Volvo dice que la seguridad es lo primero, incluso si parece un Gran Hermano

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La marca escandinava defendió su medida de limitar la velocidad en pos de la seguridad de sus ocupantes y del resto de automovilistas, peatones y ciclistas. Quien no esté de acuerdo, probablemente elegirá otra marca, explicó uno de sus ejecutivos.


A inicios de marzo, Volvo dio a conocer mediante su sitio web una restricción de velocidad hasta los 180 km/h para todos sus modelos a partir de 2020. Como era de esperar, la noticia copó las portadas de la prensa motor de todo el mundo y despertó cierto grado de críticas a las que hoy salió al paso el jefe de seguridad de la firma sueca, Hakan Samuelsson. Cabe recordar que al momento de informar de la decisión, Volvo había citado como argumentos sus investigaciones que indican que su meta de 0 fatalidades para el próximo año (Plan Vision 2020) encontraba como gran piedra de tope el exceso de velocidad. La firma escandinava sostiene que ningún elemento tecnológico de seguridad activa puede prevenir o evitar un desenlace trágico cuando este factor aparece involucrado. “Como seres humanos, entendemos que las serpientes, las arañas y las alturas son peligrosas, pero lamentablemente con la velocidad no ocurre lo mismo”, había dicho Jan Ivarsson, directivo de la compañía.

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Equipo de investigación en seguridad de Volvo

Ahora fue Hakan Samuelsson, máximo directivo de seguridad del grupo, quien en conversación con el sitio Motor Authority reafirmó la medida. Samuelsson sostuvo que Volvo no tiene temor respecto de los derechos del conductor ni si tiene que actuar como un Gran Hermano para lograr avanzar en términos de seguridad.

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Hakan Samuelsson

“No porque el límite de velocidad sea 90 km/h estamos hablando de algo seguro”, dijo. Basado en las condiciones presentes en la ruta y otros datos, los futuros Volvo podrían calcular un máximo que “no podría excederse”, explicó. Samuelsson está de acuerdo en que aquellos lugares que deberían limitarse automáticamente son colegios y hospitales, entre otros. “¿Tienen las personas el derecho de hacer lo que ellos quieran, donde quieran, incluso tan rápido como quieran?”, se pregunta. “Eso no puede ser, no es un asunto únicamente respecto de la vida del conductor”.

“¿Qué hay acerca de aquellos clientes interesados en los rudos motores V8, en altas y extremas velocidades?”, le preguntó Motor Authority, “A ellos ya los hemos perdido”, respondió Samuelsson. Finalmente, el ejecutivo dijo que la marca quiere atraer a consumidores que piensen que la seguridad es importante al momento de conducir. Aquellos que no lo crean así, probablemente elegirán otra marca y “pienso que eso es bueno”, cerró.

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