La nueva era de Alfa Romeo: cuando el pasado marca el futuro a seguir

La centenaria firma italiana inicia un nuevo momento en Latinoamérica de la mano de sus dos modelos más recientes, que pretenden llevarla a la cima de las marcas premium. Por diseño y performance no se quedan, ahora habrá que ver cómo la nueva estrategia acompaña a estos dos tremendos productos.


Hace tres años, las instalaciones de Arese, a unos 20 km de Milán, fueron la sede de uno de los momentos más gloriosos de Alfa Romeo de las últimas décadas. En medio de más de 500 periodistas de todo el mundo, el otrora CEO de FCA Sergio Marchionne presentó al mundo entero la nueva era de la italiana con Giulia como punta de lanza, modelo que marcaría el antes y el después de la marca y que sentaría las bases para los próximos 100 años de la firma.

El nuevo sedán recogería lo mejor de los 105 años de la historia de Alfa Romeo que tenía en ese entonces, y demostraba que los ejecutivos e ingenieros, además, habían aprendido de los errores cometidos en el pasado. En esa ocasión se presentó el nuevo logo y el restaurado museo histórico de la marca. “Nosotros no queremos ser fabricantes, queremos ser creadores de autos. Queremos volver a nuestras raíces, a las raíces de Alfa, y presentar un auto creado para generar emociones”, reconocía con exaltación el fallecido genio Marchionne.

Esa conferencia de prensa quedó en la retina de todos quienes asistimos a ella, fue emotiva hasta las lágrimas y tan poderosa, que luego de tres años por fin podemos decir que Giulia vuela alto, cruzando el Atlántico y busca instalarse paulatinamemte en la mayoría de los mercados latinoamericanos, con un arribo previsto para el mercado nacional en enero de 2019.

Pero no llegará sola, junto a ese hermoso sedán vendrá el Stelvio, modelo que comenzó su desarrollo casi en paralelo con Giulia, pero que luego terminó saliendo del lápiz de los diseñadores y de la cabeza de los ingenieros con poco más de un año de desfase… “Había que dar prioridad y nos la jugamos por Giulia”, confiesa uno de los diseñadores del Stelvio.

Alemanes en la mira

El Giulia refleja el máximo deseo de Alfa Romeo de poner la experiencia de la conducción en el centro de la creación de sus autos. Para eso, la firma italiana se centró en cinco pilares fundamentales para la creación de su sedán: motor, reparto de peso, relación peso/potencia, tecnología y, por supuesto, diseño italiano.

Para lograr eso, el nuevo Giulia tiene como versión tope de gama el modelo Quadrifoglio, el cual equipa un nuevo motor V6 twinturbo de 510 caballos de potencia, corazón inspirado por tecnologías y conocimientos técnicos de Ferrari, que le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos; una suspensión trasera Multilink modificada por la marca, más una delantera de doble horquilla rediseñada. La disposición del motor es delantera, pero el peso de la carrocería estará principalmente en la parte trasera, para lograr un buen equilibrio, logrando un óptimo reparto de 50 y 50 en cada eje.

Si de peso se trata, la implementación del aluminio en el motor, en la suspensión, en las puertas y en las aletas, y de la fibra de carbono en el eje de la transmisión, en el capó y en el techo, cobra sentido para que el auto resultara lo suficientemente seguro, pero a la vez muy liviano.

En la versión tope de gama, la relación peso/potencia está bajo los tres kilos por caballo de fuerza. La tracción, en tanto, podrá ser trasera o integral, asegurando altas prestaciones y gran diversión, justamente el ADN de la marca.

Dentro de las tecnologías empleadas está la incorporación del Torque Vectoring, para un mayor dinamismo en curva, un sistema de frenado integrado, que reduce considerablemente la distancia en que se detiene el auto, y el Active Aero Splitter, que gestiona la carga aerodinámica de manera activa, incluso a altas velocidades.

Mientras que el último, pero no menos importante punto, el diseño italiano, quiere ubicar nuevamente a la marca como la creadora de los modelos más hermosos de la industria, con líneas puras que le den una extraordinaria aerodinámica, pero sin perder un ápice de deportividad y elegancia.

 

En total serán tres las versiones que arriben a nuestro territorio. Las primeras dos son Giulia y Giulia Veloce, ambas poseen el mismo motor dos litros, con inyección directa, turbocompresor de doble entrada y construido completamente de aluminio, que se diferencian porque el primero posee 200 Hp y 300 Nm desde las 1.750 rpm, y la segunda variante aumenta su potencia a 280 caballos y 400 Nm desde las 2.250 rpm. Ambos están asociados a una transmisión automática de ocho velocidades.

La tercera es la Quadrifoglio, el actual récord para un sedán de producción en el circuito de Nürburgring, que viene con un nuevo V6 2.9 litros biturbo, que eroga 510 Hp y 600 Nm de par, disponible entre 2.500 y 5.000 rpm, asociado a transmisión automática y tracción trasera. Es capaz de llegar a los 100 km/h en 3,9 segundos y alcanzar 307 km/h.

El interior del Giulia está completamente orientado al conductor, es elegante y cómodo, amplio en las plazas traseras y lleno de detalles que lo ponen a la par con sus futuros rivales premium, para muchos incluso por sobre ellos, por el exquisito gusto en la elección y mezcla de materiales que se pueden encontrar.

Por su parte, el Stelvio, el primer SUV de la marca italiana, comparte plataforma con Giulia, por ende llega a competir con modelos como el BMW X3, Audi Q5, Mercedes-Benz GLC y Jaguar E-Pace.

El diseño de este SUV mediano es impresionantemente deportivo, con varios elementos aerodinámicos. Con su característico reparto de peso perfecto entre ejes, este SUV mide 4.687 mm de largo, 1.903 de ancho, 1.666 de alto, tiene 2.818 mm entre ejes y su peso va desde los 1.735 y 1.905 kilos, dependiendo de la versión, gracias a su construcción ligera.

A Chile llegará en las mismas versiones que el Giulia, es decir, con motor 2.0 turbo de 200 y 280 Hp, la que se llamará Stelvio Super, y la Quadrifoglio. Todas con caja automática de ocho velocidades y tracción total por requerimiento llamada Q4.

Al igual que el sedán, la atmósfera del interior es completamente italiana, lo que sí se puede destacar es que a diferencia del Giulia, la disposición de los elementos no está ciento por ciento orientada hacia el lado izquierdo del habitáculo. El espacio nuevamente sorprende, a pesar de la caída del techo en las plazas traseras.

El plan de expansión

Tal como dejara establecido Marchionne antes de morir, la tarea de Alfa Romeo no será fácil para los próximos años, pues debe llegar a más de 400 mil unidades vendidas en los próximos cuatro años.

Para lograr esa cifra, el mercado norteamericano y latino será fundamental, así como también la llegada de los próximos lanzamientos de la firma, que deberían ser seis nuevos vehículos antes del 2022.

Para Nicholas Parkes, las expectativas de ventas podrían rondar las 400 unidades, donde el Stelvio sería el líder de ventas. A estos dos modelos debería sumarse la llegada de la versión Veloce del Giulietta, que vendría con el mismo motor del 4C.

Alfa Romeo tiene en sus manos la tradición y la historia que marcan su futuro, para, finalmente, ser exitosa fuera de Italia.

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