La Clase G de Mercedes-Benz sopla 40 velitas en la torta

Clase G

El todoterreno Clase G fue presentado por primera vez en Francia en 1979. Bruno Sacco fue el diseñador a quien se encargó su confección.


Entre el 4 y el 9 de febrero de 1979, la ciudad de Toulon fue escenario de un destape que por estos días cumple cuatro décadas. La ciudad del sureste francés era testigo del nacimiento de la Clase G de Mercedes-Benz, un todoterreno que le daría a la firma alemana tanto prestigio como el que ya había cosechado en otro segmento off road con el camión Unimog. Su nombre derivó de la palabra alemana Geländewagen, que traducida al español quiere decir justamente ‘todoterreno’.

Clase G
Fotografía de 1975. Dos de los prototipos que darían vida a la Clase G

Unión para el nacimiento del súperclase

Si bien la Clase G se dio a conocer en sociedad a fines de los 70, sus orígenes se remontan a 1969. Ese fue el año en que Daimler-Benz entabló conversaciones con la compañía Austrian Steyr-Daimler-Puch para trabajar juntos. La alemana ya comercializaba el Unimog desde 1951 y su vecina austriaca vendía el camión Haflinger desde esa misma década. El equipo, entonces, quedó liderado por Erich Ledwinka, jefe de ingeniería de Steyr-Daimler-Puch.

Clase G
Haflinger de 1967

El diseño de los prototipos y la Clase G de producción estuvieron bajo la pluma del profesional italiano Bruno Sacco, que por esos años se iniciaba en Mercedes-Benz. El ingeniero posteriormente hizo escuela en la firma de Stuttgart, con responsabilidad directa sobre la Clase E, la Clase SL y la Clase S.

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La Clase G compitiendo en el Rally París Dakar de 1983

El todoterreno de Mercedes-Benz ha sido ensamblado desde su nacimiento y hasta hoy en la planta de Graz, en Austria. Entre sus numerosos premios conseguidos, se cuentan el de Mejor Todoterreno del Año en el Salón de Detroit de 1998.

El primer Clase G

El precursor del todoterreno de Mercedes-Benz llegó al mercado en dos versiones de chasis. La más corta medía 2.400 mm entre ejes, mientras que la versión extendida llegaba a los 2.850 mm entre las dos ruedas. Las carrocerías estaban disponibles en formato dos puertas con techo y convertible (en el caso de la Clase G ‘corta’) y en cuatro puertas con techo, en el Clase G más largo.

Posteriormente la base creció para que la Clase G pudiera emplearse como vehículo militar y de servicios públicos -como ambulancia o papamóvil-. Actualmente es utilizado por los ejércitos de Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Alemania, Francia, Dinamarca, Canadá e incluso Corea del Norte, entre otros.

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Un papamóvil Clase G traslada a Juan Pablo II en 1979

Bajo el capó, el precursor del todoterrenos alojaba un motor bencinero de cuatro cilindros en línea y 2.0 litros cúbicos de tamaño. Desarrollaba 102 Hp y 172 Nm de torque máximo.

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