Switch toca las teclas clásicas de lo que ampliamente se ha denominado como un título “metroidvania”.

Es decir, tenemos múltiples idas y venidas a través de los diversos senderos que se abren a nuestro paso, mientras intentamos concretar nuestra travesía de salvar el día. Y obviamente, las muertes están a la orden para mejorar nuestra curva de aprendizaje.

Ahora, uno de los detalles llamativos de Skelattack radica en el hecho de que morir no es el fin. En vez de tener una pantalla de “Game Over” y perder parte del avance, aquí nos regeneramos inmediatamente en el anterior punto de control que atravesamos. De ahí que parte de su encanto busca generar dinámicas en donde tenemos que anticiparnos a los peligros para elegir la ruta adecuado para avanzar.

En todo ese avanzar, hay un par de trabas en el camino de este videojuego. Por un lado, los carteles de texto con los elementos de la historia se vuelven cansinos, especialmente al comienzo de la travesía, al intentar abordar hasta el más mínimo detalle tras la historia que sus desarrolladores quieren abordar.

Por otro lado, su aventura se desarrolla de forma bastante lineal y en realidad existen pocas instancias en las que puedes perderte del mapa. Al mismo, todo el territorio a recorrer está dividido en varias áreas plagadas de obstáculos y enemigos, pero no son realmente muy diferentes más allá de los cambios de estética.

Acción huesuda

Al tomar control del esqueleto al centro de la acción, podemos recorrer los senderos con algunas habilidades, incluyendo un doble salto, que es utilizado en casi cada segmento del mapa, además de impulsos en las paredes y acceder a la posibilidad de algunas mejoras que nos piden recolectar algunas gemas.

En el camino también surgen también proyectiles que quitan la energía, ya sea por armas humanas o elementos propios del terreno, por lo que los mejores componentes se dan cuando todos los peligros se concatenan y hay que sincronizar cuidadosamente nuestros saltos para medir la distancia de cada peligro.

También tenemos que usar la espada para dar de baja a los humanos, que se mantienen generalmente en una posición determinada para dar pie a un rudimentario sistema de combate al que es fácil agarrarle la mano, siempre teniendo en cuenta que atravesamos un verdadero campo minado lleno de peligros. En ese punto también cobra relevancia nuestro acompañante, Imber, un murciélago que puede acceder a espacios reducidos para ayudarnos a sortear obstáculos que nuestro esqueleto no puede superar.

Lamentablemente, todo lo anterior nunca llega a cotas muy altas, por lo que Skelattack es un título que sufre tanto por el diseño de sus áreas, como por la gran cantidad de puntos de control existentes. Eso último le quita puntos al riesgo de su propuesta, que sin ellos sería realmente difícil, ya que en ocasiones simplemente puedes avanzar en picada. Total, las muertes no te hacen perder tanto terreno.

Eso también se da en los propios jefes que pululan en este videojuego, ya que a pesar de representar mejores desafíos para el aspecto de plataformas de Skelattack, y tener diseños particulares que los diferencian en sus mecánicas, no son tan difíciles al considerar que puedes revivir al instante.

Eso es lo que más queda en esta aventura que se termina en un par de horas, ya que más allá de ser un título que cumple con lo básico que se podría esperar, no te lleva a experimentarlo una y otra vez para sacar cada uno de sus secretos. Y esa siempre es una clave en este tipo de videojuegos.

Dicho lo anterior, de todas formas Skelattack tiene cierto encanto en su construcción, especialmente por ese afán de salir de la norma al dar vuelta “el canon” de este tipo de historias y aspectos visuales de su diseño, por lo que como alternativa está completamente justificada. Especialmente para todos los que siempre quieren experimentar algo de la clásica acción de plataformas en 2D.

Esta reseña fue realizada con la versión de Nintendo Switch.

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